La nueva exposición del Museo de la Ciudad, “Food in New York: Bigger Than the Plate”, muestra desde la perspectiva artística y documental, el proceso de la industria de la comida, una temática de profunda importancia histórica, social y económica para esta metrópoli.

Esta concisa y completa muestra, aborda el pasado, el presente y el futuro, en la medida que además de información sobre la historia de la comida en la ciudad, la situación actual de las personas como los repartidores de alimentos y las posibilidades del futuro, con obras de más de una veintena de artistas y diseñadores contemporáneos, que expresan conceptos sobre los alimentos y sistemas alimentarios, incluyendo el tema medioambiental y la realidad del cambio climático.

HISTORIA E INCREÍBLES OBRAS CONTEMPORANEAS
La muestra incluye objetos de la colección del museo poco vistos, como fotografías de Manhattan de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Incluye, entre otros: un ecosistema donde se cultivan plantas autóctonas en agua salada; esculturas con flores, nueces, abejas, mariposas, escarabajos y objetos encontrados; pintura en acuarela sobre tela orgánica; el proceso de exportación del banano ecuatoriano; fotografías de nutricionistas de Harlem y del Barrio; óleos hiperrealistas de accesorios de cocina; un mapa del subterráneo de Nueva York con nombres de alimentos; una obra multi-sensorial experimental de artistas argentinos, que incluye el tacto, olfato y oído para identificar cuatro tipos de sabores.

Una muestra maravillosa que, -entre otras cosas-, conecta al visitante con la ciudad, con los productos de su patria natal, con la historia, con sus hábitos alimenticios, con la realidad social y con el futuro, para transformarlo de observador en activo elemento de cambio. Dialogamos en exclusiva con su curador, Monxo López.
¿Cuál es el objetivo principal de la muestra?
- Es una invitación a que la gente se sientan empoderada para cambiar el sistema alimentario de la ciudad, en lugar de ser consumidores pasivos, -como compradores del supermercado o cliente de los restaurantes-, que sientan que están en capacidad de cambiar el sistema de producción, distribución y consumo, que sientan que pueden organizarse y que tienen el poder de cambiar las cosas.
La exhibición está organizada en tres secciones: producción, comercio y alimentación. En todas las secciones hay tres retos que son: justicia laboral, acceso igualitario a comida nutritiva y sostenibilidad ambiental. En todo ello hay cambios que se pueden realizar para hacer del sistema alimentario más justo laboralmente, más sustentable a nivel ecológico y para lograr más acceso de las comunidades a comida saludable.
Además, era importante para el museo mostrar lo diferente que era el sistema alimenticio en el pasado, cuando no habían restaurantes, tiendas, ni supermercados. El sistema era muy distinto, a mitad del siglo XIX los restaurantes no existían, lo que había era una red de mercados públicos, de la cual actualmente solo quedan seis en toda la ciudad. Eran el único sitio donde se podían comprar comida, la ciudad se encargó de crear y cuidar ese sistema de aprovisionamiento de alimentos hasta que en 1840 decidieron acabar con eso.
La comida y el sistema alimentario no es algo natural, si no que depende de decisiones y por lo tanto se puede cambiar.
¿Por qué la comunidad latina debe visitar esta muestra?
- Los latinos están bien representados en la muestra, comenzando por el curador, que es puertorriqueño y que se encargó de que la labor de la comunidad latina sea visible y esté bien representada, desde los agricultores, cocineros, repartidores de comida, artistas, etc.
Sin los latinos la ciudad se moriría de hambre. Todos tenemos la responsabilidad de ser activistas para mejorar el sistema alimentario, no podemos ser solo comilones, debemos hacerlo algo para no morir de hambre en el futuro.
La muestra, estará abierta hasta septiembre de 2023.
Para mas información visite: www.mcny.org




























