
Ana de Orbegoso es una multifacética artista peruana reconocida internacionalmente, cuyo arte se expresa en una amplia gama de manifestaciones que van desde la fotografía, instalaciones itinerante con iconos históricos modernizados, esculturas en resina, video-arte, hasta representaciones históricas en lugares arqueológicos inspiradas en cuadros coloniales de la etapa virreinal.
En el 2018 fue reconocida como líder cultural por el Comité Internacional Galo Plaza de Nueva York, por la importancia de su obra, la cual tiene profunda significación histórico-social. Dialogamos con ella sobre sus proyectos más relevantes.

¿Cuál sería tu evaluación a nivel artístico del año que culminó?
-Fue un buen año, porque mis proyectos han seguido caminando, fueron creados para caminar, entonces uno de ellos, el de las Vírgenes Urbanas se presentó en mayo, en la Galería Inca Garcilazo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú en Lima, con la idea de que luego vayan de gira por Europa. Este trabajo viene recorriendo Perú desde el 2006, cuando lo inauguré en Cuzco y desde entonces ha recorrido más de treinta y tres pueblos y ciudades. Las Vírgenes Urbanas conceptualmente son un trabajo de descolonización, son fotografías inspiradas en cuadros virreinales de la virgen, de los cuales cambié la información original haciendo una revisión de historia y sustituí las imágenes occidentales por mujeres peruanas, así también como la iconografía, hablando de la cultura peruana y no la del conquistador. Utilicé pinturas que por esencia tenían que ver con la mujer, con la idea de que la nueva obra hablase desde la perspectiva femenina.
Cerraste el año con broche de oro. ¿Qué hiciste?
-En diciembre llevé el espectáculo multimedia de La Última Princesa Inca al santuario arqueológico de Pachacamac en Lima. El proyecto se origina con un video-arte inspirado en un cuadro virreinal que representa el matrimonio de la Ñusta Beatriz Clara Coya con el capitán español García de Loyola, evento que sella la conquista. En el video hago una interpretación de la historia detrás del cuadro. La princesa recuerda su niñez libre, la entereza de su madre, su posición como objeto de negociación de los hombres, la caída de su civilización, el fallido rescate del Inca Atahualpa y el asesinato del Inca Túpac Amaru I. Ella representa el paso de la trascendencia de su madre a ella y de ella, a su hija mestiza. El video La última Princesa Inca, nace de la necesidad de traer a la vida contemporánea el rol de la mujer en la historia del Perú. El espectáculo comprende la proyección del video sobre las estructuras de la huaca (espacio arqueológico), acompañado de una presentación de la actriz Miriam Sernaqué y un concierto de la soprano lírica andina, Silvia Falcón.
¿Qué planes tienes para este año?
-El proyecto de La Última Princesa Inca recorrerá otros espacios arqueológicos en Perú, con la idea de posteriormente llevarlo al exterior, a hacer encuentros de historia en otros espacios arqueológicos. También se está elaborando un especial de televisión en Perú, para transmitirse en canales a nivel nacional e internacional. El especial es una mirada sobre la cultura peruana a través de una obra artística.
¿Cuéntanos sobre los huacos?
-La primera fotografía de mis neo-huacos nació alrededor del 2015, era la cara de una persona actual insertada en esta cerámica milenaria del huaco retrato. Para mi investigación conseguí una residencia artística en el Museo Larco de Lima, la más grande colección de cerámica de la Cultura Mochica. El resultado fue la elaboración de diversas piezas en fotografía, collage, video proyectado sobre objeto, instalación y esculturas en metal, arcilla y resina. Esta obra nace del cuestionamiento de cómo interactuar con nuestros objetos históricos, como encajarlos a nuestra vida contemporánea. Durante el proceso de investigación la experiencia que tuve con ellos me hizo caer en cuenta de que, solo tomamos en consideración aquello que nos es familiar y creamos lazos emocionales.
¿Alguna anécdota con tu proyecto de los huacos?
-Participé con los huacos en una muestra en el Greenwich Arts Council y me pidieron hacer un taller para niños, para lo cual elaboré unas máscaras en papel para decorarlas. Para que entendieran de qué se trataba, les expliqué diciéndoles: estos eran los retratos de gente de hace miles de años atrás, de una cultura del Perú, estos eran sus “selfies”, así como ustedes se toman las fotos con el celular, ellos hacían su retrato, así que cuando se tomen una foto, piensen en el futuro y lo que van a inspirar en la gente del futuro sobre lo que ustedes hacían.
¿Cómo sientes la misión de tu arte?
-Yo siento la misión actual como una vivencia, yo misma estoy pasando por la experiencia, porque lo que estoy haciendo es cultura viva, estoy pasando por la experiencia que estoy tratándolo de transmitir. Nuestro mejor referente de vida es la historia, nos sigue inspirando, la seguimos re-interpretando y seguimos trascendiendo.
Un mensaje final
-Tenemos la suerte de vivir en este mundo maravilloso que se nos ha dado como un regalo. A su vez vivimos tiempos de crisis. Este es el único mundo que tenemos, responsabilicémonos por nuestra casa. Nuestra participación es vital, tomando acción podemos ayudar en el cambio climático, a proteger la vida submarina, a lograr la igualdad de género y acabar con el racismo y la pobreza.



























