
El Expresionismo Juguetón de Carlos Chávez
Por Ximena Hidalgo-Ayala
En marzo pasado conocimos a Carlos Chávez y su obra pictórica, durante la inauguración de una exposición colectiva en la Galería Wilmer en el tradicional barrio conocido como “Alfabeth City” de Manhattan. La exposición, desarrollada por el proyecto “Nosotros Somos Ustedes” (We Are You), es la primera muestra colectiva itinerante que presenta el panorama actual de los artistas latinos abordando temas socio-culturales, políticos y económicos del presente siglo.
El maestro Chávez fue seleccionado para el importante proyecto auspiciado por el Concejo de las Artes del Estado de Nueva York y por el Departamento de Asuntos Culturales de la Ciudad. Su obra integra esta muestra itinerante que actualmente se encuentran en Nueva Jersey y que posteriormente en recorrerá varios países, entre ellos Brazil, España y Alemania.
FECUNDA TRAYECTORIA
Así continúa Carlos Chávez su fecunda trayectoria profesional en el extranjero. Posee una imaginación formidable, sencillez y un gran carisma, que le permiten igualmente hablar y cita a autores especializados con la misma emoción que recuerdar su tierra natal y su infancia.
Carlos Chávez ha expuesto internacionalmente y participado en más de treinta exhibiciones colectivas y casi medio centenar de exhibiciones individuales. Cuenta con innumerables reconocimientos y distinciones. Sus obras se encuenta en colecciones públicas y privadas en varios estados de la unión y tiene artículos de la crítica especializada que han sido publicados en Nueva York, Nueva Jersey, Illinois, Florida, Washington D.C. y Massachussets. Internacionalmente en Perú, Venezuela, República Dominicana, México y Canadá.
ENTORNO NATURAL
Cuarto entre siete hermanos, Carlos Chávez López nació un 14 de septiembre de l951 en Paiján, Valle Chicama, - nombre que aparece en la cronología de los pueblos más antiguos de la costa norte del departamento de Trujillo-, en la andina nación de Perú. Marcado por la belleza costera el artista descubre sus recuerdos y nos dice con nostalgia: “El Milagro es una playa virgen que casi siempre está desierta, apostaría que no hay cielo más pictórico que el de este paradisiaco lugar, la gama de sus colores inspiran siempre mi arte”.
Artista por antonomasia, entre sus mentores están sus tíos pintores, entre ellos el famoso Angel Chávez, Gerardo Chávez y Pedro Chávez. La dinastía la completa su primo Antonio Chávez Achón, el menor de todos. Comenzó a dibujar y pintar desde temprana edad, su maestro Napoleón León fue el primer en descubrir su talento en la escuela primaria.
En febrero de 1989 expuso su obra en una muestra individual en el Museo de Arte Moderno Latinoamericano de Washington D.C. y los grandes críticos dieron una clara visión del trabajo de Carlos Chávez, ubicándolo específicamente en un mundo personal que tiene mucho que ofrecer al modernismo pop-surrealista.
¿Qué influencia su trabajo y cuál ha sido la trayectoria general de su obra?
Mi infancia, la naturaleza y mi familia son definitivamente mi mayor inspiración. Inicié dibujando y pintado partes de autos, que desde niño me han fascinado. A inicios de los años 60 sentí fuertemente la vocación y dibujaba la iglesia, la plaza de armas, el colegio y a mi madre tejiendo al lado de su perro. Ingresé a la Escuela de Bellas de Artes de Lima en 1974 donde pulí mi arte y culminé los estudios en 1981 con una mención honorífica. Siendo aún estudiante presenté mi primera exposición individual en 1976 en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano de la ciudad de Chiclayo, con el nombre “Vida y Costumbres de Mi Pueblo” y en 1978 expuse en la galería El Sol, de Lima. Sinembargo profesionalmente mi obra nace en 1980 con “El caballo rojo” que es cuando explotó mi imaginación.
¿Es verdad que su arte es parte del patrimonio de Perú?
Sí, mi obra es parte de la historia del arte de Lima, en 1980 logré el Primer Premio de la Municipalidad de Lima y mi obra fue adquirida para la colección permanente de esta institución. A partir de aquel instante mis trabajos son considerados patrimonio cultural del estado.
¿Por qué “Expresionismo Juguetón?
Así lo bautizó la escritora boricua Milly Redinger, quien es una intelectual especializada en critica de arte y ha publicado en medios especializados como The New York Art Review. Mi pintura surrealista en óleo, acuarela, sanguíneas, carboncillo, lápiz de color, acrílicos; tienen como tema central al hombre-máquina, desde una tradición arcaica del universo, hasta un futuro insospechado. El hombre se vuelve un juguete del sistema. Me auto-califico como un idealista, yo transporto mis ideas y luego las razono.
¿Cuánto de niño hay en la obra de Carlos Chávez?
Hay mucho, muchos elementos, cuando entro a sintetizar mis emociones me siento completamente pobre, porque los valores, los juguetes llegaban hacia mi y tuve que fragmentar emocionalmente esos juguetes, porque quería crear otro tipo de juguete. Yo no pinto por inspiración, sino es el trabajo crativo nato, como una forma de expresión cotidiana.
Dedico mi obra a todos los niños del mundo, invito a los adultos mayores y exhorto a los jóvenes con este talento, que hagan volar su imaginación y despierten en un mundo de creación, desechen los débiles esfuerzos porque pueden tornarse incurables, huyan de la indolente pereza que anula la inteligencia.
¿Cuándo y por qué decide Carlos Chávez viajar a Estados Unidos?
En 1982 decidí viajar a Estados Unidos con el fin de surcar otros cielos y otras realidades e inmediatamente, comence a pintar. Desde el principio me instalé en Manhattan, al centro de Nueva York y como la mayoría de los inmigrantes trabajé en uno u otro oficio, sin abandonar mi arte y en 1983 logré presentar mi primera exposición, en una muestra colectiva en el Belanthy Galery y además participé en otra muestra colectiva en Cork Gallery del Lincoln Center. La primera muestra individual en Estados Unidos la realicé en 1987 en la Galería Chamaleon de Manhattan con el título “Cementerio de Carros”.
¿Considera usted que las limitaciones materiales limitan el arte?
Testifico que a pesar de las limitaciones de las estructuras socioeconómicas se puede salir adelante y como dice Joaquín Torres García, uno de los grandes artistas uruguayos en su obra el Universalismo Constructivo: “La obra de arte es una gota de sangre del artista, es la libertad del espíritu, mas no la encrucijada”. La calidad nada tiene que ver con la justicia, ni con la libertad, el arte ha dado obras maestras en sociedades muy jerarquizadas.
¿Cuán comprometido está debe estar el artista con la sociedad?
Los procesos socio económicos de un país no determinan la calidad de las obras artísticas, pero es necesario tener conciencia social y enfrentar las injusticias de este tiempo, con estudio y deseo de ser un pintor de los buenos. Nuestra creación plástica debe llegar al público, no pintamos para agradar a otros pintores o a la crítica, nuestra gente necesita conocer la naturaleza de nuestra creación, es nuestro deber producir y difundir su identificación artística.
A los jóvenes artistas latinoamericanos que inician la carrera artística
Que hagan oficio de su vocación, interiormente que hagan oficio de su obra, que no se queden con eso dentro, que no busquen el ser famosos, porque eso llegará mañana con la calidad y el trabajo. Que busquen su felicidad haciendo lo que les gusta y aman y por la obra que llevan dentro. Son como un libro que lo van escribiendo ellos mismo. Que las motivaciones sean el crear, que salga de su vida, de su mundo vivencial, algo que brota y que está en su alma.
Un mensaje a todos los hispano-hablantes de Nueva York
Que debemos prepararnos y avanzar no solo económicamente sino también culturalmente, tener nuestro ser lleno de amor y mantener la fe en un ser superior que es Dios, para realizar los grandes proyectos con los cuales uno ha soñado y con los que uno se ha comprometido en la vida.



























