David Ramírez es un ecuatoriano reconocido en la ciudad de Nueva York por su trabajo en los medios y es un orgulloso promotor de la riqueza cultural de la ciudad que lo vio crecer, Manta, en la Costa de Ecuador.

Muy orgulloso de sus raíces y luciendo la camiseta que promueve la riqueza cultural de Manta, a través de la silla arqueológica, David Ramírez porta la bandera tricolor junto a su hija Jamilé, quien le respalda participando en maratones internacionales.
Muy orgulloso de sus raíces y luciendo la camiseta que promueve la riqueza cultural de Manta, a través de la silla arqueológica, David Ramírez porta la bandera tricolor junto a su hija Jamilé, quien le respalda participando en maratones internacionales.

David Ramírez nació en Portoviejo, en la Costa ecuatoriana y desde su infancia vivió en Manta, donde estudió periodismo, se casó con una manteña y en esa ciudad nació su primera hija. Desde hace siete años promueve el rescate de la Silla Manteña, como símbolo de esa hermosa ciudad tropical. Esta preciada pieza arqueológica tallada en roca maciza, característica de la Cultura Manteña (, una de las culturas aborígenes más importantes del continente, fue utilizada para fines ceremoniales, religiosos y de poder político.

Como parte de esta labor, David Ramírez ha participado en varias maratones internacionales, portando el logo que representa esta valiosa pieza cultural. En esa loable tarea no está solo, le acompaña su hija Jamilé, con quien se prepara para correr dos de las maratones más famosas de Estados Unidos.

David Ramírez con su hija Jamilé, -nacida en Nueva York-, quien estudió fotografía, marketing y gestión de medios, participan en maratones internacionales promoviendo la Silla Manteña.
David Ramírez con su hija Jamilé, -nacida en Nueva York-, quien estudió fotografía, marketing y gestión de medios, participan en maratones internacionales promoviendo la Silla Manteña.

 

¿Cómo surgió la idea de correr maratones para promover la silla manteña?

- Fue una meta que me propuse desde siempre, pero la veía como inalcanzable. Correr una maratón es algo que siempre estuvo en mi cabeza y cuando decidí hacerlo, la primera en apuntarse para acompañarme, fue mi hija Jamilé. Creo que todo esfuerzo, grande o pequeño, debe tener un objetivo, entonces surgió la idea de correr para promover que la Silla Manteña se consolide como marca de la ciudad de Manta, un proyecto que inicié en 2015.

El concepto de "marca ciudad" es poco conocido en Manta y mi propuesta consistió en que se asimilara. Desafortunadamente aún se piensa que cada cuatro años, -en que asume una nueva administración-, las cosas hay que empezarlas de cero. Los procesos no se continúan y así muchas propuestas quedan a medio camino. Independientemente, junto a mi hija Jamilé  decidimos mantener viva esta propuesta cívica, llevando en toda maratón en la que participemos la silla manteña, con el único objetivo de promover a la ciudad de Manta.

 

¿Cuándo empezó la afición por correr?

- Durante mis niñez y juventud fui parte de los equipos de atletismo. Era velocista, especializado en cien y doscientos metros planos. También hacía salto alto y salto largo. En las carreras de fondo me quedaba a medio camino, así que de alguna manera fue algo que me marcó e hizo que me propusiera el mayor desafío para un atleta, correr una maratón.

Inicialmente lo hicimos en pequeñas carreras que tenían como objetivo impulsar alguna iniciativa, como la lucha contra el cáncer, la defensa de los derechos de la mujer, el cuidado del medio ambiente, etc. Cuando te involucras en esas actividades, el hábito de correr adquiere otra dimensión, implica un compromiso por una causa de gran impacto social.

 

¿Cómo surgió la idea de participar en maratones?

- Empezamos con carreras cortas, de cinco y diez kilómetros y nos dimos cuenta de que podíamos continuar, así que nos inscribimos en competencias de mayor alcance y cuando nos dimos cuenta, llegamos a correr una media maratón que son veintiún kilómetros con noventa y cuatro metros (13.1 millas) y bueno, nos preguntamos que si pudimos correr la mitad, podríamos hacer una maratón completa.

Tengo por norma que nada es imposible, nos propusimos y lo hicimos. Requiere mucha preparación física, pero sobre todo, requiere mucho carácter y fortaleza mental. Somos capaces de todo, lo crucial es dar el primer paso y buscar una meta.

Hemos corrido dos medias maratones, la de Brooklyn (2019 y 2022) y tres maratones: Miami 2020, Berlín 2021, Nueva York 2021 y vamos a correr este 2022 la de Chicago y nuevamente la de Nueva York, en noviembre 6. En la medida en que te involucras en este mundo deportivo, tus objetivos se amplían.

Nos hemos propuesto completar el Abbott World Marathon Majors, que es el circuito de las seis maratones más grandes del mundo, que se corren en: Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York. Con la de Chicago habremos completado la mitad y nuevamente, -si llegamos a la mitad-, creemos que tenemos la capacidad de en algún momento, llegar a correr en Tokio, Boston y Londres, que son las que nos faltan.

 

¿Cómo surgió la idea de impulsar la Silla Manteña?

- Entre 2014 y 2015 fui director de comunicación del gobierno municipal, ahora llamado Gobierno Autónomo Descentralizado y mientras residí en Manta, desarrollé un fuerte vínculo con el quehacer cultural promovido desde el colegio Cinco de Junio y la Universidad Eloy Alfaro, donde estudié. El eje central de mi propuesta fue encontrar un símbolo que identificara a la ciudad, para promoverla nacional e internacionalmente, en el marco de lo que se conoce como “marca ciudad”.

Apelé a mis nexos con los actores culturales e hicimos una consulta interna, en la que se definieron tres elementos, entre ellos la Silla Manteña. Luego se hizo una encuesta ciudadana que arrojó como resultado que este símbolo de la Cultura Manteña, es el más reconocido y aceptado. Después se hizo un bosquejo de lo que sería una Silla Manteña estilizada, en la que se incluyeron símbolos utilizados por los primigenios habitantes de Manta.

 

¿Cuál es el objetivo de promocionar este elemento arqueológico?

- Rescatar e insistir sobre el tema marca ciudad, con ocasión del primer centenario de cantonización de Manta, que se cumple el próximo 4 de noviembre. El centenario se debe reforzar con el tema identidad y promover a la ciudad, no solo como destino turístico, además como destino de oportunidades, abierto al emprendimiento industrial, comercial, como urbe universitaria, segura y amigable con el medio ambiente.

Para alcanzar estos objetivos aún hay mucho por hacer, pero contar con un símbolo como la Silla Manteña, es un paso en dirección a buscar desarrollar a Manta en todos los ámbitos. Es un símbolo de lo que ha sido la historia ancestral de Manta, la huella más visible de quienes sentaron las bases de lo que hoy es esta pujante ciudad.

 

Un mensaje final

Esta cruzada cívica, que desde hace cuatro años asumimos mi hija y yo, promoviendo que la Silla Manteña sea la marca ciudad de Manta, corresponde a la municipalidad y esperamos que éste acoja el sentir mayoritario. Vamos a seguir corriendo con ese objetivo y que se logre será otro sueño alcanzado.

Llevar con orgullo la Silla Manteña en una maratón tiene un amplio significado, primeramente un mensaje de confraternidad, que entendemos es el sentir de los mantenses para Ecuador y el mundo. En segundo lugar, impulsar el espíritu de unidad en pos de una ciudad próspera.

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