Por Alicia de Francisco.

EFE.-El mexicano Alejandro González Iñárritu ha hecho historia en los Óscar al conseguir, por segundo año consecutivo, el premio como mejor director por "The Revenant", tras el del año pasado por "Birdman". Pero la victoria no fue total, al ganar "Spotlight" el de mejor película, en una edición en la que Leonardo DiCaprio se llevó su primera estatuilla y el director de fotografía, Emmanuel Lubezki, el tercero.
La 88 edición de los premios Óscar deparó algunas sorpresas y también reparó algunas deudas históricas. Coronó al mexicano Alejandro González Iñárritu como el tercer director en la historia de los premios que consigue dos galardones consecutivos, aunque le faltó la guinda del pastel, que hubiera sido que "The Revenant" fuera considerada la mejor película, pero esa distinción fue para "Spotlight".
REIVINDICACIÓN DEL CINE POLÍTICO.
La investigación periodística que destapó un enorme escándalo de abusos sexuales en la iglesia católica de Boston fue llevada con gran rigor y ritmo a la pantalla por Tom McCarthy, que se rodeó de un gran elenco de actores: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams o Liev Schreiber.
Una película en la mejor tradición del cine político de los años setenta, en la que la historia y la narración están por encima de protagonismos, lo que queda claro con su excelente guion, que se hizo con el Óscar a mejor guion original, mientras que en el apartado de guión adaptado el premio fue para "The big short".
Pero aunque "Spotlight" se hizo con el premio gordo de la noche, el mayor triunfo fue para "The Revenant", aunque se llevó solo tres de los doce Óscar a los que optaba, pero cada uno de ellos con un importante significado.

'EL NEGRO' HACE HISTORIA.
Iñárritu se hizo con su segundo Óscar como director, y además de forma consecutiva tras el logrado el año pasado por "Birdman".
Un logro al alcance de muy pocos, en concreto, solo de dos directores antes que él, y no dos cualquiera únicamente John Ford y Joseph L. Mankiewicz consiguieron lo mismo que 'el Negro', como apodan sus amigos a Iñárritu.
Y aprovechó al recoger la estatuilla para lanzar un mensaje en contra del racismo y de la discriminación: "Existe gente a la que no escuchan porque en ellos sólo ven el color de la piel. Nos tenemos que liberar de esos prejuicios y lograr que el color de la piel sea algo irrelevante".

DICAPRIO Y BRIE LARSON HICIERON BUENOS LOS PRONÓSTICOS.
Pero "The Revenant" no ha sido una película clave solo para su director. El papel del trampero Hugh Glass consiguió por fin, para Leonardo DiCaprio, a la quinta nominación, el tan ansiado Óscar, que perseguía desde hace más de veinte años, concretamente desde 1994, cuando optó por primera vez a la estatuilla por "What's Eating Gilbert Grape".
Tras ella llegarían las nominaciones de "The aviator" (2004); "Blood diamon" (2006) y "The Wolf of Wall Street" (2013).
Emocionado y feliz, el actor recogió su estatuilla y no dudó en lanzar un mensaje medioambiental: "El cambio climático es real y está ocurriendo ahora mismo; es la amenaza más urgente que afronta nuestra especie. Debemos apoyar a los líderes de todo el mundo y luchar por los indígenas, la gente sin privilegios y la gente sin voz", indicó.
Un premio que era tan esperado como el de mejor actriz, que fue para Brie Larson, la intérprete descubierta para el gran público en la estremecedora "Room", en la que interpreta a una joven secuestrada y mantenida encerrada en una pequeña habitación durante siete años, en los que sufre continuas violaciones a consecuencias de las cuales nace su hijo.
Jacob Tremblay le acompañó en esta película y deslumbró con su interpretación y con la enorme simpatía que repartió durante la gala celebrada en el Dolby Theatre de Hollywood.


'EL CHIVO' LUBEZKI, UN HITO HISTÓRICO .
Y otro que hizo historia hoy gracias a "The Revenant" fue Emmanuel 'el Chivo' Lubezki, compatriota y amigo de Iñárritu, que logró su tercer Óscar consecutivo a la mejor dirección de fotografía.
Era indiscutible que Lubezki se merecía la estatuilla por su espectacular trabajo, realizado en condiciones complicadas, casi todo con luz natural y a temperaturas bajísimas, en unos paisajes tan bellos como duros.
"Me siento muy contento de que a la Academia le haya gustado nuestro trabajo. Me siento muy feliz de haber trabajado con Alejandro (González Iñárritu) (...). Creo que soy el fotógrafo con más suerte del mundo", aseguró tras recoger su premio.
Este Óscar se une a los que consiguió en 2014 por "Gravity", de Alfonso Cuarón; y el año pasado por "Birdman", también de Iñárritu.

RYLANCE Y VIKANDER, LAS SORPRESAS DE LA NOCHE.
Y si el Óscar de Lubezki estaba cantado, no lo estaban, en absoluto, los que se llevaron
Mark Rylance y Alicia Vikander en las categorías de interpretación de reparto.
El británico Rylance se llevó un más que justo premio por su interpretación de espía ruso en la historia de guerra fría "Bridge of Spies", dirigida por Steven Spielberg. Pero el favorito para ese premio era Sylvester Stallone, que había ganado el Globo de Oro y que optaba por segunda vez al Óscar por el mismo papel, el de Rocky Balboa, el personaje que le lanzó a la fama hace ahora 30 años.
Un poco menos sorpresa fue la victoria de la sueca Alicia Vikander, en su primera nominación, por su papel en "The Danish Girl" como Gerda Wegener, la esposa del pintor danés Einar Wegener, el primero en someterse a una operación de cambio de sexo, a principios del siglo XX.
Aunque la interpretación de Vikander había sido muy alabada, se esperaba una lucha por este Óscar entre Kate Winslet, nominada por "Steve Jobs" y Rooney Mara por su papel en el filme "Carol".
La película "Mad Max: Fury Road", curiosamente, fue la más premiada de la gala, con seis Óscar, pero todos técnicos: vestuario, diseño de producción, maquillaje y peluquería, montaje, edición de sonido y mezcla de sonido.
Mientras, "Inside Out" se llevó, como se esperaba, el Óscar a la mejor película de
animación; "Amy" el de mejor documental; y "Son of Saul" el de mejor película de habla no inglesa, con la consiguiente derrota de la colombiana "El abrazo de la serpiente", de Ciro Guerra.
Otro latino que triunfó fue el chileno Gabriel Osorio, premiado con el Óscar al mejor cortometraje de animación por "Historia de un oso".
Y, por fin, Hollywood hizo justicia con el gran maestro Ennio Morricone, quien a sus 87 años consiguió su primer Óscar por la música de "The Hateful Eight", el filme de Quentin Tarantino.
































