En Nueva York ha iniciado la instalación de carpas para albergar temporalmente a miles de migrantes extranjeros trasladados en buses a la Gran Manzana, y que han saturado los servicios de acogida de la metrópoli, esto como parte de una campaña de los gobernadores republicanos contra las políticas fronterizas federales.
Las carpas estructurales son una entre varias opciones –desde el uso de cruceros hasta los campamentos de verano– que la ciudad reconoció como viable con el propósito de alojar a más de 13 mil migrantes que han llegado a Nueva York luego de ser transportados al norte desde las ciudades fronterizas de Texas y de Arizona.

Sin embargo, autoridades electas y organizaciones civiles han criticado esta iniciativa de la ciudad, porque, aunque las autoridades municipales afirmaron que estas instalaciones —que denominan “centros de ayuda y respuesta a emergencias humanitarias”—, solo albergarían a los migrantes durante un máximo de cuatro días mientras la ciudad organizaba otro tipo de alojamiento.
Imágenes que han sido publicadas sobre el interior de estas carpas muestran largas filas de camas alineadas, pero no se sabe con exactitud si estos alojamientos estarán equipados con calefacción, ya que las noches de otoño y verano en Nueva York, suelen ser muy frías, sin embargo, la ciudad no ha brindado detalles sobre esto, que es uno de tantos aspectos negativos de este “método de solución”.

La miembro del Concejo Municipal, Marjorie Velázquez, quien representa al Distrito 13 en la zona de Orchard Beach, le dijo al Bronx Times que su oficina no tiene voz en las discusiones sobre la ubicación del centro de ayuda y que “solo quiero ser muy clara: no participé en la elección de la ubicación”, agregó.
“La situación no es la ideal. Tenemos nuestras preocupaciones sobre esto, pero estamos en medio de una crisis y debemos asegurarnos de liderar a través de la compasión”, dijo Velázquez.
Otros defensores de migrantes han insistido que el plan fue creado a la ligera y que nunca se estuvo preparado para este tipo de eventos de crisis social.

“Creemos que cualquier esfuerzo por abrir un campamento de ayuda temporal en Orchard Beach es ridículo y probablemente causará más daño que beneficio, especialmente cuando el otoño se convierte en invierno”, dijo Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York.
Aunque en un primer momento reconoció la labor de querer aportar a una solución: “Aunque reconocemos que es urgente satisfacer las necesidades reales de las familias que buscan asilo mientras nuestro sistema de albergues sigue sobrecargado”, dijo Awawdeh.
También los defensores de las personas sin hogar expresaron su preocupación ante esta incesante crisis.
“La Sociedad de Ayuda Legal y la Coalición para las Personas sin Hogar dijeron que estaban trabajando con funcionarios de la ciudad para llegar a “una solución viable que satisfaga la obligación legal y moral de Nueva York de proporcionar un refugio seguro y adecuado a todos los que lo buscan, incluidos los solicitantes de asilo”.

Aunque el alcalde Adams planteó hace unos días la idea de alojar a cientos de migrantes en cruceros.
La idea recibió fuertes críticas, ya que tiene que ofrecer soluciones más duraderas a un problema que lleva mucho tiempo atormentando a la ciudad.
Encontrar un lugar permanente para quienes no están alojados en la ciudad, no solo para los nuevos migrantes, sino para la considerable población de personas sin hogar que impera en toda la ciudad.
La concejal Velásquez ha expresado que su “prioridad es y siempre será brindar a las personas una forma de vida decente y humana. No necesito que la gente se quede en tiendas de campaña que no estén construidas de manera segura, que no sean cálidas, que no estén aisladas”, dijo en referencia a que en la ciudad de Nueva York ya se acerca el verano.




























