No Kid Hungry Nueva York alertó hoy a las familias que los beneficios de asistencia alimentaria proporcionados a través del programa federal de Summer Electronic Benefits Transfer, comenzarán a expirar a finales de este mes.
El Summer EBT ha proporcionado a las familias elegibles un pago único de $120 por niño en una tarjeta EBT para ayudar a las familias a pagar por alimentos durante los meses de verano.
Las familias pueden comprobar cuándo caducan sus beneficios y la cantidad restante disponible creando una cuenta en línea en ebtEDGE.com o llamando al Centro de Atención al Cliente de EBT al 1-888-328-6399.
Este programa podría proporcionar aproximadamente $200 millones de dólares en ayuda alimentaria a hasta 2 millones de niños en todos los rincones del estado de Nueva York. Los beneficios caducan 122 días después de la fecha específica en la que se emitieron los beneficios a un niño, lo que significa que la primera ronda de beneficios, que se envió a las familias en agosto, caducará el 28 de noviembre.
"El Summer EBT ha sido un salvavidas para millones de familias neoyorquinas que buscan mantener alimentos sanos en la mesa", dijo la directora de No Kid Hungry Nueva York, Rachel Sabella.
"A medida que se acerca la fecha límite para utilizar esos beneficios, No Kid Hungry está recordando a los neoyorquinos: si no los utilizan, los perderán. La inseguridad alimentaria está aumentando en Nueva York, y estamos comprometidos en asegurarnos que las familias tengan los beneficios, el acceso y la información que necesitan para dar a sus hijos tres comidas saludables al día".
Los beneficios se siguen distribuyendo hasta la fecha. Las familias pueden haber recibido su pago único a través de Summer EBT tan temprano como en agosto de 2024. Los beneficios permanecen disponibles en las tarjetas de beneficios alimentarios de Summer EBT durante 122 días después de la fecha en que se emitieron. Todos los beneficios no utilizados se eliminan de la tarjeta después de este tiempo.
El Summer EBT llegó en un momento crítico, a la vez que la inseguridad alimentaria aumentó en todo el país y el aumento de los precios en el supermercado sigue presionando los presupuestos de los neoyorquinos. A pesar de sus numerosas contribuciones, las familias latinas siguen viéndose desproporcionadamente afectadas.
Feeding America estima que en Nueva York, el 24% de las personas que se identifican como latinos viven en hogares con inseguridad alimentaria, en comparación con sólo el 8% de las personas blancas no hispanas.
* No Kid Hungry también encontró que casi 4 de cada 5 hogares de Nueva York dijeron que se había vuelto más difícil comprar alimentos en los últimos 12 meses de acuerdo a una encuesta publicada a principios de este año.


























