
En su 61 sesión, la Comisión sobre la Condición de la Mujer se reunió en Nueva York estas últimas semanas para discutir la necesidad de promover trabajo, con buena recompensa en sectores públicos y privados, avanzar la agenda de protección social y sueldos que garantizan un nivel de vida adecuada, asegurando que las condiciones laborales de la mujer son seguras.
"Se trata de un motivo de preocupación, puesto que muchas mujeres migrantes empleadas en la economía informal y en trabajos menos cualificados son especialmente vulnerables al abuso y la explotación", comenta un comunicado de la ONU tras las reuniones de la Comisión.
Los miembros se reunieron por las últimas dos semanas, con 3.900 representantes de 580 organizaciones civiles de 138 países, para abogar para todas las mujeres del mundo.
La transición de las trabajadoras domésticas, en particular las migrantes, de la economía sumergida a la formal fue por primera vez un asunto clave en la Comisión. Reconocieron las contribuciones de las migrantes, y con un llamamiento de desarollar política con enfoque de género y promoviendo el avanzamiento económico de las mujers.
Otros acuerdos que surgieron era tema de egualidad de salario, y tras eso implementar una póliza de autditorías de sueldo por género, evaluación del trabajo, diálago social, y negociación de los convenios, entre algunas.
"Esta comisión se ha involucrado amplia y constructivamente durante las últimas dos semanas en sopesar las maneras más efectivas de proporcionar cambios para las mujeres en el mundo del trabajo", añade la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka.



























