
Los inmigrantes no solo son la base productiva que sustenta el progreso económico de Estados Unidos, son fundamentalmente quienes representan a los lugares desde donde emigran.
Ese es el casa de dos jóvenes hermanos mexicanos, Jason y Trinidad, que llegaron desde Temalacatzingo, un poblado en el estado de Guerrero, que se destaca por su producción agrícola, ganadera y artesanal.
A pesar de poseer una naturaleza y clima privilegiados, sus pobladores enfrentan retos latentes de violence y crimenes como extorsión, secuestro y tráfico de drogas, lo cual ha obligado a muchos a abandonar su terruño. Ese fue el caso de estos hermanos mexicanos, de quienes compartimos su historia.
Con sano orgullo, Jason nos muestra una preciosa artesanía de Temalacatzingo, mientras nos explica que está elaborada de madera de árbol de Zonpantle, una madera especial que no pesa y que las tintas para pintarla se elaboran artesanalmente, de las flores que se recogen, secan y muelen en forma artesanal.
Jason nos cuenta que en Temalacatzingo se produce maíz, chiles, también frijoles, cacahuates, ajonjolí, que las fiestas principales son el Día de Santiago Apostol el 25 de julio, el Día de Muertos, la Navidad y Año Nuevo. Al igual que su padre, Jason trabaja en una pizzería, donde es muy apreciado por su puntualidad, professionalism, cordialidad y calidad humana.
Ninguno de los dos ingiere bebidas alcólicas, no fuman y son hijos muy respetuosos y cariñosos. Jason estaba agotado, labora más de sesenta horas semanalmente, por eso hablamos con Trinidad, el menor, que tiene dieciocho años y trabaja en una taquería. Él emigró hace dos años, después de Jason, su hermano mayor, a quien hace cinco años trajo el padre de ambos, quien emigró en 1996 y trabaja en una pizzería.
Estos valientes y esforzados jóvenes mexicanos, trabajan largas jornadas y lo hacen llenos de entusiasmo y esperanza, alternando entre sus pesadas labores de cocina y de la escuela, como orgullosos embajadores de su pueblo y de su patria. Ellos han colocado en el mapa internacional a Temalacatzingo.

las manos mágicas", donde existe una importante producción artesanal.
¿Qué es lo que más extrañas de México?
• La familia, el campo, toda la naturaleza, a mi abuela ordeñando las vacas y preparando queso y requesón. Ella cocina de todo y aún que acá se compran productos mexicanos, todo sabe diferente.
¿Qué es lo que más te ha gustado de Nueva York?
• Las oportunidades de estudio y de trabajo. En nuestro pueblo solo hay trabajo en el campo, ahí madrugaba a las cinco de la mañana para cuidar el ganado de la familia y a cambio no recibía ningún pago, en cambio acá, trabajo en un restaurante y me encanta cocinar, me produce mucha satisfaction ver como la gente disfruta lo que preparo y recibo un pago por mi trabajo.
¿Has sentido discriminación?
• No, para nada, en la escuela y en el trabajo me va todo muy bien.
¿Ya hablas inglés?
• Lo comprendo, pero no hablo mucho.
¿Estás estudiando?
Sí, estoy en el décimo primer grado y ya el próximo año termino la escuela secundaria y luego pienso estudiar negocios.
¿Cómo percibes la educación de allá con relación a la educación de aquí?
• En México la educación, tanto en la casa como en la escuela, es más estricta, acá es todo lo contrario, creo que son demasiado liberales.
¿Qué les dirías a los jóvenes de tu pueblo?
• Que valoren la vida de allá, que es más tranquila, rodeada de la naturaleza, donde se comparte el tiempo con la familia y no hay climas extremos, si no un clima cálido y placentero todo el año.



























