
Johannesburgo.- Un cadáver fue descubierto hoy cerca de la mina de Marikana, el lugar en el que murieron acribillados por la Policía 34 mineros sudafricanos el pasado 16 de agosto en una jornada de huelga, aunque se desconoce si la víctima participaba en esas protestas en el momento de su muerte.
El cadáver fue hallado con profundos cortes en la espalda y en la cabeza, confirmó a la emisora local Jacaranda la Policía de Sudáfrica, que se desplazó al lugar para investigar la escena, aunque a última hora de hoy no habían trascendido las circunstancias de su muerte ni si se trata de un empleado de la explotación.
Jacaranda Radio afirmó además que el cuerpo fue hallado cerca del lugar donde se congregaron hoy los huelguistas, en las inmediaciones de la colina donde 34 de sus compañeros fueron masacrados por la Policía el pasado 16 de agosto.
Sin embargo, no se sabe por el momento cuándo murió la víctima ni si falleció en ese lugar o el cuerpo fue trasladado desde otro punto, por lo que no se ha podido confirmar aun si fue la víctima número 35 de la sangrienta jornada de huelga.
Mientras, los mineros que trabajan en la explotación de platino propiedad de la compañía británica Lonmin en la localidad de Marikana, a un centenar de kilómetros de Johannesburgo, permanecen en huelga desde el pasado 10 de agosto, una protesta que mantiene a más del 90 por ciento de la plantilla alejada de sus puestos de trabajo.
En su cuarta semana de protestas, los piquetes han recrudecido la presión sobre los mineros que desean reincorporarse al trabajo y han intensificado sus manifestaciones.
Una mujer fue agredida hoy por los mineros cuando tomaba fotografías con su móvil de los líderes de los trabajadores, que pensaban que podría tratarse de una espía de la empresa minera, informó la prensa sudafricana.
"Queremos dinero, pero no queremos tener que matar para conseguir el dinero", amenazó uno de los trabajadores, en palabras recogidas por al emisora Jacaranda.
Miles de trabajadores de Lonmin marcharon hoy sobre el hospital de la compañía en Marikana, armados con palos, machetes y lanzas, y reclamaron a la dirección que no entregue a la Policía a los enfermos que aún se encuentran ingresados tras la mascare del 16 de agosto, en la que más de 70 personas resultaron heridas.
Por su parte, Lonmin informó en un comunicado que solo el 3 por ciento de la plantilla acudió hoy a sus puestos de trabajo, al tiempo que condenó las "intimidaciones actuales contra la vida y la propiedad".
Los trabajadores se han negado a regresar al trabajo hasta que la empresa haga una oferta salarial, y rechazan el "acuerdo de paz" firmado la semana pasada por Lonmin y los líderes sindicales que reclama la vuelta a la normalidad en la explotación antes de iniciar las negociaciones.


























