
Parece haber sido ayer, pero ya han transcurrido 35 años desde que le vimos por primera vez y nos referimos sin duda alguna al Dúo Pimpinela. El tiempo vuela, pero este no parece haber hecho mella en sus voces, su dinamismo escénico parece intacto, así como el contenido de sus nuevas canciones.
El concierto titulado “Hermanos Tour”, se compuso de sus éxitos de antaño y también de nuevos temas, ofrecido a una incondicional audiencia que abarrotó el Beacon Theater de Broadway. Los hermanos Galán hicieron las delicias de su público y a su vez este respondió con vítores y cantando uno tras otro los temas que les han hecho sus “niños consentidos” por tres décadas y media.

Lucía, estuvo espléndida así como Joaquín, ambos poseen una química y una estamina de proporciones incalculables. Fue una noche de buen talante, buenas canciones y de buen arte,
cosa que se debe repetirse con más frecuencia, porque este recorrido de la vida del Dúo Pimpinela contenido principal de dicho concierto puede haber sido algo irrepetible y difícil que intenten ejecutar otros artistas.

Las proyecciones de video, luces, sonido fueron insuperables, dotadas de una excelente calidad técnica y la incursión de dos “monstruos sagrados de la canción”: José José y Dyango resultó memorable.
Un resultado pleno y de total deleite, y que disfrutamos en conjunto con amigos de toda la vida: Ángela Moncayo-Yera, Miriam Coletta, Blanca Rosa Vilchez y Carlos Navedo. ¿Se puede pedir más?



























