Londres.- El primer ministro británico, David Cameron, instó hoy a aumentar la presión sobre el régimen sirio tras el anuncio del diplomático ghanés Kofi Annan de que no renovará como enviado especial de la ONU para Siria cuando expire su contrato en agosto.
En declaraciones a Sky News, Cameron dijo que la renuncia de Annan demuestra "que el proceso actual no está funcionando", pese "al esfuerzo" del diplomático, y recomendó impulsar nuevas medidas contra el régimen del líder sirio, Bachar al Asad.
"Tenemos que redoblar los esfuerzos y pasar resoluciones en la ONU para aumentar la presión sobre Siria", afirmó el "premier", que propuso como posibles iniciativas "sanciones, congelación de activos o prohibición de movimiento".
Cameron también dijo que esas resoluciones deberían contener la advertencia de que si el Gobierno sirio "utiliza armas químicas o biológicas" padecerá "la más severa de las consecuencias".
El jefe del Gobierno británico descartó una intervención militar, si bien consideró que se podría "hacer más" en cuanto a ayudar "con consejos y apoyo" a la oposición siria.
Annan justificó hoy su inminente marcha por la imposibilidad de dar los pasos necesarios que lleven a un acuerdo político que ponga fin a la crisis en el país árabe.
La creciente militarización sobre el terreno y la falta de unidad de la comunidad internacional, evidenciada en la falta de unanimidad en el Consejo de Seguridad de la ONU, son los elementos principales que le han llevado a tomar la decisión de dimitir.
Annan fue especialmente crítico con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Rusia, EEUU, Francia y el Reino Unido), a los que acusó de "apuntarse con el dedo e intercambiar descalificaciones cuando necesitábamos acciones".
Precisamente, Cameron se entrevistó hoy en Londres con el presidente ruso, Vladímir Putin, cuyo Gobierno, junto al de China, ha bloqueado hasta tres veces resoluciones de la ONU destinadas a presionar a Al Asad para que detenga la violencia en su país.
Sin embargo, de la reunión de hoy en Londres no salió un mensaje claro y ambos mandatarios se limitaron a decir que "trabajarán juntos" para intentar hallar una solución viable para Siria.
Cameron, que se expresó con la máxima cautela, aseguró que tanto el Reino Unido como Rusia "quieren ver el final del conflicto en Siria".
La visita de Putin al Reino Unido, que no tiene carácter oficial, se produjo con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres, a los que el presidente asistió.
Tras su entrevista con Cameron, los dos se desplazaron al recinto Excel del este de Londres para presenciar la competición de judo, deporte al que Putin es aficionado y del que tiene el cinturón negro.



























