ARMAS DE FUEGO: ENEMIGO NÚMERO UNO

Se estima que existen más de 310 millones de armas de fuego en Estados Unidos, sin incluir armas de propiedad de militares o de policias. Solo en el 2015 han habido más de 42.090 incidentes relacionadas con armas de fuego, dejando a más de 10.622 muertos y 21.585 heridos. A pesar de esta crisis de violencia no existe ninguna propuesta de ley nacional para controlar su propagación.

 

GRAFICA PRINCIPAL

 

IMPACTO

 

La violencia armada en Estados Unidos ha sido un problema nacional durante siglos y actualmente cobra vigencia, entre otros por la expansión del negocio de estupefacientes y legislación manipulada por grupos de poder.

El 16 de enero del 2013 el Presidente Obama emitió veintitrés órdenes ejecutivas sobre Seguridad de Armas, una de las cuales fue para el Centro de Control de Enfermedades (CDC) a fin de investigar las causas y posible prevención de la violencia armada.

Los miles de muertos y heridos que reportan anualmente las mismas agencias federales, demuestran que el tema de la violencia armada es un problema nacional, que tiene matices legales, sociales y económicos. En el 2010, la violencia armada costó a los contribuyentes aproximadamente $516 millones en gastos hospitalarios directos. El gobierno federal ha gastado más de $ 1,5 mil millones desde el inicio del programa Vecindarios Seguros establecido en el 2001 por el Presidente Bush.

 

DERECHO CONSTITUCIONAL VS. SEGURIDAD PÚBLICA

El derecho de portar armas en Estados Unidos es un derecho protegido por la Segunda Enmienda de la constitución, y la cual se ha debatido extensamente. Sin embargo, las leyes de armas en Estados Unidos son reguladas por los estados que regulan su venta, posesión y el uso de armas de fuego y municiones. Las leyes estatales varían considerablemente en su forma, contenido y el nivel de restricción y son independientes de las leyes de armas de fuego federales existentes, a pesar de que a veces son más amplias o más limitadas en su alcance que las leyes federales. 44 estados tienen una disposición en sus constituciones estatales similares a la Segunda Enmienda, que protege constitucionalmente el derecho a poseer y portar armas. Las excepciones son California, Iowa, Maryland, Minnesota, Nueva Jersey y Nueva York. En Nueva York, sin embargo, las leyes estatutarias de derechos civiles contienen una disposición prácticamente idéntica a la Segunda Enmienda.

Los propietarios de armas de fuego están sujetos a leyes del estado en que se encuentren y no exclusivamente de su estado de residencia. Las leyes de armas de fuego del estado pueden ser considerablemente menos restrictivas que las federales. Esto no confiere inmunidad contra el enjuiciamiento por violaciones de leyes federales. Sin embargo, los departamentos de policía locales y estatales no están legalmente obligados a cumplir la ley federal de armas.

 

CIFRAS OFICIALES

Las cifras proporcionadas por la CDC indican que solo en el 2013 hubo 84.258 lesiones no mortales, 11.208 muertes por homicidios y 21.175 por suicidio con armas de fuego, más 505 muertes por disparos accidentales de arma de fuego y 281 muertes por armas de fuego usadas con "intención no determinada”, que arrojan un total de 33.169 muertes por armas de fuego.

Según Naciones Unidas, en el 2010 el 67% de todos los homicidios en Estados Unidos se ejecutaron usando un arma de fuego. Según el FBI, en el 2012 el total de homicidios por armas de fuego a nivel nacional fue de 8.855 de los cuales 6.371 fueron con armas de mano. Ese mismo año se reportaron 358 asesinatos con rifle, mientras que 6.009 fueron reportados involucrando un arma de fuego; otros 1.939 fueron reportados con un tipo no especificado de arma.

 

POLÍTICA PÚBLICA

La política pública en lo relacionado con la prevención de la violencia armada en Estados Unidos es un debate político y social respecto tanto a la restricción y disponibilidad de armas de fuego. La política federal está determinada por la Segunda Enmienda y varias leyes relacionadas. Leyes locales y estatales sostienen que una persona individual tiene derecho a poseer un arma de fuego.

Defensores del control de armas citan el elevado número de homicidios cometidos con armas de fuego como razón para apoyar leyes más estrictas de control de armas.

 

A FAVOR DE LAS ARMAS

Defensores de los derechos de portar armas se quejan de que la política dirigida a la oferta en el mercado se basa en que sólo el 60-70% de las armas vendidas en Estados Unidos se tramita a través de distribuidores con licencia federal y el resto en el "mercado secundario” donde las armas de segunda mano son transferidos por no comerciantes, que es menos conveniente para compradores, e implica riesgos tales como el posibilidad de que el arma haya sido usada previamente en un delito.

Desde 1998, 119 vendedores particulares sin licencia fueron autorizados para vender legalmente armas de fuego de propiedad privada en ferias de armas o en lugares privados en 24 estados.

Los defensores de los derechos citan el uso de armas de fuego para la auto-protección y para disuadir a la delincuencia violenta, como razones por las que más armas pueden reducir el crimen. Las defensores afirman que los criminales son los menos propensos a obedecer las leyes y limitar el acceso a las armas por personas que respetan la ley les hace más vulnerables a los delincuentes armados.

 

LEGISLACIÓN

La primera legislación federal relacionado con armas de fuego fue la Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, la única legislación federal importante con respecto a armas de fuego. La siguiente ley federal fue la de Armas de Fuego de 1934, que creó normas para la venta de armas de fuego, impuestos y requirió el registro de algunos tipos de armas como ametralladoras.

A raíz de los asesinatos de Robert F. Kennedy y Martin Luther King Jr., la Ley de Control de Armas de 1968 fue promulgada para regular el comercio de armas, restringir la venta por correo y permitir envíos sólo a distribuidores con licencia, requiriendo que las personas que compren armas muestren su identificación y firmen una declaración. La Ley Brady aprobadas por en 1993 imponen un período de espera antes de la compra de un arma de fuego, dando tiempo para verificar antecedentes. Aplica a personas que compran legalmente armas a comerciantes con licencia, mientras los criminales las adquieren en el mercado negro.

 

ESTRATEGIAS DE CONTROL

La legislación a nivel federal, estatal y local ha tratado de abordar la violencia armada a través de varios recursos, incluyendo la restricción de armas compradas por jóvenes y otras poblaciones en riesgo; el establecimiento de etapas de espera para la compra y programas de re-compra de armas, leyes y estrategias, sentencias más duras a violadores de la ley, programas educativos para padres y niños, programas comunitarios, de prevención de violencia se han establecido en escuelas y comunidades a nivel nacional. Adicionalmente existe una linea caliente anónima, SPEAK UP, una iniciativa nacional de prevención de violencia juvenil, que ofrece a los jóvenes herramientas para mejorar la seguridad de sus escuelas y comunidades, a través de reportar amenazas telefónicamente, con operadores entrenados, traductores en 140 idiomas que colaboran con autoridades policiales, incluyendo el FBI y el sistema legal.

 

ARMAS DE FUEGO

La ley nacional tiene como objetivo mantener el derecho de la mayoría de personas a poseer la mayoría de los tipos de armas de fuego, mientras se restringe el acceso a armas de fuego a personas consideradas un mayor riesgo de mal uso. Los comerciantes de armas en Estados Unidos tienen prohibido su venta a los menores de 21 años. Hay restricciones en la venta de armas a personas que no residen en el estado.

 

NRA

La Asociación Nacional de Rifle, por sus siglas en inglés NRA ha ejercido un enorme poder en la legislación a favor del uso de armas, por ejemplo en 1996, la NRA cabildeó a través del congresista Jay Dickey para incluir disposiciones presupuestarias prohibiendo a los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) defender o promover el control de armas, eliminando $ 2,6 millones del presupuesto de estos centros. La prohibición se extendió a toda la investigación financiada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) reduciendo los estudios. En 2013, después del tiroteo en la escuela en Sandy Hook, el presidente Obama ordenó al CDC reanudar la financiación de la investigación sobre violencia armada y su prevención, incluyendo $10 millones en la solicitud de presupuesto del 2014.

Distribuidores de armas de fuego con licencia federal están regulados por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF). Los fabricantes deben marcar todas las armas de fuego con números de serie para que la ATF pueda rastrear armas involucradas en crímenes. Se estima que 500.000 fusiles son robados anualmente. Durante una iniciativa ampliada de rastreo de armas en 1998, solo el 18% de las recuperadas por las fuerzas del orden estaban en posesión del propietario original.

 

CIFRAS EN AUMENTO

De acuerdo a una lista cronológica, tiroteos exclusivamente en escuelas de Estados Unidos, e incidentes en los que un arma de fuego se descargó dentro de una infraestructura escolar, incluyendo tiroteos en un autobús escolar, campus de escuelas públicas y privadas, así como colegios y universidades; excluyendo incidentes producidos durante confrontaciones policiales, disparos accidentales y suicidios que involucran a una sola persona, así como el fusilamientos masivos por parte del personal de las escuelas que involucran sólo a otros empleados, los cuales están incluidos en la categoría de asesinatos del lugar de trabajo, registra un aumento: De 1701 a 1800, 10 casos; de 1801 a 1900, 37 casos; de 1901 al 2000, 226 casos.

En el siglo XXI, en la primera década que va del 2000 al 2009 90 casos y en lo que va de esta segunda década del siglo, del 2010-2015 120, es decir que comparando el siglo pasado, durante estos primeros quince años la cifra de violencia armada en las escuelas es casi la misma.

 

AUTOPROTECCIÓN

Entre 1987 y 1990 se encontró que las armas fueron utilizadas en la defensa durante un incidente de crimen 64,615 veces al año (258,460 veces en total durante todo el período). Para los crímenes violentos, asalto, robo y violación, las armas se utilizaron 0,83% de las veces en defensa propia. De las veces que las armas fueron usadas en defensa propia, el 71% de los crímenes fueron cometidos por desconocidos, con el resto de los incidentes los delincuentes eran conocidos de la víctima. En 28% de casos en los que se utilizó un arma de fuego para su propia defensa, las víctimas dispararon con el arma al delincuente. En el 20% de los incidentes de auto-defensa, las armas fueron utilizadas por los agentes de policía.

 

JÓVENES GRUPO VULNERABLE

El aumento del consumo de drogas en Estados Unidos es un factor determinante en el aumento de violencia armada entre jóvenes. Las tasas de homicidio entre jóvenes de 18 a 24 años se redujo desde 1993, pero siguen siendo más altos que antes de la década de 1980. En el 2005, el grupo de 17 a 24 años de edad sigue siendo significativo en estadísticas de crímenes violentos, en particular homicidios con armas de fuego. En el 2005, jóvenes de 17 a 19 años de edad, - el 4,3% de la población total nacional-, representaron el 11,2% de muertos por homicidios con armas de fuego y también el 10,6% de todos los delitos de homicidio. Por edades, el grupo de 20 a 24 años representó el 22,5% de muertos por homicidios con armas de fuego y también representó el 17,7% de todos los delitos de homicidio a nivel nacional.

 

PANDILLAS JUVENILES

De acuerdo a estudios la violencia armada es más común en zonas urbanas pobres y frecuentemente asociada a violencia de pandillas juveniles. Las condiciones económicas son un factor, por ejemplo en Washington DC los homicidios por violencia armada se concentran en barrios con desventajas socioeconómicas, mientras que el homicidio es raro en barrios sin pobreza. La tendencia al alza en niveles de homicidio durante los 80s y principios de los 90s fue más pronunciada entre grupos con ingresos más y hombres, especialmente desempleados. En 1985 un estudio entre 1.800 delincuentes encarcelados mostró que prefieren revólveres y armas de fuego semiautomáticos. Entre jóvenes menores de edad en centros penitenciarios, el 86% había tenido un arma, el 66% adquirió su primera arma a los 14 años, de la familia, amigos, traficantes de drogas o contactos de la calle, para "autoprotección de los enemigos”, como razón principal.

 

TIROTEOS MASIVOS

A pesar de que las masacres por fusilamientos masivos se han cubierto ampliamente en la prensa, solo representan una fracción de las muertes relacionadas con armas de fuego.

Entre 1980 y el 2008 representan solo el 1% de todas las muertes por arma de fuego. A pesar de que la frecuencia de las masacres por tiroteo disminuyeron de forma constante entre 1994 y 2007, entre el 2007 y 2013 su porcentaje aumentó considerablemente. Entre los principales tiroteos masivos de los últimos años está la masacre de Virginia Tech, el tiroteo en Binghamton, en Fort Hood, los disparos en la Universidad Oikos y en Tucson. El tiroteo del teatro Aurora y la masacre de Columbine High School fueron cometidos con distintos tipos de armas. La masacre en la Escuela Sandy Hook de Connecticut. En el 2015 Estados Unidos ha llegado a un promedio de 1.05 muertes masivas por día, definiéndose como tales, incidentes en los que cuatro o más personas han sido disparadas. Estadísticas demuestran que el rápido incremento en la compra de armas para deporte y protección, está motivado en parte por la posibilidad de un aumento del control de la venta de armas tras los asesinatos en masa altamente publicitados.

La Ley promulgada en 1994, fue una respuesta a la preocupación pública por fusilamientos masivos y versiones semiautomáticas del rifle de asalto AK-47 se vieron afectadas. Esta disposición prohíbe la fabricación e importación de algunas armas de fuego semiautomáticas con ciertas características relevantes para uso militar, entre otros con contenido superior a diez disparos simultáneos. Un estudio criminológico de la Universidad de Pennsylvania no encontró ningún impacto de esta legislación sobre la violencia armada.

 

HOMICIDIOS

Solamente en el 2010 hubo a nivel nacional 11.078 homicidios con armas de fuego, de los cuales se puede realizar una clasificación dependiendo el

tipo de arma. El FBI reportó ese año que 6.009 implicaron un arma de fuego, 358 un rifle y 1.939 un tipo no especificado de arma de fuego.

En Estados Unidos en el 2011, el 67% de las víctimas de homicidio fueron asesinadas por un arma de fuego, el 66% fueron homicidios de una sola víctima y el 79% de los homicidios múltiples. Durante la década de 1980 y principios de 1990, las tasas de homicidios aumentaron. De 1985 a 1993 los homicidios con armas de mano representaron casi la totalidad del aumento general de la tasa de homicidios.

 

SUICIDIOS

El 61% de todas las muertes relacionadas con armas de fuego en Estados Unidos son suicidios. En el 2010, hubo 19.392 suicidios con armas de fuego. El Departamento de Justicia informó que aproximadamente el 60% de todas las muertes por arma de fuego de adultos fueron suicidio y que estas siguen siendo el método más común para ejecutarlos, representando el 51% de todos los suicidios cometidos en el 2006.

Un estudio de casos y controles en el New England Journal of Medicine mostró una asociación entre niveles de propiedad y suicidio por arma de fuego en el hogar, encontrando que las personas que viven en un hogar donde las armas están presentes, son más propensos a cometer suicidio, que aquellos que no poseen armas de fuego, por un factor de 3 o 4. Durante los 80s y principios de los 90s, hubo un fuerte incremento en suicidios de adolescentes con armas de fuego y un aumento general en suicidios entre personas de 75 y más años de edad.

 

ACCIDENTES

Los autores y víctimas de los accidentes de armas pueden ser de cualquier edad. En 1998 más de 120 niños de 15 años o menos perdieron la vida en accidentes de armas. Lesiones accidentales son más comunes en hogares donde las armas se mantienen para autodefensa. En la mitad de los casos las lesiones son auto-infligidas. A pesar de todo actualmente las muertes accidentales representan menos del 1% de todas las muertes no intencionales.

 

CRIMENES VIOLENTOS

En una cuarta parte de robos a locales comerciales en el país están comprometidas armas de fuego. Las muertes son 3 veces más probables en robos cometidos con armas de fuego y patrones similares ocurren en casos de violencia familiar. El criminólogo Philip J. Cook sostiene la hipótesis de que si las armas fueran menos disponibles, los delincuentes cometerían el mismo delito, pero con armas menos letales. Se considera que el nivel de la posesión de armas en las 50 mayores ciudades de la nación se correlaciona con el nivel de robos cometidos con armas de fuego, pero no con los niveles globales de robo. Un número significativo de homicidios son consecuencia de una escalada involuntaria de otro delito en el que las armas de fuego están presentes, pero que no había intención inicial de matar. Las tasas globales de robo y asalto en Estados Unidos son comparables a los de otros países desarrollados, como Australia y Finlandia, con niveles mucho más bajos de posesión de armas.

 

VIOLENCIA ESTUDIANTIL

Estudiantes que llevan armas a la escuela, en una sociedad en la que la posesión de armas ha sido generalizada, porque las armas han sido usadas en algunas áreas para la caza, es un tema cuya discusión data del siglo XIX, como registra un artículo publicado en 1874 por el Heraldo de Los Angeles: "Ayer al mediodía un niño de dieciséis años se suicidó o fue asesinado por su hermano. No importa quien disparó el tiro fatal. Ningún acto criminal fue pensado.. y el niño está muerto. Fue alumno de la escuela superior de esta ciudad … Este muchacho perdió la vida a través del hábito, muy común entre los niños, de portar armas mortales. No sabemos si este hábito puede ser roto. No sabemos si los maestros tienen el derecho, o ejercerían si lo hubieran hecho, de buscar los bolsillos de sus alumnos, pero parece casi una necesidad que debe hacerse cumplir alguna regla. Las colinas al oeste de la ciudad no son seguras para los peatones después del horario escolar. Casi todo niño de escuela lleva una pistola…”.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) afirmaron que en promedio, entre el 2000 y 2005 en Estados Unidos, un niño murió cada tres días en caso de accidentes fortuitos.

 

FACTORES DE RIESGO

Los homicidios y crímenes violentos son mayores en zonas metropolitanas, en donde vive la mayoría de la población. En estas áreas el nivel de homicidios en el 2013 fue de 4,7 por cada 100.000 habitantes, en comparación con 3,4 en condados no metropolitanos. En ciudades con poblaciones mayores de 250.000, el nivel de homicidios promedio fue de 12,1 por cada 100.000. Personas con antecedentes penales demostraron tener más probabilidades de morir que las víctimas de homicidio. Entre 1990 y 1994, el 75% de todas las víctimas de homicidio de 21 años o menos en Boston tenían antecedentes penales. En Filadelfia, el porcentaje de los que murieron en homicidios con armas que tenían antecedentes penales aumentaron de 73% en 1985 al 93% en 1996. La probabilidad de que el resultado sea la muerte, se incrementa significativamente cuando la víctima o el atacante tiene un arma de fuego.

Por ejemplo, la tasa de mortalidad por heridas de bala en el corazón es el 84%, frente al 30% para las personas que sufren heridas de arma blanca al corazón.

 

CONTEXTO MUNDIAL

Estados Unidos ocupa el tercer lugar de los 45 países desarrollados en cuanto a la incidencia de homicidios cometidos con arma de fuego, México y Estonia ocupan el primer y segundo. Rusia, un país del G-8, ocupa el puesto más alto del grupo. En una comparación más amplia de 218 países, Estados Unidos está en el puesto 111. En el 2013 tasa de mortalidad por armas de fuego en Estados Unidos fue 10,64 muertes por cada 100.000 habitantes, cifra muy cercana a la de México con el 11.17, aunque en México las muertes por armas de fuego son predominantemente homicidios, mientras que en Estados Unidos son predominantemente suicidios.

 

CRIMENES DE ESTADO

La historia estadounidense registra once intentos de asesinato con armas de fuego contra presidentes; cuatro exitosos: Abraham Lincoln sobrevivió a un ataque anterior, pero fue asesinado en 1865 con una pistola calibre 44. James A. Garfield también fue asesinado por una pistola calibre 44 (1881). William McKinley fue muerto con un revólver calibre 32 (1901) y John F. Kennedy con un rifle (1963). Andrew Jackson, Harry S. Truman y Gerald Ford sobrevivieron intentos de asesinato, al igual que Ronald Reagan a quien le dispararon con un revólver calibre 22. El ex presidente Theodore Roosevelt fue herido de bala durante su campaña presidencial en 1912. En 1933 intentaron asesinar al presidente electo Franklin Delano Roosevelt, quien sobrevivió, pero murió el alcalde de Chicago.

Estos incidentes motivaron regulaciones federales sobre la posesión pública de armas de fuego. El intento de asesinato a Franklin Roosevelt contribuyó a la aprobación de la Ley de Armas de Fuego de 1934 y el asesinato de Kennedy a la Ley de Control de Armas de 1968. La ACG es una ley federal promulgada por el Presidente Lyndon Johnson, que reguló la industria de armas de fuego centrándose en el comercio inter-estatal, excepto entre fabricantes con licencia, distribuidores e importadores.

 

LEY EN NUEVA YORK

La Ley de Armas de Fuego Municiones Segura y Cumplimiento del estado de Nueva York, es conocida como Ley SAFE NY y regula las armas a nivel estatal. Fue aprobada en enero del 2013 y se convirtió en ley con la firma del Gobernador Andrew Cuomo, quien la describió como la ley "más dura" de control de armas en Estados Unidos. Fue una reacción a la masacre en la escuela primaria Sandy Hook, en Connecticut en la que fueron baleados 20 niños y 6 adultos.

 

DISPOSICIONES

Esta ley incluye varias disposiciones: Prohíbe la posesión de armas de "alta capacidad" independientemente del momento en que se hicieron o vendieron. La capacidad máxima debe ser de diez tiros. Los distribuidores de municiones están obligados a verificar antecedentes, similares a las de los compradores de armas. Los distribuidores a nivel estatal deben reportar todas las ventas, incluidas cantidades. Ventas por internet de municiones están permitidas, pero las municiones deberán enviarse a un distribuidor autorizado en el estado de Nueva York para ser recogidas, esta disposición aún no se ha puesto en marcha por asuntos técnicos.

La ley requiere la creación de un registro de armas de asalto; quienes las posean deben registrarlas con el Estado. Profesionales de salud mental deben reportar a la Justicia Criminal estatal a un paciente que amenazó en forma creíble de hacer daño a otros. Se deben reportar armas robadas dentro de 24 horas, no hacerlo es delito menor. Requiere verificar antecedentes para todas las ventas de armas, incluidas las de vendedores privados. Las armas deben ser "almacenadas de forma segura" el almacenamiento inseguro es un delito menor. La ley aumentó las condenas por delitos de armas, incluyendo la cadena perpetua sin libertad condicional. Los permisos de propietarios de armas de asalto registradas, deben ser renovados al menos cada cinco años.

 

CONTROVERSIA

Luego de la promulgación de esta ley se desató una controversia, argumentando que restringía las libertades civiles. La posesión de armas en Nueva York están legitimada para los deportes de caza, tiro al blanco y autodefensa. Asuntos como la criminalización de la posesión de armas por parte de miembros de la ley y la confidencialidad de los pacientes, fueron algunos de los argumentos para oponerse a la ley y 52 de 62 condados de Nueva York aprobaron resoluciones oficiales en oposición directa. Más de 325 municipios en el estado aprobaron resoluciones para derogarla y decenas de organizaciones, incluyendo clubes deportivos, servicios psiquiátricos, veteranos y otros, la han denunciado públicamente pidiendo su derogación o modificación.

En diciembre de 2013 un juez federal confirmó la mayor parte de la Ley SAFE NY, diciendo que sus disposiciones demuestran el interés más importante del Estado en seguridad pública.

 

ESTADÍSTICAS 2015

Archivos de Violencia Armada por sus siglas en inglés (GVA) es una organización sin fines de lucro formada en 2013 para proporcionar acceso público gratuito en línea a información precisa sobre violencia relacionada con las armas en Estados Unidos, reportando incidentes recopilados de más de 1.200 medios de comunicación, el gobierno y fuentes comerciales, diariamente, en un esfuerzo por proporcionar dato­s en tiempo casi real sobre los resultados de la violencia armada.

De acuerdo a l este portal, para este 2015 hasta el 21 de octubre del 2015 las cifras fueron:

 

Total de incidentes: 42.090

Total de muertes: 10.622

Total de heridos: 21.585

Menores de 11 años heridos o muertos:  576

Adolescentes entre 12 y 17 años heridos o muertos: 2.117

Masacres: 274

Oficiales envueltos en balaceras: 3.537

Invasiones de hogar: 1.797

Uso en defensa propia: 965

Disparos accidentales: 1.508

 

Muere un policía en Nueva York al recibir un disparo en la cabeza

 

Mientras IMPACTO trabajaba en este reportaje sobre la crisis de violencia de las armas de fuego, un agente de la Policía de Nueva York falleció después de que el sospechoso al que perseguía le disparara en la cabeza.

El agente fallecido, Randolph Holder, casado, de 33 años y con un lustro de pertenencia al cuerpo, acudió a una zona del este de Harlem al recibir la alerta de que un hombre con un arma de fuego merodeaba por el área.

A las 8:45 PM, mientras él y otros agentes perseguían al sospechoso armado, que montaba en bicicleta, éste disparó en la cabeza a Holder, que fue trasladado al hospital de Harlem, donde falleció a causa de la herida dos horas más tarde.

El lugar en el que dispararon al agente fue la intersección entre la calle E. 120 y FDR Drive en Harlem (Manhattan), informó la Policía.

El sospechoso, de 32 años, fue detenido cuatro bloques más lejos de donde se produjeron los hechos y permanece bajo custodia policial y con heridas de bala en la pierna.

La Policía recuperó una pistola del lugar del crimen.

"Era un inmigrante... en palabras de Abraham Lincoln, un hombre que dedicó toda su devoción a la ciudad que amaba", dijo el alcalde de Nueva York, el demócrata Bill De Blasio, en homenaje al agente fallecido.

Este fue el cuarto asesinato de un policía en Nueva York en menos de un año, después de las muertes de los agentes Wenjian Liu y Rafael Ramos el 20 de diciembre del año pasado en Brooklyn y de Brian Moore el 9 de mayo de este año en Queens.

 

 

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