
Más que artísta artesano, es cómo la mayoría quienes lo conocieron catalogaron la carrera de Manuel Pertegaz que falleció en días pasados en su residencia de Barcelona a los 96 años de edad, según informaron fuentes allegadas a su estudio de diseño.
Nacido en Olba, Teruel en 1918, su carrera fue meteórica, ya que contando con tan solo 25 años y el plena postguerra abre su primera casa de moda de alta costura, en 1948 inaugura su primer atelier en Madrid y viaja por vez primera a París.
Pertegaz, comienza a ser conocido internacionalmente y con 36 años marcha a Estados Unidos junto a Valentino, Pierre Cardin, Pierre Balmain y las hermanas Fontana a presentar sus colecciones en Nueva York, Boston, Filadelfia y Atlanta.

Vistió a innumerables personalidades y figuras entre ellas a Carmen Polo de Franco, la marquesa de Villaverde, Carmen Sevilla, Bibis Salisachs marquesa de Samaranch, Jacqueline Kennedy Onassis, Audrey Hepburn y la reina Letizia, cuyo traje de de novias fue confección de su taller de modas.
A Manuel Pertegaz, se le señala cómo el culpable de la pasión por las perlas de doña Carmen Polo de Franco y de una frase muy sonada cuando hacia referencia a su musa y una de sus clientas favoritas: Audrey Hepburn, de quien siempre elogió su delgadez.
“Un ciervo siempre será má elegante que un hipopótamo”.
A través de su larga y fructifera vida recibió innumerables reconocimientos: Premio Nacional de Moda, 1999 , la Medalla de Oro de las Bellas Artes y la Aguja de Oro.
En el 2004 Manuel Pertegaz vió cumplido el sueño de cualquiera de su gremio cuando una restrospectiva sobre su obra fue organizada por su colega Elio Berhanyer en el Museo Reina Sofia de Madrid.
Sus modelos favoritas fueron siempre Teresa Gimpera y Naty Abascal.


























