
La sirena varada, de Alejandro Casona. Con Massiel de León, Edú, Emir Cruz, Leonel Carrasco, Cristian Rocha, Fernando Vieira, José Encarnación y J. Edgar Mozoub. Luces y sonido, J. Edgar Mozoub. Maquillaje, Janelis Ramírez y José Enrique Hurtado. Fotos, Jorge Reyes. Escenografía, vestuario y dirección general, Héctor Luis Rivera.

Por Carlos Navedo
IMPACTO
“La sirena varada”, pieza anti naturalista de Alejandro Casona definidora de su estilo poético, llegó al público español en la temporada teatral de 1934. Dos años antes su autor consigue el Premio Nacional de Literatura, por “Flor de leyendas” , una colección de lecturas para jóvenes y en 1933 se le otorga el premio Lope de Vega del ayuntamiento de la capital de España, pasando de inmediato a dirigir el Teatro del Pueblo. Su autor nacido en Asturias, España en 1903 y fallecido en 1965, alcanza su primer éxito teatral con esta pieza, estrenada en el Teatro Español de Madrid con las actuaciones de la insigne Margarita Xirgu y Enrique Borras, en los papeles de María y Ricardo.
Su exila en México casi de inmediato a causa de la guerra civil española, viajando y escribiendo por Costa Rica, Venezuela, Perú, Colombia y Cuba, antes de establecerse en Buenos Aires, donde desarrolla gran parte de su obras maestra como “Prohibido suicidarse en primavera”, “La dama del alba”, “La barca sin pescador”, “Los árboles mueren de pie”, “La tercera palabra” y “La casa de los siete balcones”. Cabe mencionar que muchos de sus títulos fueron llevados al cine con gran éxito en Argentina y México y además producidas en nuestro patio por las compañías Repertorio Español, Nuestro Teatro y Thalia Spanish Theatre. Casona es considerado como uno de los renovadores de la escena española de la primera mitad del siglo XX, sumándose el Teatro TEBA a la lista de teatros de nuestro entorno que gustan de sus textos. Un grupo de 8 noveles y experimentados actores dirigidos por Héctor Luis Rivera con gran destreza y donde este talentoso autor siente la imperiosa necesidad de ver las cosas como no son, hablando desde un punto de vista melodramático.
Meticulosamente bien dirigida y actuada, unos con más pericia que otros y donde destaca por su belleza, diciendo bien sus líneas en este su debut (debiendo pulirse un poco más), la modelo Massiel de León. Leonel Carrasco, Emir Cruz, Cristian Rocha perfilan bien sus caracteres, pero vale destacar los encomiables trabajos de Edú, como Ricardo, Fernando Vieira, como el fantasma, Napoleón y el jardinero y J. Edgar Mozoub como Pipo, con muy buenas ejecuciones, cumpliendo su cometido Cristian Rocha y José Encarnación. La ficha técnica, es también acertada y destaca la escenografía de su director y el diseño de luces de J. Edgar Mozoub.
Sin lugar a dudas que Alejandro Casona fue un precursor de un teatro de texto irreal, posteriormente definido como teatro de lo absurdo y donde un elenco a las ordenes de Héctor Luis Rivera, tienen la oportunidad






























