Latinos, Fuerzas Armadas y "Borinqueneers"

LATINOS, FUERZAS ARMADAS

Y ‘BORINQUENEERS’

 

IMPACTO LATIN NEWS

BorinqueneersEn marzo pasado, el presidente Barack Obama trató de resarcir un tremendo daño moral que el Ejército le hizo a 24 héroes -más de 12 de ellos latinos- que por racismo no recibieron el mayor reconocimiento en el campo de batalla: la Medalla de Honor del Congreso.

Solo pudieron asistir a tremendo honor y homenaje tres viejos soldados, porque los restantes ya habían muerto de vejez y cansados de librar una guerra incierta fuera del campo de batalla por su reconocimiento

 

HISTORIA DE LUCHA

“La semana pasada, el Congreso de EE.UU. aprobó la concesión de la Medalla de Oro, el premio civil más alto, a la 65 de Infantería, los “Borinqueneers”, el batallón boricua que es una leyenda en la historia del ejército estadounidense”.
“La semana pasada, el Congreso de EE.UU. aprobó la concesión de la Medalla de Oro, el premio civil más alto, a la 65 de Infantería, los “Borinqueneers”, el batallón boricua que es una leyenda en la historia del ejército estadounidense”.

La semana pasada, el Congreso de EE.UU. aprobó la concesión de la Medalla de Oro, el premio civil más alto, a la 65 de Infantería, los “Borinqueneers”, el batallón boricua que es una leyenda en la historia del ejército estadounidense.

Los soldados hispanos han recibido a lo largo de todas las batallas modernas del país, 60 medallas de Honor, de más de tres mil preseas otorgadas. Asimismo, tres valientes soldados con sangre latina han recibido medallas de Honor en la época de la Guerra Civil.

A los “Borinqueneers” se les está concediendo un gran reconocimiento aunque no el de Valor. El año pasado más de 150 mil latinos estuvieron en el servicio activo de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Dos años antes, en el 2011, 17 por ciento de integrantes de todas las fuerzas armadas estadounidenses eran de origen latino.

Curtis Gilroy, director de Políticas de Admisión en la Subsecretaría de Defensa de Estados Unidos, señala que “de los 180.000 nuevos reclutas anuales que pasan a personal activo, un 14 por ciento son latinos”. Además, para el año 2025, se calcula que un cuarto de la población juvenil, en edad de ser reclutada, será hispana.

De acuerdo a estadísticas del Departamento de Defensa de 2001, los hispanos representaban el 17,7 por ciento de las ocupaciones en “infantería, equipos de artillería, y navegación” en todas las ramas de las Fuerzas Armadas”.

 

“Los soldados hispanos han recibido a lo largo de todas las batallas modernas del país, 60 medallas de Honor, de más de tres mil preseas otorgadas”.
“Los soldados hispanos han recibido a lo largo de todas las batallas modernas del país, 60 medallas de Honor, de más de tres mil preseas otorgadas”.

MÁS HISPANOS

Según datos publicados en la página web del Ejército, en 2004 había un 10,2 y 11,4 por ciento respectivamente de hispanos e hispanas haciendo el servicio militar. Para el mismo periodo, los jóvenes representaban el 4,9 por ciento de los oficiales, frente al 5,5 por ciento de las mujeres. En esta rama de las fuerzas armadas, se proyecta que para el próximo año 2015, el número de hispanos alcance el 20,3 por ciento de los reclutas.

Entre grupos de élite como los Infantes de Marina, el porcentaje de latinos enrolados es aún mayor, 15 por ciento al comienzo de la guerra en Irak y 18 por ciento a su término

El primer soldado muerto en Irak fue José Gutiérrez, de 22 años, que llegó como indocumentado de Guatemala cruzando México escondido en vagones del ferrocarril. Y “de los siete prisioneros de guerra del régimen iraquí, una es panameña y otro hijo de mexicanos”.

 

‘BORINQUENEERS’

“De los 180.000 nuevos reclutas anuales que pasan a personal activo, un 14 por ciento son latinos”. Además, para el año 2025, se calcula que un cuarto de la población juvenil, en edad de ser reclutada, será hispana”.
“De los 180.000 nuevos reclutas anuales que pasan a personal activo, un 14 por ciento son latinos”. Además, para el año 2025, se calcula que un cuarto de la población juvenil, en edad de ser reclutada, será hispana”.

El reconocimiento a los “Borinqueneers” tardó, pero llegó. Los guerreros boricuas de “La 65 de Infantería” -unidad de soldados mayormente puertorriqueños- que pelearon entre 1950-1953 en Corea, fueron reconocidos rápidamente por la Cámara de Representantes y el Senado luego de décadas de bamboleos y prejuiciosos archivamientos de su causa.

Recientemente, también el mismo batallón “La 65 de Infantería”, fue reconocido por los concejales hispanos de la ciudad de Nueva York y el presidente del condado de El Bronx, que honraron a sus integrantes bautizando a una esquina de la calle Southern Blvd. como ‘La 65 de Infantería”.

En su momento, Rubén Díaz Jr., presidente del condado de El Bronx, dijo: “Estoy orgulloso de estar con la comunidad para celebrar este acontecimiento histórico como Southern Boulevard es nombrado 'La 65 de Infantería Boulevard'. Es un honroso reconocimiento que los borinqueños ('Borinquneers' en inglés ) verdaderamente se merecen por su brillante historial de heroísmo en el campo de batalla. Miles de puertorriqueños, muchos de los cuales viven aquí en el país de Dios, El Bronx, han servido con valentía como 'borinqueños' desde la primera guerra mundial. El Bronx honra y gracias a ellos por sus sacrificios y su servicio a nuestro país y ofrece su gratitud eterna".

En una de las misiones los borinqueños protegieron la redistribución de los Marines de Hung-Nam, que culminó en lo que se convirtió en la última carga de bayoneta de un batallón en la historia militar estadounidense.

 

HEROISMO

“Actualmente Puerto Rico carece de una base militar estadounidense de envergadura, como la que tenía la Marina antiguamente en Vieques. Asimismo, se ha desmontado el Fuerte Roosevelt y ahora queda un poco activo Fuerte Buchanan, que es sombra de su mejor época”.
“Actualmente Puerto Rico carece de una base militar estadounidense de envergadura, como la que tenía la Marina antiguamente en Vieques. Asimismo, se ha desmontado el Fuerte Roosevelt y ahora queda un poco activo Fuerte Buchanan, que es sombra de su mejor época”.

Mientras que los hombres de la 65 de infantería fueron honrados con dos menciones o citas de unidad presidencial de Estados Unidos, un elogio meritorio de la unidad, dos preseas República de Corea por unidad y un total de 577 medallas de bronce y de plata junto con 8 Cruz por servicio distinguido, ninguno de sus miembros recibió la mención más alta del ejército, la medalla de Honor del Congreso.

Una deuda de gratitud

Hoy, Estados Unidos les ha concedido la Medalla de Oro, la más alta de tipo civil, y algunos veteranos miembros de dicho cuerpo manifestaron preliminarmente que están contentos con el reconocimiento.

Como parte del 60 aniversario en el verano de 2010, Estados Unidos comenzó un recuerdo de tres años de la guerra de Corea. Muchos veteranos militares que dejaron el servicio sin reconocimiento recientemente recibieron honores atrasados.

Basada en la falta de reconocimiento, los miembros del Concejo Municipal de Nueva York María del Carmen Arroyo, Joel Rivera y Fernando Cabrera presentaron conjuntamente un proyecto de ley co-designando la calle que posteriormente fue aprobada por el Concejo y firmada por el alcalde.

De todos los que sirvieron con honor y distinción en Corea, pocos demostraron el valor, lealtad y determinación del Regimiento del 65 de Infantería de Puerto Rico. Desde su creación en 1899 hasta 1950, el regimiento había sido relegado a tareas de menor importancia. En Corea, los hombres del 65 de Infantería tuvieron la primera oportunidad de probar su valor a los escépticos dentro del sistema militar de los Estados Unidos y se valieron al máximo de esa oportunidad.

 

BAUTIZADOS EN 1920

“Tenemos una deuda de gratitud con todos nuestros hombres y mujeres en uniforme, y sus familias, por sus servicios y los grandes sacrificios personales que hacen en defensa de nuestra libertad”.
“Tenemos una deuda de gratitud con todos nuestros hombres y mujeres en uniforme, y sus familias, por sus servicios y los grandes sacrificios personales que hacen en defensa de nuestra libertad”.

Durante el curso de la guerra, el Regimiento del 65 de Infantería participó en nueve de los principales enfrentamientos y desempeñó un papel decisivo en varias de las contiendas más críticas. Tal como les dijo su comandante, el Coronel William W. Harris, en 1951: "Muchos los subestimaron cuando recién llegaron a Corea. Puedo asegurarles ahora que no hay nadie que no esté de acuerdo que han demostrado ser excelentes soldados en combate. Son endemoniadamente buenos y estoy muy orgulloso de ustedes".

El Ejército de los Estados Unidos organizó el primer batallón de tropas puertorriqueñas en 1899. Se reorganizaron como el Regimiento Provisional de Infantería de Puerto Rico en 1901, y se destacaron al ejército regular de los Estados Unidos en 1908.

El Regimiento recibió el nombre del 65 de Infantería en 1920. En la Segunda Guerra Mundial, el 65 de Infantería operó inicialmente en la cuenca del Caribe, pero a la larga fue enviado a luchar al norte de Africa y Europa.

Los ‘Borinqueneers’ desembarcaron en Pusán, Corea del Sur, el 23 de septiembre de 1950. Durante los siguientes tres años los soldados puertorriqueños se distinguieron de innumerables formas.

 

PREMIO TARDIO

“Tenemos una deuda de gratitud con todos nuestros hombres y mujeres en uniforme, y sus familias, por sus servicios y los grandes sacrificios personales que hacen en defensa de nuestra libertad”.
“Tenemos una deuda de gratitud con todos nuestros hombres y mujeres en uniforme, y sus familias, por sus servicios y los grandes sacrificios personales que hacen en defensa de nuestra libertad”.

A fines de 1950, después que un enorme ejército chino se unió a las fuerzas de Corea del Norte, la Primera División de la Marina de los Estados Unidos fue obligada efectuar una retirada de mayor envergadura. El Regimiento del 65 de Infantería fue instrumental en la protección de las líneas de abastecimiento que eran necesarias para esa retirada. Gracias al 65 de Infantería, los marinos pudieron regresar exitosamente a Corea del Sur, evitando así un potencial desastre.

A comienzos de 1951, los soldados boricuas se encontraron en medio de un desesperado encuentro por el control de dos colinas cerca de Seúl, Corea del Sur. Después de tres días de lucha, apuntaron sus bayonetas y marcharon directamente hacia las fuerzas enemigas chinas. El enemigo se dio a la fuga y se logró la captura de las colinas.

El Senado aprobó el jueves pasado un proyecto de ley para conceder la Medalla de Oro del Congreso, el premio civil más alto, al regimiento 65 de Infantería de Puerto Rico, conocido como los “Borinqueneers”.

El pasado lunes la Cámara de Representantes ya apoyó la medida, por lo que solo resta la firma del presidente Barack Obama para que el reconocimiento, solo comparable en rango con la Medalla de la Libertad, se materialice

“Finalmente, esta nación le rendirá tributo a los héroes de los Borinqueneers, como merecen”, dijo el senador republicano por Florida Marco Rubio. “Por mucho tiempo, los puertorriqueños han servido en nuestras fuerzas armadas valiosamente y con distinción. Y lo siguen haciendo hoy”, agregó.

 

TRES GUERRAS

El senador por Florida aseguró que los “Borinqueneers” “siempre ocuparán un espacio importante en nuestra historia como el único pelotón de hispanos que ha luchado en tres guerras”.

“No solamente cambiaron la historia de Estados Unidos, sino también del mundo entero”, reiteró el senador.

El Ejército de los Estados Unidos organizó el primer batallón de tropas puertorriqueñas en 1899, consideradas tropas coloniales y con la función específica de defender la isla caribeña exclusivamente, aunque durante la Primera Guerra Mundial se le asignó la tarea de la defensa del Canal de Panamá.

Con una participación limitada en la Segunda Guerra Mundial, los “Borinqueneers” se distinguieron especialmente por su valor durante los tres años de campaña de la Guerra de Corea.

La medida para aprobar la condecoración fue presentada por el congresista Bill Posey, quien insistió en que ya ha pasado demasiado tiempo como para que el país no rinda tributo a dicho batallón.

“Tenemos una deuda de gratitud con todos nuestros hombres y mujeres en uniforme, y sus familias, por sus servicios y los grandes sacrificios personales que hacen en defensa de nuestra libertad”, dijo Posey. “Los Borinqueneers han mostrado valor excepcional e inflexible en el campo de batalla, y se han ganado su lugar en la historia como héroes americanos”, agregó.

 

REACCIONES

Diversos ex miembros del regimiento 65 de Infantería de Puerto Rico, conocido como los “Borinqueneers” y que destacaron en la Guerra de Corea, mostraron su euforia por la próxima concesión de la Medalla de Oro del Congreso, el premio civil estadounidense más alto.

El presidente de la Asociación de Soldados Veteranos Retirados del 65 de Infantería, Javier Morales, dijo que el reconocimiento del Congreso es “un gran orgullo y logro” para aquellos soldados que hace más de 50 años dieron su vida por EE.UU.

“Significa además mantener vivo el reconocimiento que merecemos”, destacó con entusiasmo Morales, tras recordar que la Guerra de Corea “no fue fácil” para los puertorriqueños, que durante los tres años de la contienda estuvieron en el frente de combate.

Morales destacó que ha hablado con alguno de sus compañeros y que todos están muy contentos por este reconocimiento, para el que, como recordó, sólo resta, para hacerse realidad, la firma del presidente Barcak Obama.

Dijo que ya hay preparativos para trasladar a veteranos de la 65 de Infantería a Washington para acompañar los actos que se espera se organicen para celebrar la distinción.

Uno de los veteranos que lucharon en Corea, la Guerra en la que destacó la unidad y por lo que se ha premiado al cuerpo, es Germán Bravo, de 83 años, que llegó a Corea a principios de la década de los 50 y donde pasó 12 meses.

“Entré muchas veces en combate”, dijo este veterano que vive en Puerto Rico y que dice que, a pesar de todo lo pasado en Corea, salió ileso de aquella guerra y continuó después su carrera en el Ejército de EE.UU.

“Es un honor para los que estuvimos allí y para todo el pueblo de Puerto Rico”, señaló Bravo, tras recordar que se trata de la “condecoración más alta del Congreso” del país que les otorga ciudadanía automática estadounidense y del que Puerto Rico está “integrado” como Estado Libre Asociado.

Sobre sus compañeros resaltó que ha hablado con algunos y que se sienten muy afortunados, aunque la mayoría de ellos tienen ya una edad avanzada, por encima de los 80 años.

Actualmente Puerto Rico carece de una base militar estadounidense de envergadura, como la que tenía la Marina antiguamente en Vieques. Asimismo, se ha desmontado el fuerte Roosevelt y ahora queda un poco activo Fuerte Buchanan, que es sombra de su mejor época.

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