Washington.- El Gobierno de EE.UU. condenó hoy "en los términos más enérgicos" el atentado contra un autobús de turistas israelíes en Bulgaria que causó al menos siete muertos, y reiteró su compromiso "inquebrantable" con la seguridad de Israel.
Estados Unidos "condena estos ataques contra personas inocentes, especialmente niños, en los términos más enérgicos posibles", dijo en su rueda de prensa diaria el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
El portavoz afirmó también que los "pensamientos y oraciones" del presidente de EE.UU., Barack Obama, "están con las familias de los muertos y heridos".
"También estamos con el pueblo de Israel y el pueblo de Bulgaria en este difícil momento", indicó Carney.
EE.UU. seguirá apoyando a sus amigos y aliados frente al terrorismo, "y nuestro compromiso con la seguridad de Israel sigue siendo inquebrantable", agregó el portavoz de Obama.
El atentado contra un autobús con turistas israelíes en la ciudad búlgara de Burgas, al este del país, causó siete muertos, según confirmó el ministro del Interior de Bulgaria, Tsvetan Tsvetanov, y decenas de heridos.
En el momento de la explosión unos 40 turistas se encontraban dentro del vehículo y el fuego se trasladó a otros dos autocares, que estaban aparcados en el aeropuerto de Burgas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, apuntó a Irán como responsable del atentado.
"Todas las señales llevan a Irán", afirmó Netanyahu en un comunicado en el que señaló que "Israel reaccionará con determinación ante el terrorismo iraní".


























