Con un programa de lujo, la Havana Lyceum Orchestra, continuó su gira par la costa este de la Unión Americana y tocó en turno a la ciudad de Nueva York. Dicha orquesta fundada en 2009 en colaboración con el Lyceum Mozartiano de La Habana, es una institución cofundada por la Salzburg Mozarteum de Austria.

EL CONCIERTO Y EL PROGRAMA
La gira que incluyó presentaciones en Boston y Worcester en Massachussetts, Delaware y Miami, Florida y tuvo su presentación neoyorquina en Naumburg Bandshell de Central Park, que este año conmemoraba la edición 112 de sus conciertos anuales.
El programa estaba compuesto por “Punto y tonadas”, de Carlos Fariñas, “Appalachian Spring”, de Aarón Copland, así como los conciertos para piano y orquesta No. 21 y No. 23, de Mozart , interpretados magistralmente por Simone Dinnerstein y un “encoré” de “El manicero”.

SOLOMON MIKOWSKY
La Havana Lyceum Orchestra, contó con un mecenas de lujo en su debut en los Estados Unidos, el Dr. Solomon Mikowsky, nativo de Cuba, de origen judío ruso y polaco, y de la pianista que acompaña en su gira a la orquesta: Simone Dinerstein, quien además fue la que contactó a petición de Mikowsky a los músicos en una vista a La Habana.
El doctor Solomon, fue becado por la Juliard School y el gobierno de la República de Cuba, a principios de la década de los años cincuenta, obteniendo un doctorado de la Universidad de Columbia. Desde que se radicó en Nueva York, sus estudiantes de Mikowsky han sido sinónimo de excelencia y han ganado premios en competencias internacionales en Santander, Barcelona, Valencia, Jaén, Madrid y han aparecido con orquestas de Boston, Chicago, Cleveland, Los Ángeles, San Francisco, Filadelfia, Berlín, Budapest, Múnich, Tokio, New York, Moscú, entre muchos otros países.
CARLOS FARIÑAS
Nace en Cienfuegos, Cuba el 28 de noviembre de 1934 y fallece en La Habana, el 14 de julio del 2002. Desde sus inicios musicales en 1948 en el Conservatorio Municipal de Música de La Habana, Carlos Fariñas resultó un genio y se desarrolló en todos los campos de la música, tomando cursos de aprendizaje con Aarón Copland , Enrique González Mantici y el austriaco Paul Schonka , dirigiendo el Conservatorio Alejandro García Caturla, componiendo para el cine cubano y haciéndose recipiente de las más importantes condecoraciones de su país.

WOLFGANG AMADEUS MOZART
Salzburgo , 27 de enero de 1756 – Viena, 5 de diciembre 1791. Uno de los genios más relevantes de la música clásica, cuyas composiciones aparecen como obras maestras de la música sinfónica . Abarcó la ópera, sinfonía, concierto de cámara y piano, sonata para piano, Quinteto y Cuarteto de cuerda. Su primera composición fue contando tan solo 5 años y sus obras notables son: “La flauta mágica”, “Las bodas de Figaro”, “Requiem”, “Serenata No. 13” y la “Sinfonía No. 40”.
AARON COPLAND
Brooklyn, EUA, 14 de noviembre de 1900 – North Tarrytown, EUA, 2 de diciembre de1990. Compositor y director de orquesta, uno de los músicos más sólidos de su patria. Estudió tres años en París a partir de 1921. Nacido al igual que su amigo y colega Leonard Bernstein, en el seno de una familia judía de origen ruso. Obras sobresalientes: “Salón México” 1936; “Billy the Kid”, 1938, ballet; “Our Town”, 1940; “Danzón cubano”, 1942; “Rodeo”, 1942, ballet, estrenado el 16 de octubre de ese mismo año, en el Metropolitan Opera House de Nueva York por los Ballets Rusos de Montecarlo.

EL ENCORE , “EL MANICERO” Y MOISÉS SIMONS
Concluido el concierto y con el público que colmaba los asientos frente a The Naumburg Bandshell, sin darse por satisfechos, al continuar sus aplausos y sus “bravos”, el director de la Havana Lyceum Orchestra, José Antonio Méndez Padrón, se dirigió a la audiencia dando a conocer que habría un “encoré” muy tropical, resultando ser una magistral interpretación de “El manicero”, la cual retumbó y puso a bailar a todos en el Central Park.
La pieza de Moisés Simons (La Habana, 24 de agosto de 1889 –Madrid, España, 28 de junio de 1945), que le ha dado infinidad de veces la vuelta al mundo, fue compuesta allá en década de los años veinte, en un café llamado El Autogiro, en la esquina habanera de las calles Barcelona y Amistad. Mientras Simons y otro grande de la música cubana Sindo Garay, degustaban un café con leche, entró un vendedor asturiano de apellido Zúñiga vendiendo maní tostado y este en su ritual, ofreciendo su mercancía hace que Simons sacara su estilográfica y trazando las cinco líneas del pentagrama musical, comenzó a escribir el son que daría la vuelta al planeta y que meses más tarde se hiciera un éxito universal y el Cuba la carta de presentación de “La única” Rita Montaner.
De ahí en adelante Moisés Simons no paró de triunfar viajando a América Latina, Estados Unidos y Europa, hasta su fallecimiento en Madrid a la edad de 55 años.


























