
Foto: BadLeftHook
El pugilista de origen Cubano, Guillermo Rigondeaux, decepcionó en la que debió ser la pelea más importante de su carrera ante el ucraniano Vasyl Lomachenko en un combate que tuvo lugar este sábado 9 de diciembre en el Madison Square Garden de Nueva York.
Las expectativas para este encuentro eran grandes, el mismo Rigondeaux había pedido en varias ocasiones la pelea ante el ucraniano. El Chacal, se mantenía invicto con 17 peleas profesionales y argumentaba que nadie deseaba pelear con él por temor a una derrota. El problema sin embargo, más allá de sus habilidades sobre el ring, que habían sido demostradas en múltiples ocasiones, tenía que ver con el hecho de que el cubano no terminaba de convencer, su estilo técnico pero sin tomar riesgos hacía que sus peleas fueran poco atractivas y nada entretenidas.
Vasyl Lomachenko es todo lo contrario, un olimpista que desde su pase a profesional decidió tomar el toro por los cuernos y se estrenó con una pelea por título internacional, su apuesta dio frutos pues resultó el ganador en el 2013 de su primer título internacional en su primera pelea profesional, si bien la alegría le duró solo unos meses pues perdió en su primera pela por título mundial, Lomachenko no se echó para atrás y tres meses después de su derrota tomó la oportunidad de nuevo por un título del mundo el cual ganó. Lomachenko siempre entretenido al demostrar sus habilidades, acumula ya dos títulos mundiales en diferentes divisiones de peso con apenas 4 años de carrera profesional.
Este sábado puso en la línea su título de peso ligero jr. en la línea ante el cubano. Frente a un público de más de cinco mil personas, Lomachenko demostró su superioridad desde el primer asalto. Para sorpresa de muchos y enojo de otros tantos, Rigondeux no llegó al séptimo asalto; luego del sexto asalto, El Chacal se quejó con su esquina de un dolor en su muñeca izquierda y entonces decidió no salir para el sétimo round abandonando la pelea y obteniendo así la primera derrota de su carrera profesional y dejando un mal sabor de boca para el público que esperaba una guerra.
El futuro de Rigondeaux en el boxeo es en este momento incierto, el daño que le pudo causar darse por vencido tal como lo hizo lo va a perseguir y posiblemente dé al traste con sus posibilidades de nuevas peleas. El manejador de Rigo, dijo después de la pelea que pensaban que su mano estaba fracturada.
Lo cierto es que Loma, fue superior desde un inicio, demasiado para el cubano que para esta pelea debió subir dos categorías de peso.



























