El universo infinito de un gigante del arte
“Mi anhelo inquieto por todo lo que es creativo, intuitivo, sincero y armonioso me lleva a un lugar que trasciende la realidad convencional”.
-Daniel Bottero

Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO
Revestido de la autoridad que otorga una vida dedicada al arte, nos recibe con una amplia y cordial sonrisa el Maestro Daniel Bottero, quien ha trascendido espacios, escenarios, épocas, para consagrarse con su obra como uno de los grandes talentos creativos de Latinoamérica a nivel internacional.
Una conversación amena con el Maestro Bottero. Hay tanto de que hablar con un artista lleno de sabiduría, reflexión profunda y autoridad profesional. Admirar los cuadros de este cosmopolita nacido en la gran Argentina y a quien el arte lanzó como un cometa a volar por el mundo e iluminarlo con su luz, nos transporta a visitar galaxias, constelaciones, ciudades, perfiles, formas, sensaciones y sonidos plasmados en colores con vida propia.
Su arte impetuoso, de tormenta creativa, irreverentemente libre e ilimitada, trasciende lo personal para convertirse en una obra universal, en la que se identifica el ser humano con su infinita complejidad emocional y vivencial.

DE ARGENTINA A ITALIA Y LUEGO AL MUNDO
El Maestro Bottero es artista de vocación y formación. Se graduó de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y posteriormente obtuvo su maestría en la Academia Italiana di Belle Arti, en Lucca, Italia. De 1989 a 1990 residió y trabajó en París. Desde 1990 ha vivido y trabajado en Nueva York y Miami. Su obra con su estilo “Expresionista Abstracto” se ha expuesto en todo el mundo, comenzando por el continente americano en donde solo en exhibiciones individuales ha estado en Argentina, Paraguay, Uruguay, Panamá, Costa Rica, Barbados, Puerto Rico, República Dominicana, México, innumerables ciudades de Estados Unidos, Austria, Alemania por mencionar algunos países y cuyo detalle se encuentran en su sitio web.

VISIÓN HUMANITARIA
Posee una percepción integral, un trabajo que implica a la humanidad, que es parte de su filosofía personal, de su manera de vivir. Nos cuenta que alguna vez que inauguró un mural suyo en Santo Domingo, habló y dijo: “Mi manera de dar gracias por todo lo que recibo es dar, por eso durante mis giras dedico un día para pasar con los niños y ayudar en museos o en lo que sea” e invitó a que lo imiten, porque cree firmemente que “si cada uno da un poquito vamos a lograr mucho”. Su trabajo humanitario es parte fundamental de su trayectoria.

AL TOPE DE LA MONTAÑA
Sus creaciones son parte las colecciones corporativas de Citibank, Xerox, Avon, Merrill Lynch y JP Morgan Chase Bank y han sido subastadas en las principales casas de Nueva York, Christie’s y Sotheby’s. Nueva York, ciudad a la que ama tanto y a la que dedicó entre otras su colección “Lágrimas Rojas” que pintó luego del ataque terrorista del 9/11. Sus obras también conforman exclusivas colecciones privadas de personalidades y para mencionar a las más reconocidas entre los hispanos, mencionamos a Emilio y Gloria Estefan, Al Pacino, Steven Segal, César Gaviria, Rocío Durcal, Mario Vargas Llosa, Isaac Mizrahi y Óscar de la Hoya.
Maestro Bottero, con varias décadas de trayectoria, ¿cuál considera su mayor logro?
- El mayor logro es haber llegado a los treinta años de trabajo, que no ha sido fácil, pero ha sido basado en el deseo de hacer, en la vocación y en algo que es lo que quiero realmente hacer. Hay mucha gente que me dice, yo quiero ser artista y me pregunto ¿cómo? porque no es una cosa que se desea así, es una vocación, que es más fuerte que todo lo que uno quiera y yo realmente la siento, porque todavía después de treinta años tengo ganas de pintar, de hacer una nueva serie y mientras esa llama se mantenga viva me siento en éxito y si algún día siento que no deseo hacer más esto, haré otra cosa pero lo siento y siento éxito en hacer lo que a mí me gusta.
¿El haber nacido en un país como Argentina, con una riqueza geográfica y cultural tan poderosa, ha influenciado en su estilo?
- Sí, lo sé y lo siento, que Argentina siendo tan fuerte en la cultura es mi influencia primigenia, pero el haber vivido durante más de veinte años en los Estados Unidos, ya se ha sobrepasado esa cultura previa que uno trae, se reforzó, se renovó y se internacionalizó.
¿Hay un momento especial en que siente que concluyó una obra?
- Sí, el momento en que el cuadro no me invita a que siga con algo más. En ese instante me aparto en la conversación que mantengo con la obra y si no siento de volver a la obra otra vez y si mi ojo y mi corazón y mis emociones no me llaman para hacerlo, ya siento que la obra está lista o a lo mejor la dejo de lado, como si nunca llegara a estar lista, pero si me alejo y la acepto ya la siento lista.
¿Qué es lo que más disfruta de Nueva York?
- Las luces son lo que más me gusta, estos efectos, que uno puede mirar para cualquier lado y ve luces, que me atraen, me siento como un gato atraído por la luz y miro, Nueva York tiene una atracción de luces y cuando digo luces no son solamente las luces de la calle, sino las luces de la cultura, de las artes, de los museos, de los eventos, de las casas de subasta, hay luces y highlights, cosas que ocurren acá que no ocurren en ningún lugar del mundo.
¿Y qué le atrae de París?
- En París se siente algo diferente en arte, se huele algo en el ambiente, se siente la Belle Époque, todo lo que sucedió en la historia se lo siente, en la calle, en un bar, en la misma gente que trae esa cultura, que es muy fuerte y que es tan atractiva.
¿Cuál sería su evaluación de la presencia cultural latinoamericana a nivel internacional?
- Talento hay sin ninguna duda. Hay muchas veces en que las cosas ocurren por accidente, porque sucedió, porque alguien se hizo famoso. Yo creo que le tienen que suceder muchas cosas al arte latinoamericano, como ya le han sucedido, para proyectarse a su próximo nivel. En un inicio estamos de todo, falta el público, falta el mercado, falta la gente que auspicie, falta la gente que promocione, falta ese golpe de suerte que sucede a veces para que algo sea famoso.
¿Entre la comunidad hispano-hablante hace falta educación en cuanto a la cultura?
- Sí, cuando doy clases o en charlas con alumnos de arte o de lo que sea, siempre digo lo mismo y puedo parecer anticuado, pero es el mejor consejo que puedo compartir de lo que sé y es decirle a la gente que estudie, que deben tener una base de estudios, que se va a desarrollar con la cultura de cada uno. Si uno es de México, de Argentina, de cualquier parte, con el estudio uno va a desarrollar más. El mejor consejo es tener una base de estudios, que no sean improvisados, porque se ponen el nombre de artista y ya sienten que son algo, que realmente sean más honestos en la búsqueda de ese título y que lo preparen con estudios, con academia.
Un mensaje final
Apoyen a la cultura latinoamericana, dando cada uno algo, ese algo se va a sumar. Es muy difícil que ocurra un solo evento en el cual logremos todo, no. La suma del trabajo de cada uno, con el evento, la publicación, el mensaje, la intención de compartir, de ser más comunicativos con nuestra cultura y nuestro idioma nos va a generar una posibilidad mayor, no va a suceder todo el cambio que nosotros queremos de nuestra hermosa cultura en un instante, sino con el apoyo de cada uno.




























