Alegría en Puerto Rico por la Medalla de Oro del Congreso a los "Borinqueneers"

Los veteranos Andres Medina (d) de 77 años y Eriberto de Jesús (i) de 87, junto a otros compañeros de guerra, asisten a la inauguración del "Parque de Veteranos de la "Infantería 65" en la ciudad de Kissimmee, Florida, el 25 de febrero de 2011.
Los veteranos Andres Medina (d) de 77 años y Eriberto de Jesús (i) de 87, junto a otros compañeros de guerra, asisten a la inauguración del "Parque de Veteranos de la "Infantería 65" en la ciudad de Kissimmee, Florida, el 25 de febrero de 2011.

San Juan.- Exmiembros del regimiento 65 de Infantería de Puerto Rico, conocido como los "Borinqueneers" y que destacaron en la Guerra de Corea, mostraron hoy su euforia por la próxima concesión de la Medalla de Oro del Congreso, el premio civil más alto, a la última unidad segregada del Ejército de EE.UU.

El presidente de la Asociación de Soldados Veteranos Retirados del 65 de Infantería, Javier Morales, dijo hoy en entrevista que el reconocimiento del Congreso es "un gran orgullo y logro" para aquellos soldados que hace más de 50 años dieron su vida por EE.UU.

"Significa además mantener vivo el reconocimiento que merecemos", destacó con entusiasmo Morales, tras recordar que la Guerra de Corea "no fue fácil" para los puertorriqueños, que durante los tres años de la contienda estuvieron en el frente de combate.

Morales destacó que ha hablado con alguno de sus compañeros y que todos están muy contentos por este reconocimiento, para el que, como recordó, sólo resta, para hacerse realidad, la firma del presidente Barcak Obama.

Dijo que ya hay preparativos para trasladar a veteranos de la 65 de Infantería a Washington para acompañar los actos que se espera se organicen para celebrar la distinción.

Uno de los veteranos que lucharon en Corea, la Guerra en la que destacó la unidad y por lo que se ha premiado al cuerpo, es Germán Bravo, de 83 años, que llegó a Corea a principios de la década de los 50 y donde pasó doce meses.

"Entré muchas veces en combate", dijo hoy este veterano que vive en Puerto Rico y que dice que, a pesar de todo lo pasado en Corea, salió ileso de aquella guerra y continuó después su carrera en el Ejército de EE.UU.

"Es un honor para los que estuvimos allí y para todo el pueblo de Puerto Rico", señaló Bravo, tras recordar que se trata de la "condecoración más alta del Congreso" del país norteamericano.

Sobre sus compañeros resaltó que ha hablado con algunos y que se sienten muy afortunados, aunque la mayoría de ellos tienen ya una edad avanzada, por encima de los ochenta años.

El presidente de la Asociación de Soldados Veteranos Retirados del 65 de Infantería apuntó que la mayoría de los veteranos de esa legendaria unidad militar viven repartidos por toda la geografía de EE.UU.

Recordó que la 65 de Infantería fue la última unidad segregada del Ejército estadounidense y que, prácticamente, estuvo formada por puertorriqueños, a excepción de un reducido número de soldados con origen en algún país de habla española.

La medida fue promovida por el congresista Bill Posey, quien insistió en que ya ha pasado demasiado tiempo como para que el país no rinda tributo a dicho batallón, que se ganó el respeto de los oficiales del Ejército de EE.UU. durante los tres años de campaña de la Guerra de Corea.

El Senado ratificó este jueves un proyecto que había sido aprobado el pasado lunes la Cámara de Representantes.

 

 

 

 

 

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