Concierto de Tangos con mucho sabor rioplatense

CONCIERTO DE TANGOS CON MUCHO SABOR RIOPLATENSE

Nilda Tapia

 

 

Por Nilda M. Tapia
IMPACTO LATIN NEWS

 

Diana Lopez, Maestro Pablo Zinger, Bailarin Stefan Zawistowski, Bailarina Laurence Martin, Cantante Leonardo Granados, Cantante Lourdes Simon, y Soprano Gizelxanath. Elenco completo del concierto Voces de Tango en Latea, New York. Foto cortesía Pablo Zinger.
Diana Lopez, Maestro Pablo Zinger, Bailarin Stefan Zawistowski, Bailarina Laurence Martin, Cantante Leonardo Granados, Cantante Lourdes Simon, y Soprano Gizelxanath. Elenco completo del concierto Voces de Tango en Latea, New York. Foto cortesía Pablo Zinger.

Si le invitaran a un concierto de tango con vocalistas de Venezuela, México, Cuba, y Estados Unidos con raíces hondureñas, amenizado además por una pareja de bailarines de Francia y Polonia, ¿cuál sería su reacción?  Pues no cabe dudas que si es usted rioplatense, iría con ciertas reticencias.

Confieso que algo de eso hubo en mí cuando concurrí al Teatro Latea en el Bajo Manhattan, invitada por el productor y director de “Voces de Tango”, el talentoso maestro uruguayo Pablo Zinger.

La sorpresa no se dejó esperar, pues la primera interpretación fue el venezolano Leonardo Granados, un estudioso del bolero y el tango con una genuina y tanguera presencia escénica y una voz que domina no sólo la gama de matices que requiere el tango, sino aquel vigor y  suavidad con que la acomodó para darle esa expresividad tan propia de la música del Río de la Plata.  Su calidad interpretativa fue en aumento.  Y lo que me sorprendió, fue que se sintió muy cómodo con el tango de salón y supo ponerle garra y estampa al tango “reo” en “Si soy así…que voy a hacer…”.

La soprano Gizelxanath y el maestro ablo Zinger en plena actuación. Foto cortesía Pablo Zinger.
La soprano Gizelxanath y el maestro Pablo Zinger en plena actuación. Foto cortesía Pablo Zinger.

La soprano mexicana Gizelxanath le da al tango rioplatense esa nota operática, tan genuina de sus ancestros.  Porque el tango es el producto de una fusión de las grandes corrientes inmigratorias que emigraron tanto a Buenos Aires como a Montevideo a fines del Siglo XIX, prevaleciendo el nativo del sur de Italia.  A pesar de no abandonar su maravillosa técnica lírica, Gizel canta el tango como nuestras queridas mejores intérpretes; sabe traer ese quebranto tan típico de la tanguera, regresando a su técnica lírica, probando una vez más que nuestra música popular rioplatense puede competir con cualquier área operática.

Ojalá Gizelxanath pueda llegar a gustar tanto como lo hizo el gran tenor Carusso y ahora último el inigualable Plácido Domingo, que llenó la plaza de La República, con el obelisco de Buenos Aires de marco y un gentío nunca visto ni en las mejores concentraciones peronistas, donde tuve la dicha de estar presente tanto en éstas como con Don Plácido en noviembre del 2011.

La Diana López de Nueva York, con raíces hondureñas, fue la más nueva en el ruedo.  Pero no obstante, su destreza fue en aumento, en especial cuando cantó los tangos con la maravillosa poesía de Horacio Ferrer.

Diana sabe decir, y sabe cantar diciendo.  Y la veo como una intérprete que se está formando.

El tango requiere tiempo para plasmar esa técnica tan especial que requiere toda expresión popular.  Lo bueno de Diana es que se está  formando como tanguera, sin meterse muy hondo en la lírica.

Ella será una cancionera, sin nada de rastros operáticos, y logrará lo que logró la Amanda Ledesma con sus maravillosos quebrantos, lo que logró la gran Libertad y ahora último lo que plasmó la Virginia Luque con esos primeros planos que nos legó la televisión, y la más grande de nuestras tangueras de este momento… Susana Rinaldi.  Ese es el camino que debe de seguir la López, y el tango tendrá su propia Diana.

La sorpresa de la noche la trajo la cubana Lourdes Simón.  Y el tango tuvo su intérprete genuina desde la primera interpretación.  Cantante, actriz,  poeta.  Lo tiene todo esta señora de la canción, con  sus gestos tan porteños (¿alguna vez pisó Buenos Aires?)  y su entrega tan sensual.  Su estilo atrapa y ya uno no quiere dejar de escucharla y sobre todo, verla.

Será que Lourdes deba de plasmar todo ese exquisito estilo en un CD para que nos quede ese bonito recuerdo para siempre.  ¿Qué si habrá mercado…?  Pues claro que sí… Los ingredientes están ahí presentes y completos.

La francesa Laurence Martin y el  polaco Stefan Zawistowski bailaron un tango tan vistoso  como expresivo.  Yo diría que fue un tango con mucha coloratura; si se me perdona la similitud operática.

Ellos no se fueron a los movimientos gimnásticos sino que siguieron una coreografía clásica, aquella que vemos en todos los métodos de enseñanza de los grandes milongueros.  Pero esa coreografía fue acompañada por una expresividad que comenzaba por la punta de los pies directrices del milonguero, exigiendo esa obediencia sensual en el movimiento traspasado casi por osmosis a la compañera y ésta, demostrando aquel sometimiento de la hembra que se subyuga en seguir el comando del macho que unirá a la pareja en una visión perfecta, casi sublime  en su plástica y expresividad.

Del maestro Pablo Zinger no nos sorprende otro logro consumado.  Lo demostró ya en una exitosa temporada con su show “Bésame mucho” que atrae entusiastas audiencias al Teatro de Repertorio Español.  Aunque en este espectáculo “Voces del Tango” tuvimos el valioso agregado de su glosa explicativa de cada interpretación unida a su piano que juega con el tango como si se estuviera lavando las manos.  Otra sorpresa fueron sus maravillosas dotes de glosista, una cualidad que lo marca de cuerpo entero a este maestro y especialista musical, con la valiosa destreza de una exquisita pluma para expresar algo que lleva en la piel, su gran amor por la música del Río de la Plata.

 

 

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