¡Cuidado con lo que diga y comparta!

Ha llegado la hora de Orwell para todos los residentes legales y ciudadanos naturalizados estadounidenses.
Las redes sociales serán ‘supervisadas’, o, sencillamente, ‘chequeadas’ y lo que usted escribe, reproduce o dice serán adheridos a sus récords de residentes legales y/o ciudadanos naturalizados por el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security, DHS).
Si usted comete un desliz en Facebook, Twitter, Instagram o cualquier red social, aconsejando a un amigo que podría ser indocumentado, o lo recibe de un tercero, o simplemente ‘juega’ diciendo cualquier disparate sobre su situación migratoria va a ser archivado en su ‘file’, y podría ser más tarde usado en su contra.
PREGUNTELE A MR. SESSIONS
¿Por qué? Pregúntenle a Mr. Jeff Sessions, quien es el que está detrás de esta ‘actualización’ que ha erizado los pelos a las organizaciones de derechos civiles del país, por el tufillo anti inmigrante que tiene.
¿Cómo los nuevos ‘ayatolas’- de Trump y Sessions calificarán a quienes tienen ‘queridas’ en las redes sociales, o quienes promueven el aborto o son gays liberales que podrían parecer promiscuos?
Esta nueva política de poner-guardar en los récords personales esta información empezó el 18 de octubre para todos los residentes legales y ciudadanos naturalizados, aun así no hayan cometido ninguna violación de la ley.
La modificación de Sessions y otros abogados anti inmigrantes al ‘Acta de Privacidad del Sistema de Récords’ de 1974, la habría actualizado a la era tecnológica, pero inmiscuyéndose completamente en la privacidad de los individuos.
La medida, se publicó el 18 de setiembre en The Federal Register, y entró en efecto formalmente un mes después, y es retroactiva hasta en cinco años al 18 de octubre de 2017, es decir desde el 2012.
Buzzfeed News fue la primera en dar a conocer esta información, que resaltó que oficiales federales están planeando colectar información de las redes sociales de todos los inmigrantes.
TODOS LOS RECORDS
El DHS sostuvo que quiere “incluir todos los récords, alias, e información asociada identificable y resultados de búsqueda” como parte del ‘file’ de inmigración de todos los inmigrantes.
Adam Schwartz, abogado de la Fundación Fronteras Electrónicas que defiende la privacidad y la libre expresión, sostuvo que el plan es ‘inquietante’.
“Nosotros vemos esto como parte de un gran proceso de vigilancia de alta tecnología de inmigrantes y más gente siendo objeto de revisión en las redes sociales”, sostuvo Schwartz a Buzzfeed.
Asimismo, destacó que hay “una creciente tendencia” del Departamento de Seguridad Nacional de participar en las redes sociales de inmigrantes y extranjeros que considera una invasión a la privacidad y a confundir la libertad de expresión.
El experto resaltó que esto podría afectar a los ciudadanos americanos nacidos aquí también, quienes tendrían que autocensurarse para que la información que ellos comparten con alguien lejano no sea mal interpretada y usada en contra de ellos.
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que esta política lo único que busca es actualizarse a la época de las redes sociales, y que “no es una nueva politca”.

EFECTO-MIEDO
“El DHS, en cumplimiento de la ley en capacidad del proceso de inmigración, tiene un continuo monitoreo de las redes sociales disponibles para proteger la seguridad nacional”, dijo la institución.
La Union Americana de Libertades Civiles, a través de Faiz Shakir, director de Política Nacional, sostuvo, por su parte, “que esto tendría indudablemente un efecto de miedo sobre la libertad de expresión que se ve diariamente en las redes sociales”.
Añadió que “esta práctica es inefectiva para proteger la seguridad nacional y es uno de los más claros ejemplos de la agenda nti inmigrante de la administración Trump”.
‘Luchar por el Futuro’, agencia sin fines de lucro para proteger la libertad de expresión en internet, citó algunos sonetos inscritos en la Estatua de la Libertad en protesta contra la medida.
Cuestiono los motivos detrás del cambio, y la comparo con las “estrellas amarillas” empleadas por los nazis para distinguir a los judíos en el holocausto.
El portal ‘Guizmodo’ resaltó que la medida incluiría acuerdos de vigilancia con países como los conocidos ‘Five Eyes; (Cinco Ojos), que incluyen Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Además de compañías como Google y proveedores de internet.
Se cree que los nuevos requerimientos del DHS se habrían originado por preocupaciones que crecieron por Tashfeen Malik, uno de los atacantes que mataron a 14 peonas en San Bernardino a fines de 2015.
Malik nació en Pakistán y vivió en Arabia Saudita antes de que obtuviera su tarjeta verde o ‘green card’ en julio de 2015, mudándose a los Estados Unidos para casarse con su esposo y atacante terrorista Rizwan Farook.
ANTI INMIGRANTES
Estas medidas se suman a reportes de CNN y Washington Post que el gobierno de Donald Trump está trabajando para que haya menos jueces de inmigración y más gente procesada en las cortes para que los inmigrantes tengan menos oportunidades de quedarse en el país.
De esta forma habría un gran obstáculo para que los jueces escuchen las peticiones de los inmigrantes, mayormente sin papeles, que buscan asilo en la frontera con México, o que ya viven en Estados Unidos y han sido capturados por agentes de la ‘migra’.
Asimismo, Jeff Sessions, el artífice de la novedosa vigilancia en las redes sociales de los inmigrantes, es acusado de buscar que los jueces sean evaluados en cuantos casos ellos resuelven, que serviría para poner presión en ellos y así resuelvan los casos rápidamente mostrando menos complacencia hacia los inmigrantes.
En un memo de setiembre pasado obtenido por CNN se señala que los jueces dejen de dar protección a los niños que cumplen 18 años de edad en el tiempo del proceso y que llegaron sin compañía, aun se reúnan con un familiar que ya vive aquí.
Lo que se buscaría no es que haya más gente elegible para a deportación. Ellos están haciendo que menos gente sea elegible para un proceso legal completo antes que sean deportados.
Asimismo, se estaría enviando el mensaje para que menos gente venga a Estados Unidos en búsqueda de asilo o protección humanitaria, que las leyes internacionales amparan pero que Sessions-Trump están aliados para rechazar por parecidos prejuicios.



























