
El domingo 20 de septiembre se cumplieron tres años del paso devastador del Huracán María por Puerto Rico, que obligó a cientos de personas y familias a emigrar e iniciar sus vidas desde cero, entre ellos a los esposos Jazaira Escalera y Jesús Castro con sus cuatro hijos de catorce, doce, diez y siete años.
Los esposos Castro nacieron en San Juan, donde se conocieron hace veinte años, a los cinco años de noviazgo se casaron.
Cuando en el 2017 llegó el huracán a Puerto Rico, la familia Castro vivía en Bayamón. Jazaira trabajaba en una farmacia y Jesús en un restaurante. Todos sus familiares viven en San Juan y en Río Grande.
El 30 de noviembre del 2017 llegaron a Nueva York, porque como dicen, “es la cuna del sueño americano” y como todo el que emigra a la capital del mundo, han atravesado muchos retos, incluyendo la mayor pandemia del milenio, pero se mantienen firmes en su objetivo de lograr el progreso de su familia.
Al llegar Nueva York, se alojaron inicialmente en un hotel y después en un refugio, este proceso les llevó un año y medio, hasta que finalmente se alojaron en una vivienda segura, pero el 7 de junio de este 2020, -precisamente en medio de la pandemia-, el fuego la destruyó y debieron volver al sistema público de refugios.
Con la responsabilidad de comenzar a construir un futuro seguro para sus cuatro pequeños hijos, Jesús, quien tenía experiencia de su trabajo en cocina en su natal Puerto Rico, tuvo la idea de preparar productos tradicionales puertorriqueños e iniciar un negocio, al que su esposa Jazaira lo bautizó como D’aquí.
Es muy grato presentar y respaldar esta iniciativa de Jazaira y Jesús, quienes juntos preparan jaleas, sofritos, pasteles, brazo gitano, flanes, tres leches y el famoso coquito puertorriqueño, desde su departamento en Melrose, en el condado del Bronx, donde viven con otros evacuados, demostrando que no hay reto que los latinos no seamos capaces de enfrentar, incluso en las condiciones más adversas, con decisión, persistencia y talento, el anhelo de progreso se puede construir.
La familia Castro realiza esfuerzos para formalizar su negocio de comida y productos para ayudar a sus cuatro hijos y a su familia en Puerto Rico.

Actualmente reciben órdenes para sus productos y aceptan donaciones, para reunir los cinco mil novecientos dólares que necesitan para comprar un camión donde vender su comida.
Les pueden apoyar visitando su página D’Aquí en Facebook, en Kickstarter y en Instagram, donde están sus números telefónicos y correo electrónico.
¿Cuál ha sido la parte más difícil en el proceso de instalarse en Nueva York?
- Buscar una vivienda estable después del incendio, ya que debido al Covid-19 todo se paralizó y a pesar de que conseguimos vivienda, llevamos casi tres meses esperando que envíen los cheques para poder mudarnos.
¿Cómo les ha respaldado la comunidad puertorriqueña de Nueva York?
- Diáspora por Puerto Rico nos ha ayudado desde el principio, esta organización está formada por una extensa comunidad puertorriqueña que nos ha ayudado y aconsejado. Estamos muy agradecidos de su recibimiento y sobretodo de su apoyo y por esa forma de dejarnos saber que no estamos solos aquí.
¿Qué es lo que más les gusta de Nueva York?
- Lo que más nos gusta es la diversidad de personas y culturas, todas las oportunidades que esta ciudad ofrece a todos quienes no hemos nacido aquí, así como el apoyo y comprensión de la comunidad latina.
¿Qué es lo que más extrañan de Puerto Rico?
- Extrañamos a nuestra familia más que a nada en el mundo, pero de igual forma a la isla, su olor, sus playas, el calentón del sol, sus ríos y el sonidos del coquí a la hora de dormir.
A pesar de que extrañamos nuestra isla esta ciudad nos abrió las puertas y nos dio oportunidades que allá no tuvimos.
¿Qué saben del proceso de recuperación después del huracán, cómo están las cosas en la isla después de estos tres años?
- Mantenemos contacto diario con nuestra familias, las recuperaciones han sido casi nulas, todavía hay muchas personas viviendo con techos de toldo azul, todavía hay semáforos sin arreglar, el servicio de electricidad se va constantemente y no hay luz, el gobierno sigue sin ayudar a los puertorriqueños.
¿Piensan en algún momento retornar a Puerto Rico?
- Quizás en nuestra vejez.
Un mensaje final
- Es importante continuar luchando a pesar de todas las adversidades y siempre mantener la fe ante todo.
Cordialmente les invitamos a probar nuestros productos auténticos puertorriqueños y a través de ellos, que nos permitan transportarles a nuestra hermosa isla, para que la conozcan a través de nuestros sabores y su cultura.



























