México quiere mantener vivo su sueño de verano y Brasil, imponer su jerarquía
México quiere continuar mañana en el Hernán Ramírez Villegas, de Pereira, con el inolvidable sueño de verano que están viviendo en 2011 sus selecciones más jóvenes ante una Brasil dispuesta a imponer su jerarquía de equipo siempre exigido y acostumbrado a las más altas cumbres futbolísticas.
Entre ambos combinados se jugarán la plaza americana en la final del Mundial Sub'20 de Colombia, que también tiene asegurado un equipo europeo, el que salga victorioso de la otra semifinal, Francia-Portugal.
Todavía con la piel erizada por la gloriosa final del Mundial Sub'17, en el estadio Azteca ante 100.000 espectadores, México pretende mantener ese espíritu y refrendar el poderoso juego que en cuartos de final hizo claudicar a la efervescente e ilusionada Colombia.
Enfrente, no obstante, estará Brasil, que casi es decirlo todo. En este caso una Brasil que superó un obstáculo poco menos que insalvable, la espléndida España y su inquebrantable fe en el estilo que tanto la ha dado en los últimos años.
Todavía están los jugadores brasileños impactados por la capacidad española de salir jugando la pelota desde atrás y seguir combinando fuesen cuales fuesen las trabas que les iban poniendo en todas las partes del campo.
Pero de los de Ney Franco fueron capaces de reinventarse a medida que transcurría el choque y resolvieron con lo que tienen arriba, cinco jugadores de indudable entidad: Oscar, Henrique, Philippe Coutinho, Willian y Dudu.
Los cuatro primeros salieron de inicio y el quinto, Dudu, fue el que más problemas creo a la defensa roja.
Aunque la estrella fue Henrique, clave en los dos goles verdeamarlhos.
Y también el meta Gabriel, firme en todo el campeonato y héroe en la tanda de penales con España deteniendo dos de ellos.
Brasil continuó así con una trayectoria de menos a más que comenzó cediendo un empate con Egipto y después, hasta toparse con España, fue cumpliendo en sus compromisos como acostumbra de tiempo acá: con acciones fulgurantes producto del enorme talento individual y asociativo que atesora más que de un juego colectivo que las generen.
Con jugadas raudas, veloces y precisas en los últimos treinta metros tendrá que estar vigilante una México que también ha exhibido más de una fortaleza.
Por ejemplo, la de su firmeza defensiva, su capacidad de leer el juego y la gestación de contraataques letales para sus rivales en los que mide muy bien los tiempos.
Los de Juan Carlos Chavez, además, parecen llegar en su mejor momento tras un primera fase sin alardes (segundo de grupo, con 4 puntos, y una derrota inicial ante una Argentina por debajo del nivel de otros campeonatos) y unos octavos en los que un tardío tanto de Camerún parecía mandarles a casa antes de un rápido empate y una tanda de penaltis con los africanos negados.
Fue ante Colombia, la ilusionada y hasta entonces imparable local, cuando México presentó las credenciales que hoy hacen que preocupe, y mucho, a Brasil. Especialmente la presencia del omnipresente Enríquez en medio campo y el trabajo de Ulises Dávila de enganche.
También la solidez de su portero José Rodríguez, a pesar de error que le provocó el pasto en el tanto cafetero, y el resto de su defensa. Asimismo, la ayuda que recibe Dávila arriba de Erick Torres, por el costado de Carlos Orrantia y el gol que pueda aportar Edson Rivera, autor de dos tantos saltando al campo pasada la media hora de juego.
En definitiva, cuarto enfrentamiento Brasil-México en un Mundial Sub'20, segundo ya en la ronda de semifinales. En esa primera pelea entre ambos por la final, hace ya 34 años, en 1977 en Túnez, los aztecas se llevaron el gato al agua en la tanda de penaltis (5-3).
Posteriormente, empate a 2 en la liguilla inicial en Oporto (Portugal) en 1991 y 2-1 a favor de los brasileiros en 1993 en Adelaida (Australia).
Por lo demás, segunda semifinal de México en este torneo y undécima ya de una Brasil que tiene además la responsabilidad añadida de defender el fútbol de la región que acoge el Mundial, Sudamérica, que está teniendo con Colombia un magnífico anfitrión.
Lacazette-Mika, duelo esperado en la semifinal entre Francia y Portugal
El duelo entre el delantero francés Alexandre Lacazette y el guardameta portugués Mika aparece como protagonista del partido entre las selecciones de ambos jugadores, que disputarán mañana en la ciudad de Medellín una de las semifinales del Mundial Sub'20 de Colombia.
El equipo de Francis Smerecki llega a la semifinal fortalecido por el desempeño de su goleador Lacazette, que hasta el momento suma cuatro tantos en su cuenta personal y está solo a uno del líder de artilleros, el español Álvaro Vásquez, ya eliminado.
El reto de Lacazette será vencer la hasta ahora muralla imbatible del portero portugués Mika, quien lleva 525 minutos con el arco en cero.
Los campeones Sub'20 de Europa, que nunca han alcanzado el título mundial en esta categoría, llegan a la semifinal con la motivación de haber dejado en el camino a Nigeria, uno de los equipos con mayor rendimiento del certamen mundialista, luego de superarlo en 120 minutos por 3-2.
Aunque el seleccionador Smerecki tiene a Lacazette como suplente, en esta oportunidad seguramente irá desde el comienzo del juego tras la ausencia obligada de Gilles Sunu, quien se lesionó frente a Nigeria.
"Nos hemos metido en la pugna por las medallas, y vamos a ir a por el título. Conocemos bien a los portugueses, les vimos jugar en el Europeo del año pasado, les seguimos la pista en el torneo de Toulon y hemos estado al tanto de su rendimiento aquí", ha señalado a los periodistas Smerecki.
Portugal llega con la confianza de haber dejado en el camino al máximo campeón mundial Sub'20, Argentina, y con la seguridad que le representa en su portería el invencible Mika, que está respaldado además por una de las mejores defensas del campeonato liderada por el capitán Nuno Reis.
En el trabajo ofensivo el equipo lusitano ha ganado con lo justo, tras registrar solo tres goles en tres partidos, además de dos empates por 0-0.
Solo dos equipos han llegado a las semifinales de un campeonato mundial de esta categoría con un registro tan bajo de goles: Inglaterra en 1993 y Portugal en 1989, año en el que precisamente los lusos se proclamaron campeones del mundo.
Para el compromiso de mañana el equipo de Ilidio Vale no podrá contar con el centrocampista Sana, por doble tarjeta amarilla.
"Hemos llegado hasta aquí como un equipo y aún no lo hemos dado todo. De nada sirve no recibir goles si al final no levantamos la Copa. No es mi intención subestimar a nuestros rivales, pero que se preparen para enfrentarse a nosotros", ha señalado el portero Mika a los periodistas en Medellín.
"Hemos venido por el tercer título mundial de Portugal en la categoría y tenemos los medios necesarios para conseguirlo", agregó Mika.



























