
EFE.- El exgeneral argentino Luciano Benjamín Menéndez fue condenado hoy a prisión perpetua en el juicio a 43 acusados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) en dos centros clandestinos de detención.
El Tribunal Oral Federal número 1 de la central provincia de Córdoba consideró que Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, fue autor de delitos de privación ilegítima de libertad, tormentos, homicidios y otros hechos de lesa humanidad ocurridos en los centros de detención clandestinos de "La Perla" y "La Ribera".
El exmilitar, de 89 años, fue encontrado culpable de la desaparición de 282 personas, entre ellas un menor, 53 homicidios, 260 secuestros, 657 casos de torturas y otros delitos como privaciones ilegítimas de libertad y allanamientos.
Con esta última, Menéndez suma ya 14 sentencias con penas de cárcel, de las cuales 12 son a prisión perpetua, lo que lo convierte en el represor de la última dictadura más condenado.
El tribunal también estableció prisión perpetua e inhabilitación absoluta para el excapitán Héctor Pedro Vergez y al exmayor del Ejército Ernesto Barreriro, al considerarlos coautores de delitos de lesa humanidad.
La querella de la "megacausa" está liderada por organizaciones de derechos humanos como Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido o Abuelas de Plaza de Mayo.
Esta última informó, a través de su cuenta en la red social Twitter, que las "28 cadenas perpetuas" y los "nueve represores" que hoy recibieron penas de cárcel "de dos a 14 años" (más seis absoluciones) reflejan que lo ocurrido en los centros de detención fue terrorismo de Estado.
El juicio de esta "megacausa", iniciado el 4 de diciembre de 2012, acumula una veintena de investigaciones sobre hechos que ocurrieron entre 1975 y 1978 y que comprenden a 716 víctimas, de las cuales 279 están desaparecidas.
Pese a que inicialmente eran 57 los imputados, durante el proceso varios de ellos fallecieron por causas naturales, a lo que se sumó el suicidio de uno de sus imputados, el mayor Aldo Carlos Checchi, apenas dos días antes de que arrancara el proceso.



























