
Durante el fin de semana, mexicanos de diferentes puntos de los cinco condados de la ciudad e incluso de otros estados aledaños, se congregaron en el complejo del Centro Rockefeller de Manhattan, para disfrutar de sus tradiciones del Día de Muertos.
Como parte de la celebración de la Semana Mexicana: Día de Muertos, el viernes 29 de octubre se inauguró el tianguis mexicano en el Rockefeller Center de la Quinta Avenida en Manhattan. La vacía y helada pista de patinaje del Centro Rockefeller, -que se mantiene cerrada por la pandemia del COVID-19-, contrasta radicalmente con la vibrante y colorida exhibición mexicana que la rodea.

La semana mexicana, que como informó Jorge Islas cónsul general de México en Nueva York, fue iniciativa del Arq. Ricardo Cervantes, a la cual se unió el consulado mexicano, la gobernación de Oaxaca y varias empresas privadas, incluyendo a la constructora Tishman Speyer, ofrece un espectáculo único que devuelve la vida, -celebrando la muerte-, a uno de los lugares más icónicos de la ciudad.
La presencia mexicana en el famoso Centro Rockefeller no es nueva, hay una larga historia que incluye al muralista Diego Rivera y un capítulo casi olvidado de una feria que se realizó desde 1964 hasta los años setenta. Al llamado del Consulado General se unieron cientos de mexicanos para festejar su cultura en el centro de la Gran Manzana.
La Semana Mexicana inició el 22 de octubre, con la develación de dos alebrijes gigantes que junto a catrinas y calaveras, se colocaron en el espacio donde muy pronto estará el árbol de Navidad.

GUARDIANES DE INMIGRANTES
Los alebrijes son criaturas fantásticas, con características de diferentes animales.Sus versiones gigantes, colocadas en la entrada principal del Centro Rockefeller, fueron elaboradas expresamente, pintadas a mano por veinte artesanos que trabajaron durante seis meses y enviadas por el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, quien estuvo presente en su develación.
Ricardo Ángeles y el taller de Jacobo y María Ángeles, los llamaron “Guardianes”, en muestra de solidaridad con los miles de migrantes que abandonaron su tierra buscando una vida mejor en Estados Unidos. Estos guardianes que guían a los espíritus de los muertos en su viaje al más allá, son una fusión de diferentes animales y de ángeles.

Los alebrijes del Rockefeller tienen cabeza de águila, orejas de coyote, cuerpo de iguana, representando las cualidades que necesitan los inmigrantes para sobrepasar los obstáculos en su viaje a Estados Unidos y sus creadores han informado que son femeninos, para representar el cuidado y amor.
Las catrinas, esqueletos elegantemente vestidos, fueron introducidos a la cultura mexicana por José Guadalupe Posadas a principios del siglo pasado y también forman parte de la Semana Mexicana del Rockefeller. Estas catrinas también fueron decoradas en el taller Menchaca usando el arte Huichol.

ALTAR DE MUERTOS Y TIANGUIS
El viernes 29 de octubre, el cónsul Islas inauguró el altar de muertos y el tianguis o mercado al aire libre. El altar de muertos consiste en una instalación con ofrendas dedicadas a los muertos y en esta ocasión, se dedicó a los trabajadores esenciales que perecieron víctimas del COVID-19 en la ciudad de Nueva York.
Las ofrendas del altar del Rockefeller, incluyen piezas de barro, muchas representando al xoloitzcuintle, un perro sin pelo que se encuentra en México y en Perú desde tiempos prehispánicos, velas, flores de cempasúchil, traídas desde Colima, Tlaxcala, Jalisco y Puebla. Las tradiciones del Día de Muertos son expresión de la mezcla cultural entre los rituales aztecas y las tradiciones religiosas europeas traídas a América con la conquista.

El altar de muertos del Rockefeller fue, como afirmó el cónsul Islas, “elaborado con elementos totalmente mexicanos.” La inauguración del altar y del tianguis inició con la inconfundible música del Mariachi Tapatío de Álvaro Paulino interpretando el tradicional tema La Llorona.
En su alocución el funcionario diplomático dijo entre otras cosas: “La manera como los mexicanos celebramos el día de muertos es única…espero que los mexicanos cuando visiten estas instalaciones, sienta orgullo de nuestras raíces y siempre recuerden que México es un gran país y que nosotros tenemos que compartirlo con el mundo”.

PLATOS TÍPICOS Y ARTESANÍAS
Varios negocios de comida, entre ellos La Contenta, La Providencia, South Philly Barbacoa, La Neoyorkina, ofrecieron antojitos mexicanos como los famosos tacos, tamales, chamoyadas, pan de muerto, pozole vegano, chocolate, atole de calle, aguas frescas, ponche a la michoacana, calaveras de azúcar y café de olla, entre otras delicias.
La Semana Mexicana en el Centro Rockefeller incluyó una instalación floral en la estatua de Atlas, una exposición de catrinas, calaveras gigantes, el altar de muertos y el tianguis. Se mantendrá abierto hasta el 2 de noviembre, de 11AM a 6PM.

Además de las coloridas decoraciones de papel y flores de cempasúchil, la picardía popular en los versos que algunos negocios colocaron para deleite de los visitantes decían: “La Suegra, con singular sutileza, su nariz en todo metía, para suerte de la nuera, la calaca la quería! Pobre de la suegra metiche, su vida le arrebató, pues la muerte sinvergüenza, sin pensarlo se la llevó!



El Rockefeller Center se viste este año con un altar de muertos mexicano


























