
Las quejas por retrazos, cierre de vías y rutas, continuas fallas y reparaciones en el sistema de trenes de Nueva York, en los últimos meses han sido cada vez más frecuentes y ese es solo el principio de un problema que se está convirtiendo en una bomba de tiempo.
Después de un gasto de casi 26.000 millones de dólares en reparaciones y actualizaciones en dos décadas, el sistema de trenes de Nueva York logró superar la crisis que lo aquejó durante los 70s y 80s, cuando montarse en el metro era un riesgo de ser parte de un descarrilamientos que ocurría cada dieciocho días, en promedio.
Con el descarrilamiento del martes 27 de junio el tema de la seguridad de los trenes de la ciudad ha superado el tema de la incomodidad por las reparaciones y actualmente los neoyorquinos vuelven a temer por sus vidas.

IMPACTO ECONÓMICO
La crisis del sistema de trenes de la Ciudad de Nueva York amenaza con paralizar el funcionamiento normal de la ciudad a través de sus negocios, oficinas, fábricas, que son el motor del movimiento económico y del crecimiento sostenido de la ciudad. Los largos e impredecibles retrasos en el servicio son el pan cotidiano para millones de neoyorquinos, quienes utilizan el sistema público de transporte para llegar a sus trabajos y en esta época de verano, es parte de movimiento de número creciente de turistas que llegan a conocer la ciudad.

RAÍZ DE LA CRÍSIS
Según analistas, el actual problema tiene su raíz en la falta de dinero suficiente para el mantenimiento básico del sistema de trenes de Nueva York. Durante los últimos cuatro años, los fondos para mantener el metro en lo que se llama un "estado de buena reparación" han sido 29% más bajo que las propias evaluaciones de las necesidades de MTA. Esto se tradujo en 483 millones de dólares menos para el sistema de rieles y semáforos; $ 685 millones menos para la reparación y modernización de las sub-estaciones eléctricas, que suministran electricidad a los trenes y $668 millones menos para equipo de línea, que incluye ventilación, iluminación y bombas para los túneles. Las estaciones del tren de Nueva York recibieron $639 millones menos para su funcionamiento.

GOBERNADOR EN LA MIRA
El Gobernador Andrew M. Cuomo, bajo cuya autoridad se encuentra el control del sistema de trenes subterráneos de Nueva York, ha recibido fuertes críticas por los continuos problemas y ha prometido tomar medidas de emergencia para mejorar el sistema, ya que está claro que la anticuada infraestructura esta fallando. Los retrasos tienen a los usuarios furiosos y el Gobernador Cuomo, a raíz del último descarrilamiento, ha convocado a una sesión legislativa especial, para iniciar cambios en el sistema de trenes. El Gobernador ha criticado a las autoridades de la ciudad, indicando que ésta debía pagar más por el MTA y se quejó de que él, como gobernador, no tiene el control que necesitaba sobre la agencia.

RETORNO DE LHOTA
En medio del incremento de los problemas y quejas por el sistema de trenes de la Ciudad, el Senado Estatal confirmó la nominación del Gobernador Cuomo para colocar a Joe Lhota como presidente de la MTA, después de la renuncia de Prendergast en enero.
Lhota, sirvió como presidente durante aproximadamente un año antes de renunciar en el 2012 para postularse para alcalde de la ciudad de Nueva York. El gobernador confía en que bajo el liderazgo de Lhota, se aborden "problemas fundamentales que afectan al sistema de tránsito”. La extensa red de tránsito necesita miles de millones de dólares en reparaciones y Lhota desde que tomó el cargo, anticipó que arreglar el metro requeriría interrupciones dolorosas para los pasajeros.
ASAMBLEA ESTATAL
El senador estatal Michael Gianaris, demócrata de Queens ha sugerido una discusión pública y criticó a los legisladores por no abordar la crisis del metro "Una mejor gestión es sólo una parte del problema", dijo Gianaris. "La falta de recursos y fondos es solo una parte del problema y no hicimos nada para resolverlo”. dijo el senador. El metro de Nueva York para lograr un funcionamiento eficiente requiere de un mantenimiento riguroso permanente y para ello requiere fondos, por lo cual la aprobación del presupuesto que incluya el financiamiento de su mantenimiento es la clave y esto recae directamente en las autoridades estatales a nivel ejecutivo y legislativo.
APOYO DE LA LEGISLATURA
El gobernador había propuesto una legislación para agregar dos miembros al directorio de la autoridad, a quien él podría nombrar, pero la propuesta no fue aprobada por la legislatura. Según analistas, el gobernador no ha hecho un muy buen trabajo apoyando a la MTA para asegurarse de que tenga el apoyo político que necesita en Albany para impulsar proyectos, pero es innegable el proceso de des-inversión que se remonta a los años 50 y se exacerbó en los años 60 y 70 cuando la MTA que requirió una fuerte modernización de los sistemas de señalización y financiamiento.
CIUDAD RESPONSABLE
El Gobernador Cuomo está tratando de lograr más dinero de la ciudad y esta a su vez responsabiliza a la gobernación estatal. La ciudad no solo debe invertir en el sistema circulatorio que alimenta la actividad comercial, turística, financiera, educativa, etc. además debe establecer y fortalecer una estructura legal para asegurar a los usuarios del tren, entre otras, otorgando poder y dando al Depto. de Policía la responsabilidad de remover a los mendigos del sistema de trenes para reubicarlos en alojamientos apropiados. Incrementar la limpieza de los trenes, establecer leyes para evitar la basura, como regular la venta de comida dentro de las estaciones y su consumo dentro de los vagones del tren.

OTROS PROBLEMAS
Los problemas de estructuras viejas en el tren se ven agravados por problemas adicionales como falta de seguridad e higiene, de lo cual Impacto a reportado ampliamente con reportajes sobre los efectos negativos en la salud por la pintura tóxica que cae de las rutas elevadas del tren, particularmente en barrios latinos, así como sobre la violencia que se ha incrementado, particularmente contra mujeres y el aumento del número de mendigos que han convertido el sistema de trenes de la ciudad en sus albergues permanentes.
BASURA
La basura acumulada en las vías, la falta de sanciones para evitar que los usuarios del tren arrojen basura donde no deben a generado un problema de salubridad y de seguridad. La basura en el sistema de trenes representa un peligro en varios sentidos, la acumulación de desperdicios atrae a roedores y cucarachas que transmiten enfermedades y que habita en el sistema de trenes, es usual mirar a los roedores en las vías del tren y plataformas de espera. En el último descarrilamiento las autoridades informaron que el humo y el fuego reportados fue resultado de la basura en las vías. Igualmente la reducción de palomas que con su excremento atentan gravemente a la salud pública.

ÚLTIMO ACCIDENTE
Según informe del Depto. de Bomberos, un total de treinta y cuatro personas resultaron heridas en el descarrilamiento que ocurrió el martes 27 de junio alrededor de las diez de la mañana, en la linea A del tren subterráneo en la calle 125 y la Ave.San Nicolás en el Alto Manhattan, en el populoso barrio de Harlem, cuando el tren perdió el control cuando se acercaba en dirección sur a la estación de la calle 125. Además de los treinta y cuatro heridos, el daño causado por el accidente en las vías, equipo de señalización y paredes aledañas fue severo, a pesar de lo cual fue un milagro que no hubieran fallecidos.

OTROS ACCIDENTES
Ya en el 2015, un tren de la linea G se descarriló en Brooklyn, hiriendo a tres personas, cuando piezas de un muro que se desmoronaba cayeron sobre las vías. En enero, hubo dos descarrilamientos al día aparte en la línea No. 7 cerca de Citi Field en Queens y el martes por la noche servicios en las rutas de Columbus Cricle y en la calle 168 en Manhattan permanecieron suspendidos.
INFIERNO A LA VISTA
La estructura del tren subterráneo, especialmente en la parte sur de Manhattan fue severamente dañada por el huracán Sandy en el 2012 y además de los problemas que hasta la fecha producen las reparaciones, esta incomodidad se incrementará a partir del 10 de julio, cuando varias rutas estarán fuera de servicio por reparaciones, por lo que se pronostica un "verano de infierno" para los usuarios.
JUNTA ESTATAL
Las posibilidades letales son las razones por las cuales descarrilamiento en los años 70 y 80 provocaron una crisis en el tren subterráneo de la Ciudad de Nueva York que condujeron a la creación de una junta estatal de seguridad en 1984, con el poder de investigar accidentes de tránsito público en Nueva York e informar sobre las causas. La junta estatal identificó causas como vías rotas, motores de los trenes en mal funcionamiento, hormigón que se desmoronaba en la calzada e interruptores desalineados. Comparados a décadas anteriores, los descarrilamientos actualmente son raros y las lesiones en el accidente del martes no incluyeron muertos a pesar de que causará problemas a cientos de miles de personas, que usan ese trayecto conectándose en la estación de la calle 125 a otras vías.

CAMBIOS NECESARIOS
De acuerdo a los analistas el acceso de la MTA a más fondos, tampoco es la solución, si no está acompañada de una administración inteligente que sepa manejar los fondos, que exija rapidez en las reparaciones y sepa lidiar con regulaciones ambientales y legales, comenzando por desterrar la corrupción institucionalizada, con más transparencia y democratización en los procesos de licitación para adquisiciones y servicios. Los cambios continuos de clima requieren mayor énfasis en el mantenimiento del sistema de trenes expuestos a lluvias y tormentas que inundan sus vías y debilitan sus estructuras de concreto, por lo cual es necesario incrementar personal especializado para supervisar las estaciones.
Mensaje del Concejo de la Ciudad
La Presidenta Melissa Mark-Viverito y el Concejal Ydanis Rodriguez Presidente del Comité de Transporte enviaron un mensaje por el descarrilamiento del tren el martes 27 de junio.
"El descarrilamiento del metro esta mañana fue el último de una serie de acontecimientos angustiantes que pusieron en duda la capacidad de la MTA de funcionar eficientemente en su estado actual. Cada día, más de cuatro millones de visitantes y residentes recurren al sistema de metro de la ciudad de Nueva York y cada uno de esos individuos merece viajar con seguridad. Los retrasos y fallos en la infraestructura son ahora rutina en casi todas las líneas, y este evento ha subrayado el punto peligroso al que el sistema ha sido permitido alcanzar.
Este incidente fue horrorizante, tanto para los pasajeros directamente implicados como para todos aquellos que confían en los servicios que MTA proporciona.
El Concejo Municipal, a través del Comité de Transporte, trabajará para abordar los problemas que afectan al sistema de tránsito de nuestra Ciudad programando una audiencia de supervisión para examinar de cerca las áreas donde la MTA ha faltado.
Los neoyorquinos necesitan un sistema de transporte público seguro y confiable - el statu quo es inaceptable. Los socios estatales deben estar a la altura de su responsabilidad ante la gente de la ciudad de Nueva York y aumentar su liderazgo e invertir en la MTA”.



























