
Nos acaban de informar que Claudia de Colombia, quien en palabras de Adolfo Fernández, de F & F Media Corporation, “es la mejor vocalista que ha dado su país y la cantante colombiana con la mayor cantidad de éxitos en el extranjero,” después de un período de inactividad está a punto de hacer su retorno al medio discográfico, y en un encuentro con la prensa — luciendo espectacularmente bella — confesó que la apasiona la selección de canciones que escogió para su nuevo ábum.
“Toda una vida con Claudia de Colombia” es el título que le ha dado la legendaria artista a su nuevo lanzamiento, sin duda inspirado por el inmortal tema del nunca olvidado compositor cubano Osvaldo Farrés, pero de igual forma se siente muy a gusto con las canciones que incluye de otros notables del pentagrama como lo son Jorge Luis Piloto, Yoel Henríquez, Chelique Sarabia, y Octavio Daza, entre otros.
La mayoría de los arreglos estuvieron a cargo del productor Manny López, así como Herreros y Armenteros.
Además de “Toda una vida” de Farrés, los temas reunidos para el deleite de los admiradores de Claudia son “Mentiras blancas,” “Ansiedad,” “Cenizas,” “De qué nos vale,” “Pastilla de alegría,” “Río Badillo,” “Tú me haces falta,” “Nuestra historia de amor” y “Cuando voy por la calle.”
Nacida en Bogotá el 18 de enero de 1950, Claudia — cuyo nombre verdadero era Blanca Gladys Caldas Méndez — se estrenó en el campo artístico desde temprana edad al ser descubierta por Guillermo Hinestroza Isaza.
En sus inicios tomó parte en el reinado del Colegio Nuestra Señora de las Mercedes, en el centro de la capital colombiana, donde cautivó al público con su voz aterciopelada y musicalidad, al igual que con su notable belleza, pero a sugerencia de su mentor cambió su nombre por el de Claudia de Colombia, por considerar éste que su nombre de pila no era nada comercial.
De inmediato, Hinestroza la incorporó al Club del Clan de su creación, en el que figuraban otras prometedoras figuras de la canción popular, y en los años 70 comenzó su carrera como cantante profesional, bajo contrato con el sello CBS — hoy llamado Sony Music — que constituyó su primera asociación con el compositor y arreglista Santander Díaz.
En 1982 Claudia fue propuesta con otras cantantes de nombre de Latinoamérica y España para interpretar el papel titular de la obra musical “Evita,” pero finalmente el personaje le fue asignado a la española Paloma San Basilio.
Ello no obstante el tema principal de la pieza, “No llores por mí, Argentina,” que interpretó con la orquesta Filarmónica de Bogotá, bajo la dirección del maestro Francisco Zumaqué, pasó a formar parte del repertorio de Claudia y de ahí en adelante se ha convertido en una de las canciones que más le pide el público en sus presentaciones.
Entre los escenarios en que ha paseado su arte interpretativo figuran el Madison Square Garden y el Carnegie Hall de Nueva York, el Teresa Carreño y el Poliedro de Caracas, el Coliseo Atiapa de Panamá, el Teatro Blanquita de México, el Centro John F. Kennedy de Washington, D.C., el Teatro Hyatt de Miami, y por supuesto los principales teatros y centros artísticos de su natal Colombia.
Artista de gran versatilidad, Claudia también ha hecho cine, contando entre sus créditos “Un viaje de locos,” filmada en Argentina con Taryn Power y Donald; “Nuestra historia de amor,” “Tiempo para amar,” con el actor mexicano Julio Alemán; y “Un hombre y una mujer,” una coproducción de Colombia y México, junto al cantante y actor mexicano Fernando Allende.
Galardonada con el Premio ACE de Nueva York en tres distintas ocasiones, Claudia de Colombia también ha sido distinguida con la máxima condecoración que otorga el gobierno de su país, y ha recibido importantes premios como el Mara de Oro y el Guaicapuro de Venezuela y el Premio Ondas de España.
Pero como la popularidad y el talento tienen también su reverso, muchos recuerdan que Claudia, que está casada con Dumas Torrijos, hijo del que fuera presidente de Panamá, no ha sido la excepción y en una ocasión tuvo que afrontar las declaraciones que hizo un cantante y compositor, Noel Petro, que sostenía que casi se suicida porque ella lo había abandonado.
“A ese señor jamás lo conocí”, afirmó Claudia. “Decía que estaba enamorado de mí, pero yo nunca le puse cuidado. Es más, jamás crucé palabra alguna con ese señor. Sin embargo, hacían montajes con fotos individuales de los dos y hasta le hicieron reportajes para que contara su supuesta historia de amor conmigo”.
Pero como diría la doctora Ana María Polo: “Caso cerrado.”



























