EL DESEMPLEO SE ATASCA

El índice de desempleo en Estados Unidos se mantuvo en el 8,2 % durante junio, con un dato que, cuando faltan solo cuatro meses para las elecciones, aumenta la presión sobre el presidente y candidato a la reelección, Barack Obama.

Jorge A. Bañales

Washington.- El índice de desempleo en Estados Unidos se mantuvo en el 8,2 % durante junio, con un dato que, cuando faltan solo cuatro meses para las elecciones, aumenta la presión sobre el presidente y candidato a la reelección, Barack Obama.

El Departamento de Trabajo señaló que durante el mes pasado el sector privado tuvo una ganancia neta de 84.000 empleos en tanto que el sector público perdió otros 4.000 puestos de trabajo.

La ganancia es muy inferior a lo que esperaban los analistas.

"La economía ha estado añadiendo puestos de trabajo en el sector privado durante veintiocho meses consecutivos para un total de 4,4 millones de empleos en el período", afirmó, no obstante, en una declaración, el presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Presidencia, Alan Krueger.

En el mismo período el sector gubernamental ha perdido casi 600.000 empleos y continúa perdiéndolos como resultado de los presupuestos austeros promovidos, a nivel federal, estatal y municipal, especialmente en las legislaturas con mayoría republicana.

"El empleo crece pero no al ritmo suficiente teniendo en cuenta el déficit causado por la recesión" que concluyó hace tres años, añadió el funcionario.

El candidato presidencial del Partido Republicano, Mitt Romney, calificó como "inaceptable" la tasa de desempleo y sostuvo que "las políticas del presidente (Barack Obama) claramente no han dado buenos resultados".

Romney afirmó que Obama "no ha movido el país realmente hacia adelante, hacia más empleos. Lo que el presidente llama 'adelante' (su eslogan de campaña) no luce como tal para los millones y millones de familias en dificultades".

Por su parte, la secretaria de Trabajo, Hilda Solís, declaró que el sector privado "ha añadido un promedio de 150.000 empleos cada mes en 2012 y continúa, al mismo ritmo sostenido que el año pasado, creando empleos en todos los sectores y todas las regiones del país".

Solís recordó que el producto interior bruto (IPC) ha tenido un crecimiento a lo largo de 11 trimestres consecutivos, aunque advirtió que Estados Unidos "sigue enfrentando dificultades por la amenaza de recesión en Europa, nuestro mayor socio comercial".

"Afortunadamente, hay señales de que los gobernantes europeos están alejándose de un enfoque de austeridad y acercándose a estrategias de estabilización y crecimiento que tendrán un impacto positivo sobre nuestra propia recuperación, y aliviarán las preocupaciones aquí", dijo Solís.

El informe del gobierno mostró, asimismo, que las remuneraciones horarias promedio de los trabajadores subieron en junio 6 centavos de dólar a 23,50 dólares, y fueron un 2 % más altas que las de un año atrás.

De acuerdo con el informe más reciente del Departamento de Trabajo sobre el costo de vida, la inflación para los consumidores ha sido en un año del 1,7 %.

Las estadísticas del Departamento de Trabajo ofrecen perspectivas variadas de la situación laboral en Estados Unidos que sigue recuperándose lentamente de la recesión más profunda y prolongada en casi ocho décadas.

Si se toman en cuenta los adultos que, desalentados por las bajas remuneraciones y la ausencia de beneficios en los empleos disponibles, han dejado de buscar un trabajo asalariado, ese índice de desempleo subió del 9,6 % de la fuerza laboral en mayo al 9,7 % en junio. Pero aún así está un punto porcentual por debajo del nivel de un año atrás.

Y si se añaden las personas que tienen un empleo a tiempo parcial pero quisieran tener uno más firme de tiempo completo, el índice del llamado "subempleo" subió del 14,8 % en mayo al 14,9 % en junio, aún así por debajo del 16,2 % de un año atrás.

Los indicadores económicos recientes siguen siendo ambiguos en Estados Unidos: el sector fabril tuvo en junio su primera contracción en casi tres años, pero la empresa ADP -que tramita las nóminas de millones de empresas-, informó que el sector privado añadió el mes pasado 176.000 empleos.

En junio, sin embargo, se aminoró el gasto de los consumidores que, en Estados Unidos, equivale a casi el 70 % de la actividad económica.

Un tercio de los empleos añadidos en junio fueron en servicios temporales, y el sector fabril agregó 11.000 empleos -el noveno mes consecutivo de aumento de su fuerza laboral.

El sector de cuidado de la salud añadió 13.000 empleos.

El presidente Obama, afirmó que la ganancia neta de 84.000 empleos es "un paso en la dirección correcta", pero sostuvo que no es suficiente para estar "satisfechos" porque es necesario que la economía "crezca más rápido".

El índice de desempleo en Estados Unidos se mantuvo en el 8,2 % en junio, un dato que, cuando faltan exactamente cuatro meses para las elecciones presidenciales, aumenta la presión sobre Obama, que aspira a la reelección.

Obama destacó que el sector privado ha creado 4,4 millones de empleos en los últimos 28 meses, pero apuntó que su objetivo no es volver a la situación económica anterior a la crisis de 2008, sino "restaurar la seguridad de la clase media".

La ganancia de 84.000 empleos en el sector privado en junio es muy inferior a lo que esperaban los analistas y a eso se añade que en los últimos 28 meses el sector gubernamental ha perdido casi 600.000 empleos y continúa perdiéndolos.

La evolución de la economía será decisiva para inclinar la balanza en noviembre del lado de Obama o de su rival republicano, Mitt Romney, quien subrayó que el desempleo sigue en niveles "inaceptables" e indicó que para crear puestos de trabajo es necesario, entre otras medidas, aumentar el comercio con Latinoamérica.

"Necesitamos a alguien que peleará por el crecimiento de la clase media", enfatizó el mandatario.

Además, al igual que hizo el jueves en discursos en tres ciudades del cinturón industrial de Ohio, reivindicó como logros de su mandato su reforma sanitaria, avalada la semana pasada por el Tribunal Supremo, el rescate a la industria del automóvil en 2009, el fin de la guerra en Irak y la muerte de Osama Bin Laden.

Romney, dijo que el desempleo sigue a niveles "inaceptables" y opinó que para incentivar el empleo es necesario, entre otras medidas, aumentar el comercio con Latinoamérica.

Romney destacó que esos datos son "una patada en las tripas para la clase media estadounidense" y demuestran que las políticas de Barack Obama perjudican seriamente a las familias.

Además, aseguró que los datos se agravan si se incluyen a las personas subempleadas, en puestos a tiempo parcial o de mala calidad, o a las que directamente han dejado de buscar empleo por la falta de oportunidades.

El republicano dijo que él propone bajar el desempleo al 6 % en cuatro años y seguir reduciéndolo en el futuro.

Como una de las soluciones propuso "abrir mercados fuera" y aumentar el comercio con Latinoamérica por suponer grandes oportunidades para el sector manufacturero estadounidense, algo que repitió en varias ocasiones durante su discurso.

Aunque entró en vigor los Tratados de Libre Comercio con Colombia y Panamá este año, Romney dijo "El presidente no ha firmado ni un solo nuevo acuerdo comercial con Latinoamérica durante su mandato", ejemplificó Romney, quien remarcó que los datos en el sector manufacturero de junio han sido malos y se deben "a una tendencia de largo recorrido".

Los republicanos también han salido en defensa de su virtual candidato a la Presidencia, con una página web donde se critica las ayudas del mandatario Barack Obama a empresas que supuestamente se llevaron empleos fuera de EE.UU., y cita a compañías españolas del sector de las energías renovables.

La página es un intento de contraatacar a la campaña de Obama, que recientemente comenzó a emitir un anuncio en televisión e internet según el cual las empresas gestionadas por la firma de capital de riesgo de la que fue consejero delegado Romney (Bain Capital) fueron pioneras en deslocalizar la producción fuera de Estados Unidos.

Los republicanos han devuelto el golpe con la página "Obamanomics Outsourced", un sitio web en el que se detallan las ayudas públicas a empresas que posteriormente contrataron menos personal del prometido en Estados Unidos o acabaron por desplazar la producción al extranjero.

En el caso español, la página afirma que Iberdrola Renovables recibió 1.500 millones de dólares en préstamos y subvenciones y "aseguró que creaba 15.000 trabajos estadounidenses, pero la compañía solo tiene 850 empleados con base en Estados Unidos".

En el caso de EDP Renovables, con sede en Madrid, los republicanos subrayan que "recibió 100 millones de dólares en subvenciones para energía eólica y anunció en septiembre de 2011 que planeaba despedir al 10 por ciento de todos sus empleados en Norteamérica".

La lista se completa con ejemplos en casi toda Europa, China, Rusia o Australia, así como en México, República Dominicana o El Salvador.

En el caso de México, la página web republicana indica que empresas estadounidenses recibieron dinero para proyectos en territorio nacional, pero finalmente desviaron gran parte de la producción al país vecino.

Obama ha reiterado durante su presidencia la necesidad de fomentar la industria de las energías renovables para no perder la ventaja competitiva frente a países como Alemania o China, y reducir la dependencia del petróleo extranjero.

Obama, pidió una prórroga de los recortes impositivos para la clase media y excluir de ella a los más ricos, una medida que busca equidad fiscal y reactivar la economía pero destinada a morir en el Congreso por el rechazo de los republicanos.

La propuesta de Obama no es nueva, pero el presidente ha querido ponerla otra vez de relieve como ejemplo de las "diferentes visiones" de país que tienen él, candidato demócrata a la reelección, y el que será su rival republicano en noviembre, Mitt Romney.

"No podemos mantener a la mayoría de los estadounidenses y a nuestra economía de rehenes mientras debatimos los méritos de otro recorte de impuestos para los más ricos", subrayó Obama en una comparecencia en la Sala Este de la Casa Blanca.

La propuesta de Obama es que los recortes de impuestos aprobados durante el Gobierno de su antecesor, George W. Bush, y que vencen en diciembre se prorroguen por un año, pero solamente para las familias que ganan menos de 250.000 dólares anuales, porque la "prosperidad" del país depende de una "clase media fuerte".

"Estoy pidiendo al Congreso que extienda los recortes impositivos para el 98 por ciento de los estadounidenses que ganan 250.000 dólares o menos", precisó el mandatario en su comparecencia.

En este momento "nuestra máxima prioridad tiene que ser dar a las familias de clase media y a las pequeñas empresas lo que merecen", destacó Obama, quien anotó que su plan no tiene nada de "radical" y espera que, por tanto, salga adelante en el Congreso.

Obama lleva defendiendo durante varios meses un aumento de impuestos para los más ricos y el mantenimiento de las ventajas fiscales para la clase media como fórmula para reactivar la economía y el consumo y hacer frente al abultado déficit público.

No obstante, fue su primer llamamiento específico al Congreso para que al menos durante 2013 sigan vigentes los recortes de la era Bush para las rentas inferiores a 250.000 dólares anuales.

La petición del mandatario llega en un momento en el que los analistas alertan de que un aumento de los impuestos (si las exenciones no se prorrogan), combinado con los recortes previstos en el gasto público, podría llevar a la economía hacia la recesión.

Pero, además, en plena campaña electoral a Obama le sirve para volver a presentar a Romney, quien en sintonía con la filosofía de los republicanos defiende rebajas fiscales también para los más ricos, como un político alejado de las preocupaciones de la clase media.

Los republicanos, que tienen mayoría en la Cámara de Representantes, sostienen que los recortes impositivos deben ser ampliados para todo el mundo, incluso para los más adinerados, y ya han adelantado que se opondrán al plan de Obama en el Congreso.

El planteamiento de Obama "demuestra una vez más que no tiene ni idea de cómo poner a Estados Unidos a trabajar de nuevo y ayudar a la clase media", sostuvo en un comunicado una portavoz de Romney, Andrea Saul, quien advirtió de que un aumento de impuestos a las rentas más altas daña la recuperación económica.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, tachó de "quijotesca" la propuesta de Obama e indicó que no servirá para crear empleos mientras la tasa de desempleo sigue alta, en el 8,2 por ciento.

 

 

Compartir
[fbcomments]