CELEBRANDO NUESTRA HISTORIA

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IMPACTO

 

Inicia oficialmente la celebración del Mes de la Hispanidad en Estados Unidos y si bien la presencia de los hispanoamericanos se consolida cada vez más, aún existen muchos aspectos poco conocidos como sus aportes en áreas que no se limitan a la política o los deportes, que probablemente son las áreas de actividad más visibles al ojo público.

 

EN PROCESO

 

El conocimiento de la historia de los hispanoamericanos y su presencia a nivel no solo político, fundamentalmente a nivel económico y cultural es fundamental para establecer los aportes y la proyección, en un proceso que simultáneamente conlleva también la “latinización” de los Estados Unidos.

La presencia y fundamentalmente la participación de los latinoamericanos como parte integral de la historia de Estados Unidos, es un tema que se encuentra en proceso de investigación y que se fundamenta en documentación que data de los siglos XVIII y XIX.

Existen avances importantes en el tema, los cuales también han debido superar prejuicios raciales, errores históricos y enfrentar factores como el origen y diversidad étnica de los hispanos, así como la realidad demografía cambiante de una gran comunidad, la cual, por ejemplo, según las proyecciones se indica que para el 2040 la mayoría poblacional en Nueva York será mexicana y que la población de El Salvador ya supera a la de origen puertorriqueño.

 

PRESENCIA E IDENTIDAD

 

La característica que unifica a los hispanoamericanos es su pluralidad, una diversidad étnica que se expresa en la riqueza y variedad de particularidades de los latinos en todos los aspectos.

La presencia de los hispanoamericanos oficialmente data de 1565 con el primer asentamiento en San Agustín, Florida, pasando por la etapa colonial y el establecimiento en Nuevo México en el siglo XVII, por los procesos de independencia hasta la lucha por los derechos civiles, la presencia e influencia de los hispanoamericanos se puede descubrir en la cultura, las instituciones, las ciudades y pueblos de la nación, no solo en aspectos materiales como la construcción de iglesias, conventos, también el poesía, novela, música, periodismo, la creación de negocios, sindicatos laborales, apoyo y participación en política e iniciativas internacionales, por mencionar algunos.

Trabajos como Historia de Nuevo México de Gaspar Pérez de Villagra publicada en 1610 es una de las primeras historias sobre hispanoamericanos en Estados Unidos.

Los hispanos poseen una rica historia de aportes intelectuales y culturales en Estados Unidos, la cual se encuentra en proceso de investigación y que incluye una muy larga lista de nombres de hombres y mujeres prominentes que a pesar de no ser públicamente reconocidos son quienes han sentado las bases de la presencia hispana en este país.

 

PIONEROS HISPANOS

 

A nivel intelectual es reconocido el trabajo del escritor cubano Félix Varela, nacido en La Habana en 1788, abogó en contra de la esclavitud y predicó durante veinticuatro años en Nueva York y tradujo los escritos de Thomas Jefferson.

Nacida en Baja California la escritora y crítica social María Amparo Ruiz de Burton, nieta de un ex gobernador de México, al quedar viuda creó su propia empresa productora de cemento y se dedicó adicionalmente a escribir para los periódicos en San Diego, es considerada la precursora de la literatura chicana.

En 1834 Lorenzo de Zabala, el primer vicepresidente de Texas, publicó su obra Viaje a los Estados Unidos del Norte, un año antes que se publicara la obra de Alexis de Tocqueville Democracia en América. Zabala ya hizo una revisión de la democracia en ese tiempo, además de que contribuyó a la constitución de Texas.

Los más prominentes latinoamericanos que han promovido causas por la independencia política, social o cultural, han tenido vínculos con Estados Unidos y muchos han promovido estos proyectos desde Estados Unidos, como Félix de Varela y José Martí, el trabajo de otros como el mexico-americano Feliz Ramirez, nacido en Los Angeles y quien fundó el periódico “El Clamor” en 1855, abogando por los Derechos Civiles.

Arturo Schomburg, nacido en Puerto Rico (1874) apoyó la independencia, fue activo política y culturalmente, abogado, profesor de Castellano y promotor del legado documental y estudios de los afro-americanos incluyendo a afro-descendientes latinos y es una de las figuras centrales del Renacimiento de Harlem a finales del siglo XIX.

Su trabajo tuvo gran influencia en la creación de medios hispanos a nivel nacional.

Jesús Colón, también puertorriqueño (1901) fue uno de los creadores del Club Cubano Inter-Americano en El Bronx.

La guatemalteca Luisa Moreno (1907), una de las más influyentes líderes de Derechos Laborales y Civiles del siglo XX, denunció la mala condición de la vivienda, los peligros a los que se exponían los trabajadores, la discriminación y bajos salarios para las mujeres entre otros.

 

SIGLO XX

 

Después de las guerras mundiales la presencia hispana se hizo más notable a través de estrellas como Desi Arnaz, Rita Moreno, Ricardo Montalbán y sus trabajos en teatro, televisión y cine.

A través de la música Mario Bauzá, Beny Moré, Celia Cruz, Miguelito Valdés. Las obras de Juan Soto, Spikes (1956) que hablaba de la explotación a los puertorriqueños o Pocho de José Antonio Villareal (1959) contando la experiencia mexicana, abrieron nuevas luces a través de la literatura.

En los deportes la presencia de Kid Gavilán, Mike García, Orestes (Minny) Miñoso, Ozzie Vigil y Vic Power.

Los estudios de la socióloga Elena Padilla, los trabajos sobre economía y trabajo de Ernesto Galarza, el trabajo musicológico de Americio Paredes, son aportes que fueron sentando las bases de una presencia cada vez más palpable y que ha ido solidificando el aporte hispano en Estados Unidos.

La etapa postguerra vio el surgimiento de influyentes organizaciones a nivel sindical como la United Farm Workers, la Asociación Puertorriqueña para Asuntos Comunitarios, ASPIRA, el Concejo Nacional de la Raza, la Asociación de Oficiales Electos Latinos, el Fondo para Educación y Defensa Legal Mexico-Americano, el Cacus Hispano del Congreso. La década de los 60s y 70s cosecharon los frutos iniciados en las luchas por los Derechos Civiles de los 40s y 50s.

 

MÉXICO Y EL CARIBE

 

De los más de cincuenta millones de hispanoamericanos en Estados Unidos, representando el 63 por ciento se encuentran a la cabeza de los grupos por nacionalidad, los mexicanos con 31.7 millones de acuerdo al Censo del 2010 y el 12 por ciento que equivale aproximadamente a 6.3 millones son de ascendencia caribeña, fundamentalmente de Cuba y Puerto Rico.

Esto no es una casualidad, son aspectos histórico-geográficos que han determinado esta presencia que es influenciada por otros aspectos que motivan las oleadas migratorias.

Los primeros territorios del circuito continental americano poblado por españoles fueron las islas del Caribe y México, en donde la corona de España vio una importancia excepcional con la producción de plata.

La historia de la migración latina a Estados Unidos tiene orígenes complejos con raíces en la expansión económica y territorial de la nación, así la primera gran ola migratoria de México llegó durante la fiebre de oro en California en el siglo XIX, cuando ingresaron 10.000 mineros mexicanos, posteriormente como mano de obra para agricultura, transportación y construcción.

El Acta Jones de 1917 proporcionó la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños, que mayoritariamente se encontraban a favor de la independencia en un proceso complejo.

Después de las guerras mundiales la emigración de Puerto Rico a Estados Unidos se aceleró considerablemente y la población de la isla se incrementó de 70.000 en 1940 a 300.000 en 1950 y llegó a casi 900.000 en los años 60s.

La Revolución Cubana fue un factor determinante en el inicio de la emigración de la población cubana a Estados Unidos hasta la actualidad, igualmente las dictaduras civiles y militares en toda Latinoamérica.

En el caso de la dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana, fue uno de los detonantes de una migración importante sobretodo después de la dictadura, cuando se establecieron vínculos más fuertes entre países y se hizo posible que los dominicanos puedan salir de su tierra natal.

 

INMIGRACIÓN HISPANA

 

Estudios especializados demuestran el impacto de la inmigración en la estructura y funcionamiento de la economía.

Los inmigrantes latinos no solo han crecido más durante el tiempo, pero adicionalmente han sido más diversos en sus orígenes nacionales.

En 1980 la población latina creció 14.6 millones y en 1990 en 22.4 millones, para el fin de siglo, en el 2000 creció 35.3 millones y para el 2010 llegó a superar los 50 millones a nivel nacional.

La nueva cara de los latinos en Estados Unidos incluyen a otros países de Centro y Sudamérica, con una demografía étnicamente más compleja, con nuevas necesidades y aportes.

Actualmente de entre los hispanoamericanos el 7.9 por ciento provienen de Centroamérica; 5.5 portento de Sudamérica; 2.8 por ciento de República Dominicana.

Desde el 2010 se han incrementado las poblaciones provenientes de Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.

El tema migratorio es una prioridad nacional y un aspecto que en el panorama político no se puede obviar.

De acuerdo al censo, los inmigrantes que se han incorporado legalmente son clave en sectores como las ciencias médicas y a nivel laboral corresponden al 44 por ciento de todas las ramas medicas, al 37 por ciento de los médicos, al 34 por ciento de los ingenieros de software y computación, al 31 por ciento de economistas, al 30 por ciento de ingenieros de sistemas y al 27 por ciento de cirujanos.

Mientras la generación de los “baby boom” ingresan a la etapa de jubilación se hace cada vez más necesario para el país la presencia de inmigrantes con educación y entrenamiento especializado.

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