SEGÚN PRIMERA CUMBRE LATINA DE SALUD DE IMPACTO
LATINOS ENFRENTAN ENFERMEDADES CRÓNICAS Y FALTA DE MÉDICOS
La Primera Cumbre Latina de Salud y Bienestar organizada por IMPACTO LATIN NEWS, estuvo integrada por médicos líderes y otros profesionales, quienes vinieron de diferentes regiones del país para explicar los principales problemas de salud de los hispanos y sus posibles soluciones. La doctora Elena Ríos, principal oradora de la cumbre, criticó la falta de sensibilidad y confianza en el sistema de salud pública de Estados Unidos y propuso algunas alternativas para contrarrestarlo.
Por Niurka Vidal IMPACTO LATIN NEWS

Para IMPACTO LATIN NEWS, la salud de los hispanos es un tema fundamental. Según nuestra presidenta, Gail Smith, la cantidad de enfermedades y condiciones que están afectando a nuestra comunidad como la diabetes, la obesidad y los problemas cardíacos va más allá de la prevención.

“Para nosotros en Impacto esta es una gran oportunidad de presentarles información de primera mano de líderes del sector salud, quienes describirán cómo la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares entre los latinos continúan siendo un serio obstáculo en la gerencia de salud pública”, puntualizó Smith.
“Este excepcional panel de expertos nos explicará por qué el tamaño y la rapidez de crecimiento de la población latina es una importante razón para enfocarnos en la gerencia de enfermedades crónicas. Recordemos que los latinos serán el grupo étnico con mayor crecimiento poblacional en 2050”, agregó Smith, al tiempo que presentó a la principal panelista de la cumbre, la doctora Elena Ríos.
ELENA RÍOS: SE AVECINAN NUEVOS CAMBIOS

La doctora Elena Ríos es presidenta de la Fundación Nacional Hispana de Salud, y CEO de la Asociación Nacional Hispana de Medicina (NHMA), organización que representa a 45 mil galenos hispanos en Estados Unidos con sede en Washington, DC. Ríos fue la oradora principal de nuestro evento y comenzó su discurso dando a conocer importantísimas estadísticas sobre los latinos en el área de la salud.
“Los latinos en Estados Unidos somos una fuerza que dirige la economía de este país. Uno de cada cuatro americanos será de origen hispano en el año 2042. En los próximos 20 años vamos a ver más cambios que nunca representados por la inclusión de más latinos en nuestros programas, en las instituciones más importantes de este país, en los medios de comunicación”, dijo añadiendo que los latinos debemos ayudarnos entre nosotros y entender cómo podemos integrarnos o hacer alianzas con instituciones estadounidenses.
Otro de los cambios según Ríos es el “Affordable Care Act”, que según dijo estará vigente a partir del primero de octubre e introducirá un nuevo seguro médico en el mercado. “Es muy importante construir un nuevo sistema y que todo el mundo esté asegurado, pero eso no cambiará el hecho de que los latinos todavía necesitan información en español y bajar los niveles de analfabetismo”, manifestó, al tiempo que hizo hincapié en la necesidad de hacer una campaña mediática para enseñarles a las personas cómo tener acceso a este plan.
LAS ENFERMEDADES MÁS COMUNES

“Tenemos muchas enfermedades que afectan a los latinos. El 31.9% de los latinos eran obesos en 2010, comparado con 26% de blancos; con una disparidad creciendo entre las mujeres. Tenemos para ese año 33% de mujeres latinas obesas comparado con 24% de mujeres blancas. Los latinos tienen menos probabilidad de sufrir de problemas del corazón que los blancos, principalmente porque somos un grupo más joven”, aseguró Ríos.
“La tasa de cáncer cervical en las mujeres latinas se ha reducido a 1.6 veces la tasa de esta enfermedad en las mujeres blancas. Sólo el 46.5% de latinos recibieron la colonoscopia en 2010, comparado con 59.9% de ‘no hispanos’. Estas son algunas de las enfermedades que enfrentamos y espero que ustedes entiendan lo que ahora llamamos ‘disparidades de salud’, que no es más que esta necesidad de las minorías y los pobres de este país de tener más programas de salud dirigidos a ellos, porque los latinos sufrimos de todo tipo de enfermedades más que los blancos”, dijo.
“En este país las principales minorías son los hispano-americanos, los aborígenes americanos, los asiático-americanos y los afro-americanos. Necesitamos pensar en las minorías como una población emergente y una de las cosas que debemos considerar para el futuro es cómo construimos un sistema de salud más sensible y confiable, de manera que las minorías se sientan más confortables al tener acceso a estos servicios de salud”, recalcó.
ALGUNAS RECOMENDACIONES

“Una de las razones por las cuales hay falta de sensibilidad y confianza en el sistema de salud es porque no tenemos muchos doctores, enfermeras o dentistas que sean líderes en el sector público y que sean latinos. En este país sólo el 5% de los doctores y el 2% de las enfermeras son hispanos”, expresó.
“Por lo tanto, debemos cambiar la fuerza laboral y eso comenzará cuando los educadores de nuestras comunidades, que son maestros y orientadores, comprendan las oportunidades que hay para carreras de salud y de esta manera motiven más a los estudiantes a realizar estudios en este sector. Es importante que los doctores y enfermeras vayan a las escuelas de secundaria a realizar charlas y que los estudiantes visiten los hospitales”, indicó.
Ríos hizo un llamado a sus colegas para que provean fondos a través de sus respectivas organizaciones para ayudar con becas a los estudiantes con dificultades económicas que quieran completar sus estudios en el sector de la salud.
“El sistema de salud de este país es la industria más grande en cuanto a la posibilidad de encontrar empleos en el futuro. No todo el mundo puede ser profesional, pero hay posiciones desde asistentes médicos a técnicos de farmacia o de radiología”, explicó.
Es de resaltar que, entre otros estudios, Ríos tiene una licenciatura (BA) en Biología Humana y Administración Pública en la Universidad de Stanford, un Master (MSPH) de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California (UCLA), y completó su residencia en Medicina Interna en el Centro Médico del Valle de Santa Clara en San José, California.
“NECESITAMOS UN CAMBIO CULTURAL”

Francisco Semião, director senior de Relaciones Corporativas en MedStar Washington Hospital Center, nos habló sobre la obesidad. “Lo que realmente necesitamos es un cambio cultural. Siempre se habla de este tema, pero no veo realmente un cambio en las estadísticas. Debemos enfocarnos en las escuelas si queremos que este cambio se de”, dijo.
“La prioridad de los distritos escolares es graduar a jóvenes inteligentes, pero lo que están olvidando es cómo hacer que se gradúen y que al mismo tiempo estén sanos. Muchos años atrás fui considerado obeso, pero tuve la suerte de que entré en una secundaria militar privada y el segundo día de clases sentí una presencia atrás que me dijo: ‘nos vemos en la tarde en la pista de carreras’. Le respondí: ‘yo no estoy en atletismo’, entonces me dijo: ahora lo estás”. Semião recomendó hacer ejercicios por lo menos media hora diaria, comer sano y reducir las porciones para evitar la obesidad.
“LA OBESIDAD ES PREVENTIVA”

Por su parte, el doctor Louis Arone, director del Programa Integral de Control de Peso del NY Presbyterian/Weill Cornell Medical Center, nos contó su experiencia con los pacientes obesos y mencionó algunos consejos para tratar esta enfermedad.
“Una de las cosas que notamos después al tratar la obesidad por 25 años es que esta enfermedad no es tratada con la intensidad suficiente. Claramente la prevención es vital. Hay un círculo vicioso que a cierto punto se ha vuelto físico, lo que ha conllevado a organizaciones como la Asociación Médica Americana (AMA) a declarar a la obesidad como una enfermedad. Una de las preguntas que sale a la luz es por qué, y la respuesta es que algo pasa en el cerebro que hace que sea difícil para este órgano decirte qué tan gordo estás”, dijo.
Aronne propuso un tratamiento más intensivo a nivel de cuidados primarios de salud en el área endocrina. “Hemos recibido muchas referencias de pacientes que aseguran que no pueden perder peso”, acotó. A su juicio, cambiando el régimen médico de los pacientes y facilitándoles el acceso a buenos programas de control de comportamiento ha sido posible hacerles perder peso.
Resaltó la necesidad de aumentar la calidad de los cuidados de salud y al mismo tiempo ofrecer estos servicios a “precios muy bajos o incluso gratis”. Aseguró que es muy difícil hacer que los médicos y los centros de salud adopten este tipo de servicios. “Cambiar los comportamiento es mucho más difícil de lo que ustedes pueden pensar”, dijo.
LA OBESIDAD CONDUCE A ENFERMEDADES CRÓNICAS

Según Semião, las principales enfermedades que sufren los latinos en EE UU son “la obesidad, la diabetes y los problemas del corazón. “La obesidad aumenta el riesgo de sufrir de infartos, derrames cerebrales y problemas metabólicos. Hemos visto a niños sufriendo de diabetes tipo 2, más frecuente en adultos. La obesidad es preventiva y contribuye al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y diabetes. El cáncer más frecuente entre las mujeres latinas es el de seno y entre los hombres latinos el de próstata”, indicó.
Dijo que dos razones que causan la obesidad son la falta de ejercicio y la malnutrición. “No hay suficientes verduras y frutas en la dieta, y la gente no come carnes ni comida bajos en grasa”. Por otro lado, manifestó su preocupación por lo caro que resulta el tratamiento de las enfermedades crónicas en EE UU, situación que se agrava con el desempleo y la carencia de seguros médicos.

Semião resaltó la importancia de que la población estadounidense -sin excepción- tenga seguro médico de calidad, lo que a su juicio podría tener una solución con el “Obamacare”. Asimismo, comentó un caso lamentable: “Una persona en nuestra comunidad tenía una hernia y como no tenía seguro, no podía ser operada hasta dentro de un año. Pero gracias a Dios y al sistema de caridad de la iglesia católica le conseguimos una cita en dos semanas”. En cuanto a la diabetes dijo que “el problema de esta enfermedad es que la persona aumenta de peso y puede disminuir su calidad de vida si llega a perder la vista o una pierna”.
Cabe destacas que en este magno evento de salud estuvieron como invitados especiales Jorge Puente, ejecutivo de Pfizer; Denisse Casteller, directora ejecutiva de la Fundación para la Salud de los Hombres; así como también miembros de la Sociedad Americana contra la Diabetes, la Asociación Nacional de Enfermeras Hispanas, la Oficina de Salud y Prevención de Disparidades en las Minorías y la Asociación Nacional Hispana de Medicina (NHMA).
La Primera Cumbre Latina de Salud de Impacto fue posible gracias al patrocinio de Coca Cola, la Coalición Nacional para las Mujeres con Enfermedades Cardiovasculares, LatinoJobs, CNN Latino y “The Gallenger Group International”. Esperamos que vengan muchas más.






























