
El domingo 7 de febrero a las 9 AM, cuando comenzaba la anunciada tormenta de nieve en Nueva York, abrieron las urnas para recibir los votos de los ecuatorianos registrados en el padrón electoral, que decidieron participar en el proceso democrático más importante de su país natal.
Los ecuatorianos fuera de Ecuador, gozan del privilegio de participar en la decisión de seleccionar a sus representantes, tanto a la presidencia y vicepresidencia, como a la legislación nacional o Asamblea, para la cual seleccionaron representantes nacionales, como a dos representantes en las jurisdicciones del exterior, en este caso de la zona correspondiente a Estados Unidos y Canadá.
También pueden seleccionar a los representantes al Parlamento Andino, lo cual no fue posible debido a que las papeletas de votación para este cargo, no fueron enviadas a tiempo a Nueva York por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que es la entidad que organiza y administra todo el proceso electoral.
A continuación un testimonio personal del último proceso de la comunidad ecuatoriana, como parte de una de las Juntas Receptoras del Voto.
VOTAR EN PANDEMIA Y CON TORMENTA
El domingo 7 se realizó el evento deportivo más popular en Estados Unidos, el Super Bowl, que quizás no tiene tanta acogida entre los ecuatorianos, fanáticos fundamentalmente del fútbol inglés. Este evento parecía que no afectaría la asistencia de los votantes, pero debido a dos factores importantes se esperaba una baja participación.
Los ecuatorianos ejercieron el voto en medio de la pandemia del COVID-19 y de la segunda más grande tormenta invernal del año. Desde muy temprano acudieron a los recintos electorales y si bien las urnas abrieron a las 9AM en Nueva York, antes de las 8 AM ya comenzaron a formarse filas de entusiastas ecuatorianos deseosos de ejercer su derecho, no obligatorio, al voto. La asistencia masculina prácticamente duplicaba la femenina al exterior del recinto en El Bronx.
De 13ʼ099.150 ecuatorianos habilitados para sufragar, según el CNE, solo 42.000 estaban registrados para participar en Nueva York.
Por ley constitucional desde el 2006 los ecuatorianos en el exterior pueden participar en las elecciones generales de su país, sin embargo no están obligados a hacerlo, porque su voto es facultativo.
Desde que inició la participación de los ecuatorianos en Nueva York en las elecciones en el 2008, los consulados de Ecuador tienen la responsabilidad de coordinar la jornada electoral en su jurisdicción diplomática. En Nueva York la información sobre el proceso electoral inició. el año pasado, cuando se notificó sobre la terminación del plazo para registrarse en el padrón electoral.
Desde entonces la información ofrecida por el Consulado General del Ecuador en Nueva York ha sido permanente, utilizando fundamentalmente su cuenta en Facebook y en su sitio web oficial. Como la participación en el proceso electoral de los ecuatorianos no es obligatoria, realmente es una decisión personal que se expresa en el interés para informarse sobre el proceso y las fechas importantes.
Debido a la pandemia los representantes diplomáticos tuvieron grandes dificultades encontrando los recintos electorales debido a las restricciones reguladas por el gobierno local. Igual situación ocurre con el funcionamiento diario en estas dependencias diplomáticas, que no pueden, -por restricciones de la ciudad y de los edificios donde se ubican-, recibir a un número ilimitado de personas, por lo cual se ha reducido el volumen de atención de trámites regulares como la obtención de pasaportes, entre otros.

CUATRO RECINTOS ELECTORALES
Por primera vez en la historia los ecuatorianos de Nueva York contaron con cuatro recintos electorales para ejercer el voto. Desde el inicio el condado donde se ubicaba un único recinto electoral fue Queens, donde se encuentra la mayoría de ecuatorianos, pero debido al pedidos de agrupaciones y en un proceso del cual es necesario conocer sus detalles, se aprobó la apertura de otros tres recintos en El Bronx, Long Island y
en Hudson Valley.
A pesar de que el recinto electoral en Queens fue el primero y único de la historia en funcionar, hasta este año, fue el que más dificultad tuvo en confirmar su ubicación, que fue cambiada a último momento de La Guardia Community College en Long Island City, a un High School en Flushing.
La ampliación de los recintos electorales, cuyo objetivo inicial era facilitar el ejercicio del voto entre los ecuatorianos, resultó convirtiéndose en un problema, debido a la falta de cuidado de los electores, quienes no verificaron su lugar de votación en el sitio oficial del CNE, que es quien maneja directamente todo el proceso.
Por su parte el Consulado General, permanentemente y hasta el último momento insistió a los votantes confirmar su lugar de votación en el sitio oficial del CNE, que es quien administra toda la información de los votantes.
Los votantes asumieron que debían ejercer el voto en el último recinto donde participaron, otros asumieron que el recinto que les correspondía era el ubicado en el condado donde residen, otros realizaron el cambio, pero este no se hizo efectivo, probablemente debido a que el principal recinto electoral en Queens fue cambiado a pocos días de las elecciones y la actualización de información se realiza directamente en Ecuador, en el CNE.
Cabe aclarar que todo el proceso está determinado directamente por el CNE y que los funcionarios consulares, facilitan y ayudan en la realización del proceso a nivel logístico.
ESTRICTAS MEDIDAS DE PARTICIPACIÓN
Todos los participantes en las elecciones utilizaron mascarillas y para ingresar al recinto electoral a todos se tomó la temperatura. Hubo un control permanente del distanciamiento físico, la mayoría de votantes llevaron su propio bolígrafo y los que no lo hicieron, tenían en las mesas de votación todos los implementos para desinfección, incluyendo toallas con alcohol, gel desinfectante y toallas de papel desechables.
A los miembros de las Juntas Receptoras del Voto (JRV) se les confirmó su participación con varias semanas de anterioridad y se les ofreció varios recursos de entrenamiento, mediante reuniones virtuales en vivo, folletos, videos, etc. El día de las elecciones se les proporcionó un kit completo con implementos de protección con mascarillas de seguridad, mascarillas adicionales con protección para seis horas cada una, varios pares de guantes desechables, gel de manos, pantalla protectora para el rostro, identificación y tickets para servicio en el bar.
Los votantes fueron clasificados por género y las juntas por número, con los votantes distribuidos alfabéticamente en ellas. En el Bronx el proceso se realizó sin mayores novedades que la tormenta de nieve, la obligación de mantener un número de personas al interior del recinto. Los ecuatorianos pudieron participar aún cuando sus documentos de identidad estuvieran caducados.

La participación debido a las condiciones del clima fue baja, en una mesa que estaba supuesta a recibir el voto de quinientos ecuatorianos, solo participaron setenta y en otras un máximo de cien ecuatorianos, equivalente al veinte por ciento.
Personalmente fue un motivo de gran alegría volver a apoyar los proceso democráticos, en los cuales participamos desde su inicio en Nueva York en el 2008 y que suspendimos debido a las violaciones a los Derechos Humanos y la Libertad de Expresión durante la presidencia de Rafael Correa.
Apreciamos directamente la alegría, entusiasmo y elevado sentido de patriotismo de los pocos votantes participantes en las últimas elecciones. Obviamente no faltó la presencia de observadores de los partidos y movimientos políticos registrados y de la prensa.
MUCHO TRABAJO Y RECURSOS
La jornada electoral tanto para los funcionarios consulares como para los miembros de las Juntas Receptoras del Voto fue larga y agotadora. Algunos iniciaron el día desde las 3 AM como informó la Sra. Ruth Jara, voluntaria de una de las juntas. Hasta la media noche en que terminó el conteo manual de votos y se elaboraron las actas, inició la entrega del material electoral y los resultados se transmitieron por fax directamente al CNE en Ecuador, en una jornada que concluyó en la madrugada del lunes.
Los funcionarios consulares realizaron una labor titánica, la coordinación logística en el recinto del Bronx fue excelente y de acuerdo a las normas impuestas por las autoridades locales. El trato a los miembros de las JRV fue excepcional, siempre estaban el personal disponible para cualquier consulta, para resolver cualquier imprevisto, para ayudar en todo lo necesario, desde a armar los visores de protección facial, hasta culminar con todo el proceso documental de actas, uso de material para envío de resultados, etc., etc.
Un trabajo de exigencia física y mental, de mucha paciencia con los votantes, verificando sus documentos de identificación, sus nombres en el registro electoral, proporcionándoles las tres papeletas, firmando y entregando los certificados de votación. Es una experiencia única y enriquecedora, escuchando los testimonios de ecuatorianos que se movilizaron desde áreas distantes, otros que esperaron bajo la nieve y con temperaturas bajo cero.
Ecuador definitivamente no es un país pobre y dispuso sus recursos para permitir la participación de los ecuatorianos que por diferentes causas le abandonaron físicamente, pero que desea influir en la conformación del gobierno de su país de origen.
Mucho material desperdiciado debido al ausentismo, muchos recursos que se debe analizar si vale la pena invertirlos cuando existen otras prioridades, particularmente por el impacto de la pandemia y el colapso económico que ha provocado a nivel mundial y en el caso de Ecuador con porcentajes de contagios y muertes, que de acuerdo al número de habitantes, es uno de los más elevados a nivel internacional.

JORNADA HISTÓRICA
En general fue una elección histórica no sólo por realizarse en medio de una pandemia, de una tormenta de nieve, por incluir a un elevado número de candidatos presidenciales de dieciséis binomios, por la ampliación de recintos, por la falta de educación política y la falta de autogestión para conocer por iniciativa propia sobre los detalles del proceso.
Como estaba anunciado, las urnas cerraron exactamente a las 7PM y quienes a esa hora se encontraban esperando en la fila ya no pudieron ejercer el voto. En Nueva York la primera vuelta la lideró el candidato correísta Andrés Aráuz y eso no llama la atención cuando se conoce de primera mano que el correísmo desde el inicio, fue asesorado por líderes sindicales caribeños y ecuatorianos de esta ciudad, que ayudaron con entrenamiento, recursos y logística, a crear una estructura organizativa que se mantiene, a pesar que algunos de esos líderes sindicales han fallecido o se encuentran fuera de Nueva York.
La segunda posición de preferencia en Nueva York, de Yaku Pérez tampoco llama la atención, ya que es de origen cuencano y los cuencanos conforman las comunidades más grandes de ecuatorianos en esta ciudad y sus alrededores.
De acuerdo a la ley vigente, como ninguno de los candidatos presidenciales obtuvo el cuarenta por ciento de votos se realizará una segunda vuelta electoral el domingo 11 de abril entre los binomios con mayor puntaje.
Fotos cortesía Consulado General de Ecuador en Nueva York.
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