ENTREVISTA EXCLUSIVA

Hijo de madre colombiana y padre portugués, Adam Tavares nació en Elmhurst, Queens y siendo ya un abogado graduado de Touro University conoció en Colombia a su esposa y madre de su hijo de dos años.
Adam Tavares es un profesional entusiasta que siempre ha estado preocupado por la comunidad latina y siempre se ha mantenido activo trabajando por ella, es miembro del directorio de la Asociación de Abogados Hispanos de Long Island (www.lihba.org), entidad de la cual fue tesorero y es ex presidente de la Fundación DREAM (nydreamfoundation.org), que en 2017 donó cuarenta mil dólares en becas para educación superior a estudiantes sin estatus migratorio.
Desde 2023, es parte de la junta directiva del Centro de Consejería Hispana, una organización que brinda servicios de salud mental a la comunidad latinoamericana.
Adam Tavares, con el conocimiento desde dentro, de lo que significa ser hijo de inmigrantes y luego esposo de una inmigrante, es un testimonio de los innumerables aportes positivos con los cuales la inmigración contribuye a esta nación.
Muchos de los talentosos profesionales nacidos en Estados Unidos, son hijos de inmigrantes.
En el caso de Adam Tavares, quien además de inglés, habla perfecto castellano y portugués, ya que se ha mantenido conectado a sus raíces, -por las cuales siente gran respeto-, decidió estudiar leyes y se ha especializado en inmigración.
Se siente colombiano, hijo y esposo de dos mujeres colombianas, como profesional está profundamente identificado con los inmigrantes, ya que por experiencia propia conoce desde dentro la problemática migratoria.
Nació en un hogar de inmigrantes formado por su padre, quien emigró a finales de los años sesenta escapando de la dictadura de António Salazar en Portugal, la cual duró cuatro décadas y su madre emigró de Colombia, escapando de la violencia desatada por la narco guerrilla en la década de los ochentas.
Ser testigo de cómo su familia logró el sueño americano le inspiró a ayudar a otros a lograrlo también. A su esposa la conoció en Medellín durante una visita a su familia en Colombia, por lo cual sabe de primera mano y por experiencia propia sobre lo que significa estar casado con un inmigrante.
Con esa experiencia de vida, quisimos escuchar de un experto en leyes reconocido como un talento joven en el complejo mundo legal estadounidense, sobre la situación actual de los inmigrantes y las posibilidades que tienen.
¿Qué les diría a los inmigrantes, especialmente a los que aún no han arreglado su estatus legal, en este momento en que ha cambiado el escenario político en Estados Unidos?
-Hay un proverbio chino que dice: “El mejor tiempo para sembrar un árbol fue veinticinco años atrás, el segundo mejor tiempo es ahora”. Nunca es tarde, es bien importante asesorarse con un profesional y ver cuáles pueden ser las formas para legalizarse en este país, más allá de cualquier cosa, para tomar impulso y tener fuerza.
Hay que orar y no perder la fé, este país siempre ha sido un lugar para trabajar y para progresar, para construir una vida y un destino y eso no ha cambiado. Es importante no perder la fé y hacer todo lo posible para seguir con sus sueños y hacerlos realidad.
Según datos publicados, muchos de los inmigrantes que recientemente han cruzado la frontera tienen récord criminal, ¿qué opciones tendrían en términos de inmigración?
-Para quienes están haciendo daño al pueblo, yo creo que todo se paga y es importante reforzar las leyes, pero es muy importante también considerar que si usted fue una persona de bien y tuvo una caída y dejo de hacer bien las cosas, nunca es tarde para rehabilitarse es importante tener fe, tratar de mejorar, buscar ayuda, nunca pensar que usted no puede ser mejor, siempre hay la posibilidad de reformarse y continuar.
Siempre es importante comprender que en inmigración tenemos la oportunidad de demostrar ese deseo de reformarse, pero hay que trabajarlo, hay que recordar que hay escalas del bien y del mal y si tenemos mucho en el lado del mal tenemos que poner más peso en el lado el bien y nunca es muy tarde para hacerlo. Por favor, hágalo, no solo por su propio bien, sino también por el bien de su familia.
¿Qué les diría a los inmigrantes ya legalizados?
-Unanse, no dejen que las circunstancias nos dividan. Tengan compasión con todos, recuerden que Jesus, -que es nuestro ejemplo-, siempre promovió la unidad y que él siempre quiso lo mejor para nosotros y se sacrificó por sus hermanos.
Tratemos de aprender a sacrificarnos y ayudar a nuestros hermanos, a estar ahí por los otros, usted no debe olvidarse de donde vino. Si usted es un inmigrante que se volvió ciudadano, no es que usted tuvo suerte, es que hubo personas que le ayudaron para que usted llegue a este punto, ayude a otros a llegar a ese punto, trate de ser luz en la oscuridad y de ayudar a quienes aún no están en su mismo nivel y no se olvide que durante un tiempo usted estuvo en el mismo lugar, no desprecie a su propia gente, a su propia comunidad, ellos merecen esa compasión.
¿Cuál sería su mensaje para el presidente Donald J. Trump?
-Los inmigrantes son una fuente de fortaleza en este país y debemos ver los beneficios de tenerlos, somos un país que está perdiendo población, las nuevas generaciones no están teniendo hijos y nosotros estamos recibiendo inmigrantes que quieren trabajar, que quieren progresar, que creen en el capitalismo, en poder hacer sus propias vidas y sus propios destinos y esto siempre ha sido nuestra fuente de riqueza, desde los italianos, irlandeses que vinieron a este país a construir sus propias vidas y ahora se debe dar esa oportunidad a los latinos.
Se debe encontrar una forma de asegurar la frontera, pero al mismo tiempo sin negar oportunidades a las personas que ya están acá y que ya han construido una familia, que han probado que son ciudadanos de bien y que son la columna de este país.
Adam Tavares actualmente es socio de una reconocida firma legal especializada en inmigración, establecida hace treinta años en varios lugares de Long Island incluyendo Hempstead, Huntington, Central Islip y Riverhead.



























