
El Yasuní fue declarado por la UNESCO Reserva Natural de la Biosfera. Es una de las áreas de mayor biodiversidad del mundo que alberga no menos de 165 especies de mamíferos, 110 especies de anfibios, 72 especies de reptiles, 630 diferentes tipos de aves, 1.130 variedades de árboles y 280 de lianas, además de innumerables especies de invertebrados todavía no estudiados. Un gran porcentaje de estas especies animales y vegetales son endémicas, es decir que se encuentran en peligro de extinción y no existen en ninguna otra parte del planeta.
Por Ximena Hidalgo-Ayala IMPACTO LATIN NEWS
Tuvimos noticia directa sobre el proyecto de protección de la reserva natural del Yasuní promovido inicialmente por el gobierno de turno de Ecuador, cuando hace seis años la reconocida ecologista internacional Dra. Yolanda Kakabadse nos entregó material oficial impreso durante una reunión organizada por la Asociación Ecuatoriana Americana de Nueva York, dirigida por María Rosa Baquerizo, prima de Isabel Salvador, la Ex Canciller y funcionaria de varios ministerios durante el gobierno de Rafael Correa.
INICIATIVA CONDICIONADA
En el 2007 el gobierno ecuatoriano presidido por Rafael Correa había decidido no explotar la reserva natural del Yasuní, -santuario no solo de flora y fauna únicas en el planeta, pero además hogar de tribus nativas- en la Amazonía, en cuyo suelo y subsuelo se encuentra una importante reserva petrolífera. Pero en esta declaración que hizo el gobernante ecuatoriano ante la Asamblea General de Naciones Unidas, cuando presentó la propuesta llamada YASUNI ITT, agregó que esto sucedería “siempre y cuando la comunidad internacional aportara al menos con la mitad de las utilidades que recibiría el Estado ecuatoriano en el caso de explotar ese crudo”.
Gobierno ecuatoriano impide ingreso de congresistas alemanes al Yasuní y llegada de caravana a la Cumbre Ecológica en Lima.
ITT son las iniciales de los yacimientos petrolíferos de Ishpingo- Tambococha-Tiputini.
IMPACTO MUNDIAL
Esta era una iniciativa para combatir el “calentamiento global” del planeta producido por los llamados “gases invernadero”, cuyo efecto según los especialistas, sería igual a dos guerras mundiales y a la gran depresión juntas. La no explotación del Yasuní evitaría la extracción de 920 millones de barriles de petróleo para evitar la emisión de alrededor de 111millones de toneladas de carbono, proveniente de la quema de combustibles fósiles. El valor de la extracción y comercialización del petróleo del Yasuní, según las cifras proporcionadas por el gobierno ecuatoriano en su propuesta inicial de protección de esta reserva ascienden a los 3.294 millones de dólares. Por cifras del mismo gobierno, los gastos de deforestación de la zona serían hasta de 547 millones de toneladas, equivalentes a un rango de entre 7.700 y 10.900 millones de dólares.

REFUGIO DE LA VIDA
La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo y constituye el mayor reservorio natural de biodiversidad del planeta. Los bosques primarios son aquellos que regulan el clima mundial y sostienen las fuentes de producción de agua. Estos bosques necesitan de la biodiversidad para sobrevivir, son bienes de la humanidad irrecuperables y la garantía de la vida en el planeta.
Existen varios grupos humanos nativos de esta región natural que han vivido en ella desde tiempos inmemorables y que se han mantenido voluntariamente en aislamiento. Entre estos grupos se encuentran los Huaorani, los Tagaeri, Taromenane los cuales viven gracias a la caza, la recolección, la agricultura y la pesca, en una armonía con el medio que les rodea y del cual son parte. La actividad petrolera y de extracción de maderas ha afectado notablemente a estos grupos, que también han comenzado a reaccionar ante el avance de actividades de extracción petrolera y se han reportado no solo matanzas, también secuestros y en los últimos días el caso del asesinato a sus líderes que entre otras cosas enfrentan la extracción de minerales como el oro en otras regiones de la Amazonía.
FRACASO DE LA PROPUESTA
La propuesta de respeto a la reserva natural del Yasuní fue introducida por el Economista Alberto Acosta y absorbida por el gobierno correista. Luego de la presentación de la propuesta en Nueva York la activista ecológica Yolanda Kakabadse dejó el cargo sin explicación pública. El gobierno designó a la Ex Embajadora del gobierno de Jamil Mahuad, Ivone Baky para que promueva el apoyo internacional y recaude los fondos para mantener intacto al Yasuní. En el 2013 el gobierno ecuatoriano anunció que no fue posible conseguir los 3.600 millones de dólares, equivalentes al 50% de los ingresos por la extracción petrolera. La culpa según el gobierno ecuatoriano era de los 19 países más industrializados que no se solidarizaron ni responsabilizaron y que son los mayores contaminadores del planeta. Finalmente en agosto del 2013 el gobierno ecuatoriano, anunció que se procedería con la extracción de la reserva petrolífera previa aprobación de la Asamblea Nacional, ocupada mayoritariamente por miembros del partido gobiernista.
REACCIÓN EXTERNA
El portavoz del Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, Sebastian Lesch, señaló que la responsabilidad exclusiva del fracaso del proyecto ecológico era del presidente Rafael Correa. Informó que Alemania revisará la validez de un acuerdo de protección forestal con Ecuador, tras la decisión de Correa. A través de dicho acuerdo bilateral, Berlín se sumaba a la iniciativa Yasuní-ITT pero con ciertas condiciones. Agregó que la decisión final sobre la ayuda alemana a Ecuador tardará meses en cerrarse y se acordará a nivel técnico. El portavoz reconoció que Berlín no fue informado con anterioridad de la decisión ecuatoriana de cancelar el proyecto Yasuní, pero que se mantendrían en comunicación sobre el proyecto.
En octubre pasado Alemania comprometió 34,5 millones de euros (alrededor de $45,33 millones) para la preservación ambiental del Yasuní y la mejora de las condiciones de vida de las comunidades indígenas de la zona. El ‘Informe Financiero Yasuní-ITT del 2012’ no incluye el aporte alemán, pero sí el de seis países (dos de América y cuatro de Europa) y el de cuatro gobiernos regionales (todos de localidades que pertenecen a distintos estados de Europa). Hace unos días el gobierno ecuatoriano bloqueó el ingreso de congresistas alemanes al Yasuní, generando un conflicto internacional que ha impulsado el apoyo de ecologistas en todo el mundo.
REACCIÓN INTERNA
Los activistas y movimientos ecologistas no se hicieron esperar y se creó el “colectivo social” Yasunidos, para la defensa de la reserva natural. Los activistas expresaron que:
“Después de cuatro décadas de explotación petrolera; de dos décadas y media de luchas contra la contaminación provocada por esta; del mismo número de años de pelear por la preservación del Yasuní; de seis años de soñar con la promesa de dejar el petróleo en el subsuelo; de seis meses de sudar la puesta en práctica del derecho a la participación política recogiendo tres cuartos de millón de firmas; de treinta días de ver cómo arrasaron con la voluntad de todo un país”. www.amazoniaporlavida.org o www.yasunidos.org se mantendrán en la lucha para defender a este tesoro de la naturaleza.
Los “Yasunidos” recolectaron firmas para solicitar un plebiscito a fin de que se el pueblo quien decida la extracción o no extracción del petróleo del Yasuní, pero el 60% de las firmas recolectadas desaparecieron, por lo cual han iniciado un activa campaña que ha logrado apoyo a nivel mundial, excepto por parte de los grupos beneficiarios de los fondos del estado manejados por el gobierno de turno, entre ellos algunos medios de comunicación internacionales que no le han dado al tema la atención que requiere.



























