La comunidad puertorriqueña tiene un rol decisivo en el establecimiento de la cultura mestiza a nivel nacional a través de la poesía, las artes dramáticas, la educación, el periodismo, el movimiento obrero y de Derechos Civiles, la danza, la participación activa en las fuerzas militares y en la medicina así como en las artes gráficas, por mencionar algunas áreas de influencia.
Por Ximena Hidalgo-Ayala
IMPACTO
Debe ser motivo de gran algarabía y orgullo para toda la comunidad mestiza en Estados Unidos, la celebración de las festividades de Puerto Rico. Particularmente en la gran manzana en donde las luchas y conquistas de los puertorriqueños han consolidado un precedente fundamental en la presencia de todos los mestizos en las más importantes áreas.
Que esta sea ante todo una oportunidad para recordar algunas de sus importantes contribuciones al afianzamiento de la presencia de los hispanos en esta gran nación, a través del rescate de los nombres de algunos de sus más notables representantes.

COMUNIDAD PIONERA
La comunidad boricua, llamada así por el nombre original de la isla a cuyos nativos taínos llamaban Borinquen, ha tenido un rol vital en la incorporación de la cultura latina en el mundo anglo-americano en diferentes areas, desde la política, la música, la educación, los deportes, la dieta, por mencionar algunos. La hermanos boricuas son pioneros y en Nueva York la documentación histórica y los estudios sobre esta comunidad arrojan información abundante. Un gran acervo documental al respecto posee el Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College con un importante proyecto de rescate del legado documental, dirigido por los historiadores Félix Matos-Rodríguez y Pedro Juan Hernández, quienes publicaron ya una obra utilizando exclusivamente material gráfico que registra la vida de los boricuas en Nueva York desde 1896.
A nivel nacional existe una extensa bibliografía sobre la presencia y aportes de los boricuas, quienes son muy queridos por su amabilidad, su sentido de solidaridad, su alegría y generosidad. En esta metrópoli existen varias entidades puertorriqueñas a nivel cultural, educativo, deportivo, entre ellas el Centro de Estudios Puertorriqueños, el Boricua College, entre otros y una de las mayores expresiones populares constituye el famoso Desfile Nacional Puertorriqueño, que es el más antiguo de los desfiles hispanos a nivel nacional.

DESFILE CONSOLIDA PRESENCIA
El Desfile Nacional Puertorriqueño inició en 1956 en una etapa de consolidación del liderazgo boricua con la creación del Foro Puertorriqueño en Nueva York, Aspira, Instituto de la Familia Puertorriqueña. La lucha por la educación sobrevino en la aceptación, a inicios de los años 70, de puertorriqueños a las universidades produciendo una generación de pioneros en el establecimiento de estudios étnicos y programas de educación bilingüe, produciendo pléyades de historiadores, abogados, políticos, sociólogos, etc. logrando la democratización de la educación y también de la medicina.
La comunidad puertorriqueña ha demostrado que la base cultural es fundamental en el desarrollo de un proyecto comunitario, que va simultáneamente sustentado por la activa presencia política con un espíritu incluyente, que sin renunciar a sus raíces propias se adapta y forma parte del sistema en que se desenvuelve.

PRESENCIA EMPRESARIAL
A nivel económico el concepto del “emprendedor” es de antigua data entre la comunidad puertorriqueña que desde la época prehispánica comerciaba sus productos en su circuito geográfico. Esa tradición se ha mantenido a través de los siglos, manteniendo como base a los pequeños negocios familiares, que fueron pioneros en Nueva York entre los latinos, entre ellos servicios funerarios, salones de belleza, farmacias, tiendas de abarrotes y todo tipo de negocio establecido fundamentalmente para satisfacer las necesidades de la comunidad. Ya en 1927 se estableció en Nueva York Almacenes Hernández, de propiedad de Rafael y Victoria Hernández, para la venta de música puertorriqueña y latinoamericana, cambiando con el tiempo su nombre a Casa Amadeo, fue un centro de promoción de artistas y ritmos propios.
PARTICIPACIÓN MILITAR
La participación de los puertorriqueños en los conflictos armados de Estados Unidos, como parte de los cuerpos de combate y en los servicios de asistencia médica, son reconocidos a nivel nacional. El caso de los siete Hermanos Medina conocidos como los Luchadores Medinas, que participaron en la Segunda Guerra Mundial o del sargento del ejército Jorge Otero Barreto, quien participó en 200 misiones de combate y recibió 38 citaciones de honor, convirtiéndole en el soldado puertorriqueño más condecorado en el conflicto con Vietnam, son algunos de los casos del aporte de los boricuas a la defensa nacional en innumerables conflictos desde las Guerras Mundiales, Korea, Vietnam, hasta las guerras más recientes en el Medio Oriente.
Puerto Rico, cuna del bolero con compositores como Pedro Flores registró su intervención en la Segunda Guerra Mundial, así con el tema “La Despedida” que canta “Vengo a decirle adiós a los muchachos, porque pronto me voy para la guerra”. Soldados, enfermeras, marinos, pilotos, la famosa Compañía C Regimiento 65 llamados Los Borinquences que lucharon en la guerra con Korea en junio de 1950, elogiados por el Gral. Douglas MacArthur por su coraje y valentía, son algunas de las muestras de la activa participación de los puertorriqueños en la construcción de la historia nacional.

MANTENIMIENTO DE SUS RAÍCES
El Nuyorican Poets Café fundado por el poeta Miguel Algarín en el Lower East Side de Manhattan en 1975 se constituyó en un centro de reunión de los intelectuales y sus trabajos especialmente en poesía. El Taller Boricua establecido en 1972 con su trabajo de mantenimiento de las raíces culturales.
Sin duda uno de los trabajos más importantes de la comunidad boricua ha sido el mantenimiento de sus raíces culturales y de sus tradiciones, especialmente entre los niños. un capitulo especial el de la famosa escritora Pura Belpre quien fue una pionera promoviendo los juegos, personajes y elementos culturales propios de Puerto Rico y de manera especial la lectura como recurso fundamental en este proceso de valoración y mantenimiento de las raíces culturales. Pura Belpre fue la primera mujer de origen latino en trabajar para el sistema de bibliotecas públicas de Nueva York.
Algunos de los más destacados en el trabajo educativo, cultural, periodístico y sindical son:

ARTURO ALFONSO SCHOMBURG, Reconocido como el Sherlock Holmes de la Historia Negra, nació en Puerto Rico en 1874 y emigró a Nueva York a los diecisiete años iniciando su combate contra el racismo. Fundó varias organizaciones entre ellas la Sociedad Negra para la Investigación Histórica y formó una biblioteca y archivo personal con casi 3.000 libros, convirtiéndose en el mayor bibliógrafo de la historia afro-americana Su trabajo fue fundamental en el renacimiento de Harlem con los movimientos sociales y literarios de los afroamericanos durante la década de los 20s. Amigo personal de José Martí, Schomburg fue secretario de la Logia Masónica Latina entre otros.

ANTONIA PANTOJA, originaria de San Juan (1922) al emigrar a Nueva York a finales de los años 40 la maestra de formación no pudo ejercer su profesión debido a la discriminación de la época. Inició su activismo y con el tiempo formó ASPIRA (1961), una organización para promover la educación y el liderazgo fundamentados en el orgullo étnico. Superó el estima graduándose en Sociología en Hunter College y en Trabajo Social en la Universidad de Columbia. Ha recibido varios reconocimientos.

PEDRO ALBIZU CAMPOS, escritor, orador y líder sindical es una de las figuras políticas puertorriqueñas más influyentes del siglo XX. Abogado graduado de Harvard sirvió al ejército estadounidense durante la Primera Guerra Mundial y fue miembro del Partido Nacionalista en Puerto Rico del cual asumió la presidencia en 1930. Fue encarcelado en varios ocasiones por promover huelgas. Su ideal era que la comunidad latina sea pionera en sobrepasar los prejuicios del racismo y fomente la integración.

LUISA CAPETILLO, autodidacta nacida en el seno de una familia de clase trabajadora, escribió para varios periódicos incluido Unión Obrera. Educó a los trabajadores de fabricas especialmente en sus derechos y promovió la participación. Fundó y editó la revista La Mujer y fue vocera de los derechos de la mujer.

JESÚS COLÓN, autor apasionado escribió sobre justicia social y anticolonialismo, democracia y racismo. Pionero de la literatura boricua ha inspirado a varios escritores hispanos, Nacido en Cayey arribó a Brooklyn en 1918. Es uno de los primeros escritores en describir la experiencia de los emigrantes puertorriqueños a Nueva York.

JOSÉ FERRER, oriundo de Santurce el actor, director y escritor aclamado en Hollywood, ganador de los prestigios premios Tony y del Oscar, emigró a Estados Unidos en 1918, cuando tenía seis años para convertirse en uno de los famosos actores nominados en varias ocasiones para recibir reconocimientos por sus actuaciones en obras de Shakespeare

MIRIAM COLÓN, artista nacida en Ponce es fundadora y Directora Artística del Teatro Rodante Puertorriqueño, impulsó la presencia latina en el teatro y con su carrera como actriz ha sido verdadera embajadora del talento boricua en cine y televisión, compartiendo con famosos directores, actores y escritores.

JESÚS ABRAHAM “TATO” LAVIERA, poeta y dramaturgo nacido en Santurce en 1950 emigró al Lower East Side de Manhattan con su familia. Sus poemas y escritos introdujeron un nuevo estilo y postura sobre la experiencia puertorriqueña en Estados Unidos. Su obra La carreta hace un giro en U, concluye que la identidad cultural de la persona no depende en el lugar en que reside. (Foto Rebecca Beard)

RITA MORENO, nacida en El Yunque emigró con su madre en 1936 a Nueva York en donde debutó como en Broadway a los 13 años. Su carrera como actriz es internacionalmente reconocida y posee varios galardones incluyendo el Oscar (1962) y la Medalla Presidencial (2004).

HORACIO RIVERO, nacido en Ponce se graduó de la Academia Naval en Maryland en 1926 y en 1940 obtuvo su título de ingeniería en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Dedicó la mayor parte de su vida a servir en las fuerzas militares y recibió trece condecoraciones. En 1964 fue el primer hispano en recibir el grado de Almirante de la Marina de Estados Unidos con cuatro estrellas.
A nivel musical uno de los más reconocidos fue Tito Puente, con su fusión de ritmos caribeños y jazz marcó una etapa y dejó un importante legado. La Dra. Helen Rodriguez-Trias con su trabajo fundando organizaciones médicas para lograr el acceso a los cuidados de salud y establecimientos medicos para personas con bajos ingresos. Fue nombrada directora de Pediatría del Hospital Lincoln en El Bronx en 1970. Actualmente grandes estrellas musicales como Jeniffer López y Marc Anthony. La presencia de la primera jueza latina en la Corte Suprema de Justicia, Sonia Sotomayor, son precedentes fundamentales para toda la comunidad hispano-hablante. Nombrar a todos los boricuas destacados es una tarea larga. No solo los famosos, los boricuas con quienes nos encontramos diariamente, son herederos de un legado de sacrificios, luchas y activa participación que abrieron un camino para el resto de latinos, particularmente en esta Capital del Mundo en donde el nombre de Puerto Rico está grabado para la historia. ¡¡¡VIVA PUERTO RICO!!!!




























