La ciudad de Nueva York es hogar de tres millones de inmigrantes, que conforman el treinta y seis por ciento de su población y el cuarenta y tres por ciento de su fuerza laboral.
“Situación de nuestra ciudad inmigrante”, es el título del cuarto reporte anual de la Oficina del Alcalde para Asuntos de los Inmigrantes, por sus siglas en inglés MOIA, presentado al inicio de semana.

Desde el 2017, por la ley local 185, se elabora este reporte sobre la población inmigrante de la ciudad, para el alcalde y el vocero del concejo municipal.
La Oficina de Asuntos del Inmigrante (MOIA) fue establecida en 1984 por el alcalde Edward Koch, como una división del Departamento de Planeación de la ciudad.
En 1990 el alcalde David Dinkins la convirtió en una oficina de la alcaldía y en 1994 el alcalde Rudolph Giuliani fusionó las oficinas de asuntos del inmigrante y servicios de lenguaje, para expandir la autoridad de MOIA, promoviendo programas y políticas que incentiven la inclusión cívica, económica y social de los inmigrantes de la ciudad.
En 2001 la ciudad en un referéndum, votó para adoptar la ubicación de la oficina de asuntos del inmigrante, con un capítulo del Municipio, haciendo de esta la primera agencia municipal dedicada a servir a los inmigrantes, el primer comisionado fue nombrado por el alcalde Michael R. Bloomberg en el 2002.
En la administración de Blasio la oficina ha obtenido un presupuesto sustancial y ha incrementado su personal, logrando un mayor cumplimiento de sus objetivos, incluyendo una inversión sin prescindentes de más de treinta millones para servicios legales de inmigración gratuitos con el programa Acción NYC, la creación de un programa de identificación exclusivo de la ciudad, el más grande a nivel nacional, una significativa expansión de acceso de lenguaje, más de cincuenta mil neoyorquinos que no podían pagar o que no calificaban para seguro de salud, se han registrado en NYC Care para recibir atención a bajo costo o gratuitamente, entre otras cosas.
INFORME ANUAL
El reporte anual de MOIA para el 2020 inicia con un mensaje del alcalde Bill de Blasio, quien entre otras cosas afirma que: “…durante el pico de la pandemia, cientos de miles de inmigrantes neoyorquinos fueron parte de la esencial fuerza de trabajo que mantuvo nuestra ciudad funcionando en ese tiempo de necesidad.
Hemos visto que nuestras comunidades inmigrantes están soportando el golpe de la pandemia, barreras al cuidado de salud, falta de protección laboral, exclusión de la ayuda federal”.
A diferencia de los tres informes anuales previos, analizando información pública disponible para explorar las tendencias en las barreras que las comunidades inmigrantes enfrentan, incluyendo la exploración de vías en las que la pandemia ha afectado a los inmigrantes neoyorquinos, el informe resalta las barreras de las comunidades inmigrantes han enfrentado por el COVID-19.
Entre esas barreras están la falta de acceso al lenguaje, fundamental para mantenerse informado con datos veraces actualizados; acceso restringido a cuidado de salud; protecciones laborales limitadas; exclusión de muchos servicios y beneficios públicos, etc.
La comisionada de asuntos del inmigrante, Bitta Mostofi, dice en el informe: “la alcaldía ha trabajado para asegurarse que la ciudad, el estado y el gobierno federal provean apoyo igualitario a todas las comunidades, cerrar las brechas para asegurarse que los inmigrantes no sean excluidos en momentos de crisis. El 2020 fue un año de tremendos cambios y pérdidas para todos, pero también ha dejado una oportunidad importante para reconstruir para mejor, más integrada y acogedora ciudad."
Un informe de casi cien páginas, que además de registrar los programas, iniciativas y esfuerzos realizados por la alcaldía a favor de los inmigrantes, proporciona datos importantes sobre como está conformada la población inmigrante, sus retos y los recursos de los que dispone para progresar.
El informe utiliza datos de encuestas comunitarias de la oficina del Censo, la oficina de la alcaldía para oportunidades económicas en los estimados de estatus legal migratorio y datos de los reportes de la respuesta de la ciudad en el 2020 del fondo de ayuda de emergencia a los inmigrantes durante el Covid-19.

PANDEMIA
Este reporte da testimonio del año en el cual la pandemia impactó a toda la ciudad, provocando una grave crisis económica y social que develó las desigualdades e injusticias que enfrentan los inmigrantes y muestra los esfuerzos por asegurar programas y recursos para enfrentar el impacto de la pandemia, desde prevenir desalojos hasta ofrecer comidas gratuitas y ayudas, disponibles para todos los neoyorquinos, independientemente de su estatus migratorio.
El informe muestra que los inmigrantes continúan contribuyendo substancialmente a la economía de la ciudad, particularmente durante la pandemia la mantuvieron activa, representando la mitad de un millón de trabajadores esenciales que sirvieron en primera línea, a pesar de lo cual siguen enfrentando impedimentos para una inclusión total.
Los datos muestran que el número total de inmigrantes en la ciudad se ha reducido por segundo año. La población de la ciudad sin ciudadanía también experimentó una reducción por segundo año.
La población inmigrante de la ciudad continúa siendo extremadamente diversa en cuanto al estatus migratorio, los lenguajes hablados y el país de nacimiento.
La población sin estatus legal de la ciudad se ha reducido, en el 2018 era de 504.000 y en el 2019 de aproximadamente 476.000 inmigrantes.
En la última década la población sin documentos de la ciudad ha declinado, entre el 2008 y 2019 declinó un 29%, lo que se atribuye a varios factores, como la crisis económica, el colapso del mercado de vivienda, el reforzamiento de la frontera y las deportaciones de la administración Obama.
MORTALIDAD
El hacinamiento de la población migrante provocó la falta de distanciamiento social y a pesar que la mortalidad por Covid no está disponible por estatus migratorio, se ha visto que el virus ha impactado desproporcionadamente a comunidades que ya experimentaban el efecto adverso y persistente del racismo estructural e institucional.
Un análisis reciente de los datos del Covid encontró que, para febrero del 2021, los latinos de la ciudad han muerto de coronavirus en un porcentaje casi doble que el de los neoyorquinos de raza blanca (300.9 comparados al 157.0 por cada cien mil habitantes).
Los porcentajes más elevados de contagios coincidían con las áreas de códigos postales con mayoría inmigrante y no ciudadanos.
Códigos postales donde los inmigrantes representaban más del cincuenta por ciento de la población, era donde los casos de Covid-19 eran el veinte por ciento más elevados que el promedio de la ciudad y las muertes, eran de más del cuarenta por ciento que en el promedio de la ciudad.

ETNICIDAD
La población de la ciudad nacida fuera se encuentra en todos los cinco condados con una particular concentración elevada de inmigrantes residiendo en ciertos barrios predominantemente en Queens y Brooklyn, además en algunas áreas del Bronx y Manhattan. Los cinco condados tienen una significativa población inmigrante que incluye a personas sin documentos. (Gráfica 1)
Los inmigrantes dominicanos continúan siendo el grupo más grande de toda población nacida en el extranjero, seguida muy de cerca por inmigrantes de China, cuya población de ha incrementado muy rápidamente en el dieciocho por ciento entre el 2010 al 2019, en ese mismo lapso el número de inmigrantes mexicanos se ha reducido sustancialmente en el 18%. y Bangladesh ha emergido como uno de los diez grupos mayoritarios en la ciudad, con un incremento del 61% entre el 2010 a 2019.
Actualmente entre los diez grupos étnicos mayoritarios de la ciudad de Nueva York, solamente hay tres de origen hispano, dominicanos, mexicanos y ecuatorianos. Hay una notable presencia de inmigrantes de países caribeños no hispanos, originarios de Jamaica, Haití y Trinidad y Tobago, que comparten el grupo de los diez más grandes con los asiáticos de China, Bangladesh e India. (Gráfica 2)

ESTATUS MIGRATORIO E IDIOMA
El 48% de todos los inmigrantes tienen una eficiencia limitada del inglés y casi el 61% de inmigrantes sin documentos tienen eficiencia limitada del inglés. El 22% de los neoyorquinos independientemente de su estatus migratorio, tienen una eficiencia limitada del inglés.
La ciudad permanece siendo una en la que las familias tienen estatus migratorio mixto, con miembros ciudadanos y miembros indocumentados y todos han sido afectados por las políticas federales, que excluyen a trabajadores sin documentos y sus familias de las protecciones de ayuda. Alrededor del 62% de los neoyorquinos viven en familias donde hay por lo menos un inmigrante.
En la ciudad hay aproximadamente 1.7 millón de niños menores de dieciocho años y de ellos el sesenta por ciento viven en familias que tienen por lo menos un miembro nacido en el extranjero. Cerca del 14% de todos los niños viven en familias de estatus mixto.
Niños de familias de estatus mixto se encuentran en una situación diferente que
los que viven en familias con un buen inglés, sobre-población habitacional y sobrecarga de renta.
Entre otras cosas esto determina un aislamiento lingüístico, ya que tienden a ser menos eficientes en su inglés, que niños de familias que hablan bien inglés y cerca un tercio de esos niños de familias mixtas viven en aislamiento lingüístico, con familiares hablando otros lenguajes y en donde los adultos no hablan bien inglés.
Esto provoca que estos niños pueden compartir un desproporcionado nivel de responsabilidad, al ser el único miembro que habla mejor inglés en el hogar.
En la ciudad de Nueva York actualmente se hablan más de doscientos lenguajes y el primero de los diez idiomas extranjeros más hablados es el castellano o español, con el 44.5%, seguido del chino con el 21.6% el ruso, bengalí, haitiano, coreano, árabe, polaco, urdu e italiano.
VIVIENDA
Uno de cada cinco inmigrantes en Nueva York (21%) viven en casas sobrepobladas, con más de una persona por habitación y el 8% de todos los inmigrantes viven en hogares extremadamente sobrepoblados.
Esta sobrepoblación por vivienda es particularmente alta entre los no ciudadanos, comparados con los naturalizados, esta situación fue notable cuando el distanciamiento social fue más difícil entre la población inmigrante.
Los inmigrantes sin documentos constituyen los de mayor porcentaje en vivir en lugares con hacinamiento. Independientemente de su estatus migratorio, casi la mitad de los neoyorquinos gastan el 30% de sus ingresos o más, en el pago de vivienda y el problemas es mayor entre los no ciudadanos, residentes e indocumentados.
La situación fue agravada por la pandemia, que provocó una crisis económica, que ha hecho difícil para todos los neoyorquinos pagar su renta.
Más de la mitad (56%) de los niños viviendo en hogares de estatus mixto viven en condiciones de hacinamiento o viviendas sobre pobladas con más de una persona por cuarto y el 63% de todos los niños viven en hogares de cuyos ingresos la renta equivale al treinta por ciento o más del total de sus ingresos.

EDAD, EDUCACIÓN Y SALUD
La edad promedio de los nacidos en el extranjero es de 48 años, comparado con el promedio de 29 años de los nacidos en Estados Unidos.
Los naturalizados son de un promedio de 54 años, comparados con un promedio de 36 años entre los inmigrantes sin documentos. La edad promedio de los extranjeros naturalizados estadounidenses o con residencia u otra protección legal, es de entre 42 y 54 años,
Alrededor de la mitad de inmigrantes de más de 25 años, tienen educación superior o algunos años de estudios superiores o son graduados de la universidad y el 31 por ciento de inmigrantes sin documentos de la ciudad no han terminado la secundaria.
El nivel de inmigrantes sin cobertura médica ha disminuido y hubo un ligero aumento con la regla de carga pública, por el temor de que usar esos servicios pueda afectarles al aplicar para su estatus migratorio, pero los niveles de
inmigrantes sin cobertor se mantienen bajos, gracias a los programas y esfuerzos de los gobiernos locales y estatales para ofrecer cobertura médica.
FUERZA LABORAL
El 80.2 por ciento de inmigrantes sin documentos son parte de la fuerza laboral de la ciudad, comparados con el 65 por ciento de los estadounidenses de nacimiento. En el 2019 el 44% de la fuerza laboral de la ciudad de Nueva York eran inmigrantes.
El 56% de los trabajadores de industrias esenciales son nacidos en el extranjero y el 58% de la fuerza laboral en ocupaciones esenciales.
Las tres áreas principales de trabajo de los inmigrantes son los restaurantes y otros servicios de alimentos, la construcción y los servicios de cuidado en el hogar, seguidos de empleos de servicios salud, escuelas primarias y secundarias, servicios de taxi y limosinas, servicios familiares, servicios de edificios, colegios universidades, escuelas y servicios de cuidado de niños.
A pesar de que los nacidos en el extranjero participan de la fuerza elabora en igual o más alta proporción que los estadounidenses de nacimiento, los ingresos promedio de los inmigrantes son de $38.200 significativamente menores que un estadounidense, que gana un promedio de $52.500
Durante la pandemia los inmigrantes continuaron trabajando en servicios públicos más que los nacidos en Estados Unidos y por trabajar en industrias de hospitalidad, como restaurantes y otras afines, los inmigrantes fueron de los más afectados por el desempleo provocado por la pandemia.
Los inmigrantes en Nueva York son propietarios de la mitad de los negocios de la ciudad. Solo en el 2019 contribuyeron con 244 billones del producto interno bruto (GDP), equivalente al 23% del total GDP de la ciudad.
https://impactolatino.com/incrementa-el-numero-de-ninos-inmigrantes-en-nueva-york/



























