Cómo lograr tus metas

Por Tanya Flores

# 1. Aprendiendo a tomar decisiones.

 

El primer paso para lograr nuestros sueños es tomar decisiones con ímpetu, dejar de ver nuestras metas como un simple sueño y tomar conciencia que somos 100% responsables de nuestros actos.

Esta es la primer nota de una serie de 4 en la que analizaremos los pasos que debes tomar para que en el 2013 sea el año en el que logres tus metas. 

Seguramente con el comienzo del año ya has escrito tu lista de propósitos de año nuevo, o por lo menos los has pensado. Pero, ¿generalmente qué sucede? después de unas semanas (o días) entrado el año, nos olvidamos por completo de nuestros objetivos y regresamos a nuestros hábitos antiguos. El problema reside en que tomamos esos nuevos propósitos como meros deseos, como cosas que nos gustaría que sucedieran sin nosotros poner el mínimo esfuerzo. Recaemos en los mismos patrones autodestructivos simplemente porque no hemos inyectado un sentido de urgencia a nuestras metas.

Alguna vez escuché una historia que me impactó. Una ama de casa estaba preparando la comida, cuando de repente y sin darse cuenta su pequeño hijo de 5 años salió de la casa. El niño atravesó la calle, y mientras su madre lavaba los platos observó por la ventana como un auto atropelló a su hijo, quedando debajo de una llanta. La mujer en estado de shock salió corriendo y sucedió lo increíble, con una mano levantó el auto unas pulgadas y con la otra arrastró a su hijo rescatándolo de la llanta del auto.

¿Cómo fue posible que la mujer pudiera levantar un auto y sacar a un niño? Por la simple razón que sacarlo sería de vida o muerte. Si podemos tomar decisiones con la misma fuerza, el éxito en nuestros sueños es casi garantizado. Si inyectamos la idea que también para nosotros es de vida o muerte lograr nuestros objetivos, podremos lograr lo que bajo circunstancias tradicionales sería algo imposible.

Entonces, el primer paso para lograr nuestros sueños es tomar decisiones con ímpetu, dejar de ver nuestras metas como un simple sueño y tomar conciencia que somos 100% responsables de nuestros actos. Esto nos da el poder de dejar a un lado nuestras queridas excusas y nos da la oportunidad de tomar mayor control sobre nuestra vida. El tomar decisiones firmes es una gran fuerza motivacional. Las personas más exitosas que he conocido van por la vida con la frente en alto y con una actitud de campeones porque saben exactamente qué es lo que quieren y hacia dónde van. Se llega a esa actitud cuando logras decidir firmemente el tipo de vida que esperas y no estás dispuesto a conformarte con cualquier cosa que caiga por debajo de la línea que has trazado para ti.

 

#2. Tome Control

 

La vida está llena de distracciones. Cuando abres tus correos electrónicos por ejemplo, de seguro encontrarás toda clase de peticiones; lee este correo, aprovecha tal o cual oferta, o una petición de un familiar o un amigo. Cuando tus niños se levantan necesitas alimentarlos, vestirlos y peinarlos para llevarlos a escuela. Cuando tu pareja se levanta tal vez quiera que le prepares un café, que le arregles la ropa o hacer el amor. El mundo está lleno de exigencias por lo que es importante que pongas tus metas primero. Si permites que las distracciones tomen control de tu vida, terminarás en el asiento del pasajero en lugar de ser el conductor.

Para tomar el control y dejar las distracciones a un lado sigue tres pasos:

1. Dedica la primer hora de tu día para enfocarte en tus metas. Si quieres perder peso corre al gimnasio durante la primer hora de la mañana. Diferentes estudios han mostrado que aquellas personas que se ejercitan la primer hora del día tienen más posibilidades de lograr sus metas que aquellas personas que se ejercitan en la tarde o en la noche. Cuando mi esposo escribió su primer libro, me sorprendía verlo levantarse a las 4 o 5 de la mañana a escribir. Las mañanas son sumamente poderosas porque no tendrás ningún tipo de distracciones como correos electrónicos, llamadas por teléfono o peticiones de otras personas.

2. Haz algo todos los días para lograr tus metas. Diferentes psicólogos han demostrado que aquellas personas que toman un poco de acción diaria hacia la realización de sus metas, tendrán más éxito que aquellas personas que toman acción masiva de manera esporádica. Perderás más peso si caminas a paso leve durante 10 minutos todos los días, que si un día decides correr 1 hora con todas tus fuerzas. Como dice el dicho, “de poquito en poquito se llena el jarrito”, así que asegúrate de tomar pasos diarios hacia la realización de tus metas.

3. Aprende a decir “No.” Muchos de nosotros crecimos con la idea de querer complacer a todos a nuestro alrededor. De pequeños nuestros padres nos decían: “¡ve a comprar las tortillas a la tienda!”, y pobres de nosotros si contestábamos “no”. Culturalmente crecimos con la idea de complacer a los demás, de agradar aún si tenemos que sacrificarnos un poco. Es por eso que al llegar a la etapa adulta a muchas personas les resulta sumamente difícil responder con un “no” a las peticiones de los demás. Lo que de niños nunca se nos dijo, es que al ser adultos es perfectamente aceptable decir “no” a todas aquellas peticiones que están fuera de nuestras posibilidades o intereses. La siguiente vez que alguien te pida algo que realmente no quieras hacer, contesta con un rotundo “NO”. Sabrás  que la experiencia es liberadora.

En nuestro siguiente artículo hablaremos de cómo una red de personas puede ayudarte a lograr lo que quieres, así que busca la siguiente edición en tu lugar de preferencia o visita TanyaFlores.com.

 

 

 

 

 

 

 

 

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