La ciudad de Nueva York está de fiesta con las celebraciones del Mes de la Herencia Hispana y en ese escenario, los festejos de México son sin duda los más coloridos, los más grandes y están presentes no solo en los barrios donde se concentra la comunidad mexicana.

La Declaración de Independencia de México, más conocida como El Grito de Dolores, ocurrida el 16 de septiembre de 1810 en el pueblo del mismo nombre, en el actual Estado de Hidalgo, es la celebración más importante del pueblo mexicano y siendo la segunda población latina más grande de la ciudad de Nueva York, donde está un mexicano hay festejo.
La comunidad mexicana, que en las últimas décadas ha crecido aceleradamente en esta metrópoli, se encuentra en todos los sectores productivos, desde los pequeños emprendimientos, las empresas medianas y grandes, hasta como mano de obra en todos los negocios, sin embargo la presencia de México en Nueva York crece en otras áreas importantes a nivel cultural y actualmente hay galerías de arte de propietarios mexicanos, así como negocios de artesanías y empresas de todo tipo.
Los productos mexicanos son otro emblema de México en Nueva York y no hay barrio latino e incluso anglo, en donde uno no pueda adquirir tortillas, guacamole, tequila, por mencionar a los más emblemáticos. De México en Nueva York se encuentra absolutamente todo, desde golosinas hasta productos exóticos como el huitlacoche y productos gourmet.

PODERIO CULTURAL
La gastronomía mexicana, que es la más popular de las expresiones culturales, es sin duda el elemento más presente en la ciudad de Nueva York, con cientos de negocios que van desde pequeños puestos de comida ambulante y carritos, muchos de los cuales son de propietarios incluso judios, hasta restaurantes de todo estilo y nivel, de casual a formal elegante, la cocina mexicana se encuentra en toda la ciudad.

La cocina es para México un importante gancho turístico y de promoción cultural. En Nueva York es posible conocer las diferentes regiones de México a través de la cocina, pero fundamentalmente de su orgullosa gente, que siempre te habla de su tierra natal, del lugar donde nació. Así es imposible no enamorarse de México, de su gran diversidad, así como del poderío cultural que posee, en Nueva York uno puede aprender a pronunciar palabras en lenguas nativas, aprender su significado y la historia que hay detrás de ellas.
El poder de México y de su gente radica fundamentalmente en el gran orgullo de su legado histórico-cultural y por ello las raíces nativas son muy importantes y están presentes en todo, desde la vestimenta, la cocina, el arte, los símbolos utilizados en las decoraciones, en las vajillas y utensilios de uso diario.

Los inmigrantes de México son sin lugar a dudas la principal riqueza del gran país norteamericano en suelo estadounidense, no solo porque tienen orgullo de sus raíces, las promocionan, sino que además hacen todo con pasión, son excelentes trabajadores y tienen un sentimiento de unidad nacional excepcional.
Uno de los elementos unificadores e icónicos de la comunidad mexicana es sin duda alguna la Virgen de Guadalupe, cuyo altar principal se encuentra en la Catedral de San Patricio en la Quinta Avenida, pero se encuentra también en objetos de la más diversa naturaleza y hasta reemplazando al emblema nacional en la bandera.
La riqueza más grande que tiene México, es su gente, que lo ama entrañablemente y que es la mayor y mejor representación nacional.
Por primera vez en la historia de la ciudad hay un comisionado nacido en México, Manuel Castro y es nada más ni nada menos el encargado de los asuntos de inmigracion de la Alcaldía y el mexiano de mayor rango en el gobierno municipal.

México en Nueva York vive un gran momento de fortalecimiento y hay celebraciones en todos los condados, en todos los restaurantes y en todo lugar donde hay un mexicano.
¡Viva Mexico!




























