
Los agentes de Inmigración ignoran la condición médica de un niño guatemalteco de cinco años que se halla en un centro de detención en Texas y que como consecuencia de una caída puede estar sufriendo daños cerebrales, denunciaron a Efe su familiares este jueves.
El niño se encuentra en el Centro de Detención de Dilley, en Texas, junto a su madre y su hermano de un año, luego de estar ingresado el martes y el miércoles en el Hospital Infantil de San Antonio donde le practicaron exámenes médicos y luego fue dado de alta.
Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los malestares del niño, que se queja de dolores de cabeza y ruidos, son una “reacción psicológica que manifiesta por el hecho de estar detenido y que no se relacionan con la lesión que sufrió” en diciembre, cuando se cayó de un carro de compras de supermercado.
Amy Cohen, familiar del menor y directora ejecutiva del grupo Every Last One, se opuso a la afirmación de ICE y señaló que en el hospital el niño no ha sido visto por un neurólogo y los síntomas aparecieron desde antes de que fueran detenidos por ICE en enero pasado.
Cohen dijo que sus familiares han señalado que "el niño pasó de ser muy activo a un estado letárgico, se quejaba de frecuentes dolores de cabeza y no toleraba la luz o cualquier sonido que sea dentro de un rango normal".
La familia, que llegó al país de manera irregular en junio del año pasado y residía en Los Ángeles en casa de un familiar, fue detenida por agentes de Inmigración cuando acudieron a una cita de control a comienzos de enero.
Mientras el padre fue trasladado al centro de inmigrantes de Adelanto (California), la madre, el hijo y su hermano fueron trasladados a Dilley, donde la mujer acudía al centro médico en el sitio ante las quejas de su hijo, y ante lo que solo le suministraban un calmante.
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Cohen señala que en un comienzo los agentes no querían atender los reclamos de la madre, quien señalaba que tenía citas programadas con un pediatra neurólogo y un pediatra neurocirujano antes de ser detenidos.
Luego del accidente, dijo Cohen, médicos de un hospital local determinaron que el menor tenía una "fractura del cráneo, y hematoma epidural" (una hemorragia entre el cráneo y el cerebro), estuvo bajo observación en la unidad pediátrica de cuidados intensivos del UCLA y luego le dieron el alta.
Cohen, quien es médica y psiquiatra infantil, envió hoy una declaración a ICE en la que exige la liberación inmediata del menor, su madre y su hermano, y deja constancia que la progenitora le confirmó que al menor en el hospital no lo ha visto un neurólogo ni neurocirujano y que solo ha sido visto por un pediatra y se le realizó una tomografía.
La activista agregó en la declaración, que dos colegas de la escuela medica de Stanford y Harvard con quienes ha consultado señalaron que los síntomas son "consistentes con las posibles complicaciones de la lesión previa que tuvo el menor", que una tomografía no es suficiente para descartar complicaciones por el trauma craneal y que debe ser visto por un neurocirujano y neurólogo. EFE New



























