Por Manolo García Oliva
IMPACTO

Una serie de disputas dieron comienzo en junio de 2015, cuando Laura García Lorca, sobrina de Federico García Lorca, denunció por apropiación indebida y falsedad de documentos al gestor de la fundación que lleva el nombre del poeta granadino, su director Juan Tomás Martín.
La falta de fondos e innumerables cuentas sin pagar, ascendientes a 10 millones de euros, además de la desaparición de fuertes sumas de donativos efectuados por el gobierno del reino de Noruega, por la cantidad de de casi 4 millones y medio de euros, forzaron a Laura a presentar esta demanda judicial en los juzgados de la Plaza de Castilla de Madrid.
Al salir a luz pública todo este litigio, es que el gobierno en funciones de España, el Ministerio de Cultura y muy en especial la Comunidad de Madrid y su presidenta Cristina Cifuentes, han sido las partes que han intervenido de lleno en dicho asunto, para evitar que el legado cultural y artístico de Federico García Lorca, sea vendido al mejor postor y se esparza por todos los confines del mundo.

Por tal motivo la señora Cifuentes, decidió declarar este legado Bien de Interés Cultural, decisión drástica que antes de hacerse pública fue comunicada tanto a la familia del poeta como a los miembros del patronato, para así evitar que este sea subastado o vendido.
La inauguración del Centro García Lorca, construido en Granada, para entre otras cosas, albergar el legado, que se guarda en la Residencia de Estudiantes de Madrid, y que estaba programada para el 5 de junio último, no pudo celebrarse como merece la memoria del poeta asesinado en 1936.
Según cálculos del consejo rector del consorcio, aparecen muchas irregularidades financieras de los 27 millones de euros que manejó el señor Martín a lo largo de los años.
La Fundación García Lorca, que preside Laura, se creó en l982 y desde 1986 está ubicada en la Residencia de Estudiantes de Madrid.

Este archivo declarado Bien de Interés Cultural por Cristina Cifuentes, está compuesto por una gran cantidad de cajas clasificadas que contienen 46 dibujos originales del poeta, 2.343 cuartillas manuscritas en prosa, teatro y poesía, 900 imágenes fotográficas catalogadas, material musical que incluye partituras con su firma y 300 coleccionadas por él.
La biblioteca personal que también forma parte del legado, cuenta con una importante colección de revistas literarias de la época, 125 libros dedicados a él por sus autores, además de 4.624 libros catalogados y más de 500 por registrar. Pinturas y dibujos de Salvador Dalí y otros maestros, una colección de cartas familiares y de amigos, así como ediciones de todas sus obras tanto españolas como extranjeras y un importante conjunto de libros y artículos críticos sobre la vida y obra del poeta, en total más de 19.000 documentos.
Un verdadero logro de diferentes organizaciones y organismos gubernamentales españoles que ponen muy en alto el nombre de España y todos los ciudadanos de buena ley.





























