
Trece condados de Texas han solicitado adherirse a el programa de ICE para que las policías locales reciban entrenamiento en la detención de inmigrantes indocumentados.
Un choque a lo que son las "ciudades santuario", estas ciudades se unieron a la petición de Trump en su orden ejecutiva para incrementar las detenciones.
Estos trece condados en Texas estan en la área rural y largo de la costa, solicitadas por cinco agencias policiales fuera del estado, de acuerdo a la confirmación que reporta Efe de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).
"El programa 287 (g) sólo ha logrado fomentar la elaboración de perfiles raciales, desviar recursos indispensables de la seguridad pública y corroer la confianza entre las fuerzas del orden público y las comunidades que juró proteger", señala el abogado principal de ACLU en Texas, Edgar Saldívar.
Pero no solo se quedará en Texas, ya que dos condados de Florida, uno de Virginia, uno de Tennessee y otro de Carolina del Sur han pedido ser parte del plan antisocial.
Una vez que lleguen al acuerdo "con las oficinas del sheriff locales, el gobierno federal entrena durante cinco semanas a los agentes de los condados para formarlos en materia de inmigración", reporta Efe.
Desde ahí, polícia local será equipada para "comprobar el estatus migratorio de cualquier persona que sea sospechosa de no tener documentos, acceder a bases de datos para ver si la persona detenida está registrada y, en definitiva, iniciar los procesos de deportación." informa Efe.
Con la pólemica adminstración basada en racismo y odio, la controversia de dar el poder a las autoridades locales en vez del gobierno federal se ha levantado, ya que Trump ha enfrentado de una manera exigiente a las "ciudades santuario."
De acuerdo a los reportes de medios locales, setenta agencias se incribieron en el 2009, pero se dejo al lado debido a la elevación del costo a los ciudadanos locales, y el perfil racista peligroso que insinúa un esfuerzo de este tipo.



























