
Las tradiciones para despedir el año que termina y recibir el nuevo con buena suerte son muchas y muy variadas y en Nueva York se conoce de muchas de ellas por los inmigrantes que las traen de todas partes del planeta.
En el caso de los latinoamericanos, estas tradiciones están fuertemente vinculadas a la conquista cultural y religiosa española, desde costumbres tan simples como el comer doce uvas con cada campanada a la media noche, creencia peninsular heredada para asegurar buena suerte en el nuevo año, hasta los rituales sociales y religiosos más complejos que a la larga se mezclaron con algunos elementos propios en el mestizaje.

FESTEJOS Y COLONIZACIÓN
Cuando los españoles conquistadores se asientan en América, inicia la colonización, con la fundación y la construcción de las villas, siguiendo los esquemas arquitectónicos de la ciudad española. Poco a poco se da la expansión con casas que se convirtieron en mansiones con corredores, balcones, caballerizas, huerta, horno, etc. Entonces la vida comunal toma las características europeas españolas, con su espíritu festivo conmemorando los grandes acontecimientos de la realeza, como el nacimiento de príncipes y princesas, la muerte de un rey, sus cumpleaños, onomásticos, etc. además de todas las celebraciones religiosas y el fin de año no es la excepción.
USO DE CIRIOS
Las costumbres y celebraciones españolas se instalaron en América en sus villas y ciudades. La primera celebración del año era la Fiesta de la Candelaria el 2 de enero, que corresponde a la purificación de la Virgen María, cuando se elaboraban cientos de cirios para que en una misa solemne los bendiga el obispo y regalárselos a las autoridades locales. Se tenía la creencia de que ayudaban a obtener una buena muerte, por lo cual a los moribundos se les obligaba a mantener el cirio encendido en la mano hasta el momento en que exhalaban el último suspiro. Mucha gente recibe el año con cirios de colores encendidos o los usan para hacer una limpieza simbólica.
Todas las ciudades americanas fundadas por los conquistadores de España eran puestas bajo el amparo de un santo, su santo patrono y a quien la villa y ciudad entera rendía grandes homenajes en su día.

COLORES Y CREENCIAS
Otra de las tradiciones que se ha popularizado en Latinoamérica es el uso de ropa interior de diferentes colores, en Ecuador usan roja para el amor, en Argentina color rosa, en Colombia y Bolivia la de color amarillo para la buena fortuna. En Colombia se carga una maleta por la calle para asegurar un nuevo viaje en el año que llega. En Ecuador se queman los muñecos llamados “Años Viejos” que representan a los malos políticos y a todos los personajes que durante el año se han portado mal, mientras el notario lee el testamento del Año Viejo con todo lo que ha dejado y sus viudas lloran al viejo que se va. En Brasil se lanzan flores blancas al mar para que se cumplan los deseos. Muchos reciben el año con ruido, música y fiesta.

RITUALES DE LIMPIEZA
En Puerto Rico se limpia la casa y se lanza el agua por la ventana para alejar los malos espíritus. En los países caribeños con gran influencia africana, las creencias están influenciadas por la santería, por lo cual la limpieza de la casa es parte de un ritual en el cual se utilizan implementos como el coco y hierbas naturales. Los alimentos también están asociados con las creencias y muchos comen frutos redondos, incluyendo las uvas, arroz y cereales, para asegurar abundancia, a la vez que evitan cualquier tipo de carne de animales que naden o vuelen, para que simbólicamente y según su superstición la buena fortuna no se les vaya.
Cualquiera sea el ritual que por tradición, superstición o curiosidad desee realizar este fin de año, le deseamos que lo disfrute, que construya memorias hermosas con sus seres queridos y que en el Nuevo Año se cumplan los sueños y anhelos de todos. ¡Feliz 2018!



























