
La noche de este lunes Amy Coney Barret fue confirmada como Jueza de la Corte Suprema de Justica por el Senado de los Estados Unidos proporcionando al presidente Donald Trump, una victoria política a tan solo una semana de las elecciones presidenciales.
La votación Barret finalizó con 52 votos a favor y 48 en contra. Los republicanos votaron en unanimidad por Barret, con excepción de la republicana representante de Maine, Susan Collins.
Por su parte 45 senadores demócratas, más dos independientes y Collins hicieron el total de los 48 que votaron en contra.
Bajo este procedimiento legal realizado por el Senado, queda constituido e integrado el Tribunal Supremo en su totalidad. Esta sería la tercera persona que es juramentada para este cargo vitalicio en la administración del presidente Trump.
En abril de 2017 durante sus primeros meses de mandato logró la confirmación del Juez Neil M. Gorsuch, al año siguiente confirmó a Brett Kavanaugh, y tras la muerte de la neoyorquina Ruth Bader Ginsburg, en un proceso de manera exprés a Amy Coney Barret.
Particularmente en la historia moderna de los Estados Unidos, esta nominación de Barret nunca había sido confirmada sin el apoyo bipartidista, donde los demócratas dudaron de su filosofía y experiencia judicial acerca de la importancia del cargo.
Con la confirmación de Barret, la Corte Suprema de Justicia queda 6-3, logrando así, una mayoría conservadora, destacando además que el presidente Trump ha designado en total 220 jueces, incluidos 53 para los influyentes tribunales de circuito y 162 jueces de tribunales de distrito.
Los senadores demócratas han advertido que esta confirmación de Barret en el Tribunal Supremo traería consecuencias negativas para la atención médica, el tema del aborto y especialmente la derogación de la Ley de Cuidado Asequible (ACA).
Existen posibilidades que una semana después de las elecciones, la Corte Suprema escuche un caso en el que se podría determinar el destino del Obamacare.
“Un voto de cualquier senador para la jueza Amy Coney Barrett es un voto para arrebatarle la atención médica a millones de estadounidenses. Vea a los estadounidenses de todo el país contar sus historias”, escribieron en su cuenta oficial de Twitter los senadores del bloque demócrata.
“Mis colegas republicanos saben que pueden contar con ella para que proporcione el quinto voto decisivo en la Corte Suprema para anular la ACA”, dijo la senadora de Hawaii Mazie Hirono, con respecto a la nominación de la jueza.
En una encuesta realizada hace dos semanas atrás por UnidosUS, resaltaron que el 90 % de latinos estaban preocupados que la Corte Suprema derogue la Ley de Cuidado de Salud Asequible con la confirmación de la Amy Coney Barret. Esta preocupación en la comunidad latina incrementará con la ya confirmada jueza.
La combinación de la pandemia del COVID-19, una turbulenta elección presidencial y la confirmación de la jueza Barret en la Corte Suprema deja a los latinos temerosos y preocupados por su salud y por su futuro.

Juramentación exprés
Minutos más tarde que el senado confirmara la nominación de la jueza Barret, desde la Casa Blanca confirmaron que realizarían una ceremonia de juramentación ante el magistrado republicano de mayor antigüedad en el cargo Clarence Thomas, en presencia del presidente Donald Trump.
Es importante destacar que, tanto en las votaciones como en su ceremonia de juramentación, ninguno de los jueces que conforman la Corte Suprema de Justicia se había realizado de manera tan expedita como se realizó con la recién nombrada Amy Coney Barret.
Nunca en la historia de los Estados Unidos había electo y juramentado en una misma noche a una jueza a tan solo 7 días de unas elecciones presidenciales.
La nominación de Barrett marca un nuevo récord de cuán cerca de las elecciones presidenciales el Senado ha confirmado a un nominado a la Corte Suprema. “Los republicanos del Senado están rompiendo 231 años sin precedentes y se están convirtiendo en la primera mayoría en confirmar a un juez de la Corte Suprema tan cerca del día de las elecciones”, dijo el senador Chuck Schumer.
“El juramento que he tomado solemnemente esta noche significa en esencia que haré mi trabajo sin ningún temor o favor, y que lo haré independientemente tanto de los poderes políticos como de mis propias preferencias”, dijo Barret en su discurso.
En las próximas semanas, meses y años, es posible que la Corte Suprema tenga que sopesar cuestiones tan variadas y de peso como las elecciones presidenciales, el destino de la acción afirmativa, la estructura del estado administrativo. “La jueza Barrett no ha escrito opiniones importantes en ninguna de esas áreas, y, en cualquier caso, las opiniones expresadas por los jueces de los tribunales de apelación no siempre predicen sus posiciones cuando ascienden a la Corte Suprema”, escribió el abogado Adam Liptak.
Elecciones anticipadas en New York, una magnitud sin precedentes



























