"*¡PERO YA NO MÁS!", espetó Trump en su red Truth Social, donde recalcó que "la mayoría de esos cubanos están MUERTOS por el último ataque de EE.UU." y Venezuela ahora cuenta con el ejército "más poderoso" del mundo, el de Estados Unidos, para protegerse.

Miles de cubanos realizaron este miércoles una “tribuna antimperialista” en la provincia de Guantánamo, una protesta para rechazar la “política injerencista” de Estados Unidos, en momentos en que se ha endurecido el tono entre ambos Gobiernos.

El acto político, convocado por la Central de Trabajadores de Cuba, sirvió también para criticar los planes de la nueva administración estadounidense para mantener allí hasta 30.000 migrantes indocumentados.

La protesta oficialista, en línea con otras realizadas en las últimas semanas en Cuba contra Estados Unidos, contó con la participación del presidente del país, Miguel Díaz-Canel.

La concentración tuvo lugar un día después de la visita del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, que buscaba reunirse con miembros de las fuerzas armadas estadounidenses para conocer su trabajo y “agradecerles su servicio”, según explicó el Pentágono.

La base militar estadounidense en la bahía guantanamera opera desde 1903, tras un acuerdo de arrendamiento de Washington con el Gobierno cubano de entonces, al poco de lograrse la independencia de España, pero bajo influencia de EE.UU..

El Gobierno cubano mantiene, desde la revolución de 1959, que la ocupación del territorio donde opera la base es “ilegal” y ha exigido en reiteradas ocasiones su devolución.

El centro de detención de la base de Guantánamo abrió en 2002 por orden del entonces presidente George W. Bush para retener a presuntos islamistas radicales en el marco de la “guerra global contra el terrorismo” tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La base ocupa un espacio de 117 kilómetros cuadrados y funciona en un vacío jurídico, porque allí no aplican las mismas garantías legales en materia migratoria que rigen en territorio continental estadounidense.

A finales de enero, Trump ordenó habilitar 30.000 camas en esta base militar para “detener a los peores inmigrantes ilegales criminales que son una amenaza para el pueblo estadounidense”.

El regreso de Trump a la Casa Blanca este año ha representado una subida de tono entre Washington y La Habana.

Desde entonces, EE.UU. regresó a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo, ha ampliado la "lista negra" de entidades cubanas y restringió las visas para quienes estén relacionados en las misiones médicas internacionales de la isla . EFE

Cuba critica su inclusión en la lista negra de EE.UU. sobre la libertad religiosa

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