Puerto Rico: La lucha por ser el Estado 51
Impacto Latin News

Puerto Rico está en línea directa para convertirse en Estado 51 de la Unión Americana. Después que en noviembre pasado los boricuas votaron por 61 por ciento para anexarse a Estados Unidos, el 15 de mayo se inició el proceso a ser parte de Estados Unidos de América al presentarse una ‘Resolución sobre Estatus” en el Congreso.
Dando ese paso el Comisionado Residente de Puerto Rico en Washington, Pedro Pierluisi, presentó el 15 de mayo pasado en la Cámara de Representantes en Washington el proyecto de ley titulado “Puerto Rico Status Resolution Act”, que busca iniciar el proceso de admisión de la Isla como el estado 51 de la Unión.
“Nuestro movimiento se ha convertido en la fuerza dominante en Puerto Rico. Cada día nos hacemos más fuertes. Al igual que los estadistas, yo creo que la justicia tardía es justicia denegada. No hay atajos en el camino hacia la estadidad y aquellos políticos que sugieren que la hay, nos llevarán a un callejón sin salida”, dijo el Comisionado Residente en su alocución en el hemiciclo de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, previo a la radicación de la medida. El proyecto de ley responde al plebiscito celebrado el pasado 6 de noviembre en el que hubo un voto contundente contra el estatus actual y a favor de la estadidad.
AVANZA EN CONGRESO
La primera pregunta del plebiscito le dio a los electores la alternativa de votar sobre si querían continuar con el estatus actual, un 54% dijo que no. En la segunda pregunta, explicó Pierluisi, los electores expresaron su preferencia entre las tres alternativas viables: estadidad, soberana en libre asociación con EU y la independencia. Un 61% favoreció la estadidad.
Durante una ponencia de cinco minutos ante el Congreso de los Estados Unidos, el comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, solicitó un cambio de estatus para la Isla y lo reclamó con los resultados obtenidos en el pasado plebiscito del 6 de noviembre.
“Los resultados demostraron que una clara mayoría de los ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico quiere acabar con el actual estatus territorial de la Isla, que una mayoría prefiere la estadidad entre las posibles alternativas, y que -por primera vez en la historia- más votantes favorecieron la estadidad sobre el estatus actual”, dijo Pierluisi en el inicio de su mensaje.
El también Presidente del Partido Nuevo Progresista (PNP) destacó que se siente confiado en que sus colegas en el Congreso le darán el crédito a los electores puertorriqueños de decidir su futuro político y “aspirar a tener los mismos derech0s y responsabilidades que sus electores”.
“La semana pasada, el Presidente dio un paso importante. Como parte del proyecto de presupuesto de la Administración presentado al Congreso, el Departamento de Justicia está buscando $2.5 millones para llevar a cabo la primera votación patrocinada por el Gobierno federal sobre el estatus político de Puerto Rico”, enfatizó el Comsionado Residente.
Asimismo, Pierluisi aseguró que varios líderes republicanos y demócratas emitieron declaraciones en apoyo a la acción de Barack Obama, calificándola como una respuesta adecuada al referéndum local. Pierluisi expresó que apoya el presupuesto del Presidente, ya que entiende que muestra respeto por los resultados de las pasadas elecciones.
“La solicitud del Presidente representa un camino hacia adelante, pero es importante destacar que no es el único camino a seguir. En las próximas semanas, voy a introducir una legislación independiente sobre la cuestión del estatuto que a la vez complementa la solicitud del presidente Obama y reflejan el hech0 indiscutible de que la estadidad ganó el referéndum de noviembre…estoy seguro de que vamos a prevalecer”, manifestó Pierluisi.
PRIMER PASO
Desde 1898 Puerto Rico ha funcionado como territorio de Estados Unidos. Sus residentes tienen la ciudadanía de Estados Unidos y pueden desplazarse libremente por todo Estados Unidos. Están sujetos a las leyes federales de Estados Unidos y pagan algunos impuestos a Estados Unidos, pero carecen de representación con voto en el Congreso de Estados Unidos. Luego de décadas de debates sobre el estatus político de la isla, en un referéndum realizado el pasado 6 de noviembre el 54 por ciento de los puertorriqueños indicó que no está satisfech0 con el statu quo.
De casi 1,78 millón de votantes, casi 800.000 (el 61 por ciento) de los que expresaron su opinión optaron por la estadidad. Unos 437.000 optaron por la libre asociación soberana y 72.560 votaron en favor de la independencia. Casi medio millón de personas se abstuvo de expresar una opinión.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, declaró el 3 de diciembre ante la prensa que los resultados mostraron que “el pueblo de Puerto Rico ha dejado claro que desea una resolución al asunto del estatus político de la isla” y que él recomendaba al Congreso de Estados Unidos que “estudie de cerca los resultados y le ofrezca al pueblo de Puerto Rico una senda clara hacia adelante, que establezca los medios con los cuales los puertorriqueños puedan determinar por sí mismos su propio estatus”.
ÚLTIMA VEZ 1959
La última vez que en Estados Unidos se admitió un estado fue en 1959, cuando los territorios de Alaska y Hawai se convirtieron en estados. Como en el caso de esos dos estados, el intento de Puerto Rico para lograr su afiliación plena se basaría en los precedentes legales aprobados por los legisladores de Estados Unidos cuando el país se expandía hacia el oeste a lo ancho de América del Norte a partir de las 13 colonias originales británicas.
Luego que Estados Unidos obtuviera su independencia en 1783, los estadounidenses comenzaron a establecerse en un área enorme bajo control de Estados Unidos conocida como ´Territorio del Noroeste´. La región, que cubría 670.000 kilómetros cuadrados, se extendía desde el sur de los Grandes Lagos al norte y oeste del río Ohio, y al este del río Misisipí. Con la meta de la expansión hacia el oeste, los legisladores de Estados Unidos comenzaron a aclarar la manera en que las áreas del Territorio del Noroeste podían ser admitidas como estados de Estados Unidos y en 1787 dictaminaron la Ordenanza del Noroeste, indicando que la primera condición era tener una población de por lo menos 60.000 habitantes.
A fines de 1801 se hizo claro que Ohio, en el extremo este del Territorio del Noroeste pronto podría cumplir con el umbral de las 60.000 personas, y el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Autorización de 1802 (también conocida como Ley de Autorización de Ohio) para establecer los mecanismos legales para que Ohio se sumara a Estados Unidos como miembro igualitario de la unión. La norma serviría de patrón para el futuro.
Los delegados aprobaron la constitución estatal el 29 de noviembre de 1802. El 19 de febrero de 1803 el Congreso determinó que Ohio había cumplido los requisitos de la Ley de Autorización y aprobó una ley declarando que Ohio “es ahora uno de los Estados Unidos de América”. La ley fue firmada por el presidente Thomas Jefferson.
IRREVERSIBLE
El proceso legal para convertirse en estado de Estados Unidos no ha cambiado mucho desde 1803. Un territorio de Estados Unidos comienza el proceso demostrando por medio de elecciones locales que hay consenso en favor de la estadidad, y luego presenta una petición formal al Congreso de Estados Unidos. Debe redactar una constitución en la que se cree una forma de gobierno representativo y presentarla al Congreso de Estados Unidos para su aprobación por mayoría. Finalmente, el presidente de Estados Unidos firmaría el proyecto de ley para promulgarlo, creando así el nuevo estado.
Los puertorriqueños, y otros que estén considerando seriamente solicitar la estadidad en Estados Unidos deben estar prevenidos que su decisión es irreversible. Luego de la crisis de secesión entre 1860 y 1861 y la guerra civil, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó en 1869 que sumarse a Estados Unidos constituye “una relación indisoluble” y que la Constitución de Estados Unidos no permite a los estados separarse unilateralmente.
Según menciona el ex gobernador Luis Fortuño en su página web, con la Estadidad “Puerto Rico tendría más electores que 25 estados de la Unión. Cualquier candidato a la presidencia y vicepresidencia de los Estados Unidos tendrá que venir a hacer campaña en la Isla para ganarse nuestros votos, haciendo compromisos para solucionar nuestros problemas”.
VOTO Y CONGRESISTAS
Asimismo, Puerto Rico tendría una delegación Congresional (Artículo 1 sec. 2-3 Constitución de EE.UU.). Permitirá la elección de dos Senadores y 6 ó 7 Representantes ante el Congreso. “Al tener Puerto Rico una población de 3.8 millones de habitantes aproximadamente, afirma Fortuño, esto nos permitirá tener mayor poder político que 25 estados de la Unión. Podremos defender los intereses de Puerto Rico, evitando la aprobación de medidas que nos afecten negativamente. En la actualidad, el Comisionado Residente tiene voz, pero no tiene voto en las únicas 2 comisiones que participa en la Cámara de Representantes. La Estadidad nos permitirá tener participación en 50 comisiones aproximadamente con una delegación de 6 ó 7 Representantes ante el Congreso”.
Fortuño considera que “los poderes del Gobierno Federal son: Moneda, Defensa y Relaciones Internacionales. En otras palabras, en lo único que la constitución federal no transa es en Moneda, Defensa y Relaciones Internacionales, los demás asuntos son decididos por cada estado. La Constitución Federal garantiza igualdad de derech0s a todos los ciudadanos, será igual en todos los estados. Los derech0s que garantiza son: VOTO PRESIDENCIAL, REPRESENTACION CONGRESIONAL, FONDOS FEDERALES Y OTROS BENEFICIOS”
Que Puerto Rico se convierta en Estado 51 de ninguna manera significaría la pérdida de su cultura, lenguas y tradiciones. De acuerdo a Fortuño, “La décima enmienda de la Constitución de los EE.UU. señala, ‘Las facultades que esta Constitución no delegue a los Estados Unidos, ni prohiba a los estados, quedan reservados a los estados respectivamente o al pueblo’. Estos poderes son: IDIOMA, CULTURA, POLITICA EDUCATIVA, DERECH0S DE FAMILIA, CONTRIBUCIONES SOBRE LA PROPIEDAD, LEY DE MUNICIPIOS Y OTROS”.
La misma Décima Enmienda de la Constitución Federal garantiza que cada estado de la Unión decida cuál o cuáles son su idioma oficial y los mecanismos para preservar su cultura.
PUEBLO CON IDENTIDAD
“Puerto Rico es un pueblo con identidad y rasgos culturales que le son propios, de los cuales está orgulloso y quiere conservar. La condición territorial actual no provee ninguna protección al idioma español, a nuestro escudo o a nuestra bandera. Como la soberanía sobre Puerto Rico reside en el Congreso, éste tiene la autoridad bajo la Cláusula Territorial para deshacer por vía legislativa, nuestra constitución, el gobierno local y todas sus leyes. Puede imponer el idioma inglés como único idioma oficial de la educación y el gobierno local”, afirma Fortuño. “Sólo la Estadidad protegería a Puerto Rico de una enmienda por medio de nuestra delegación Congresional, el voto presidencial y el hech0 de que Puerto Rico tendrá que ser consultado como estado para la aprobación de la misma. No existe impedimento alguno para el uso del idioma español y las expresiones culturales bajo la Estadidad”.
Con la ‘Estadidad”, Puerto Rico tendría garantizada la ciudadanía permanente para sus naturales y no “estatutaria”, como lo es en la actualidad. A la fecha, la ciudadanía americana de los puertorriqueños es producto de una ley federal de 1917. Por lo tanto, en cualquier momento el Congreso Federal podría legislar otra vez para limitarla o eliminarla.
“Sin embargo, con la Estadidad nuestra ciudadanía americana deja de ser estatutaria y se convierte en una ciudadanía garantizada permanentemente por la Constitución Federal. Distinto a lo que ocurre ahora, con la Estadidad ni siquiera el Congreso podría quitarte tu ciudadanía americana”, sostiene Fortuño.
LA SECCIÓN 936
Con la desaparición de la Sección 936 y su sustitución por la Sección 30A con término de 10 años, la única oportunidad que Puerto Rico tendría para lograr mejorar su estándar económico de vida y lograr prosperidad sería con la Estadidad.
“Sin la Estadidad, Puerto Rico se dirige a un desastre económico-social”, de acuerdo a los partidarios del Partido Nuevo Progresista (PNP), partidarios de la estadidad para la Isla del Encanto. El puertorriqueño promedio tiene un ingreso personal per cápita de $8,509 al año, esto es $709.08 mensual, esto no se compara con los Estados Unidos cuyo ingreso personal per cápita es de $25,663 al año, esto es $2,138.58 mensuales. Esta diferencia tan marcada se debe a que Puerto Rico no recibe los mismos beneficios económicos e incentivos.
Casi el 60 por ciento de la población de Puerto Rico no tendría que pagar contribuciones federales sobre sus ingresos. Es decir, que seis de cada 10 personas no tendrían que pagar nada, pero recibirían muchos beneficios. Sin embargo, todas esas familias que no pagarían contribuciones federales, recibirían en los buzones de sus hogares un cheque federal de entre $300 hasta $3,500 al año como una ayuda económica. Este programa federal se conoce como el "Earned Income Credit" o el "Bono de la Estadidad".
Actualmente Puerto Rico es un Estado Libre Asociado (ELA), y los seguidores de esta opción administrativa siempre han considerado este estatus “como lo mejor de dos mundos”: de Estados Unidos y el de Bonrinquen. Pero los partidarios de la ‘estadidad”, creen que esa opción “nunca fue para ser permanente, el ELA fue como paso transitorio a la Estadidad y no para quedarse como Colonia”.
En 1917, con la Ley Jones, se le otorgó a los puertorriqueños la ciudadanía estadounidense, se eliminó el Consejo Ejecutivo como Cámara Legislativa y se dividió a sus funcionarios para formar distintos Departamentos Independientes bajo el Poder Ejecutivo.
ELA AYER Y HOY
En 1922 la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Balzac v. Porto Rico, 258 U.S. 298 (U.S. 1922), interpretó que la Ley Jones no expresaba que Puerto Rico fuese un territorio incorporado, frase que describe a aquellos territorios en proceso de incorporación e integración a Estados Unidos como un estado adicional de ese país.
En 1947 el Congreso aprobó la ley que les permite a los puertorriqueños elegir a su gobernante mediante voto electoral por un término de cuatro años. En 1948, Luis Muñoz Marín, fundador del Partido Popular Democrático e hijo de Luis Muñoz Rivera, ganó las primeras elecciones para gobernador en la historia de Puerto Rico.
El 3 de julio de 1950 fue aprobada por el Congreso de los Estados Unidos la Ley Pública 600, que permite a la Asamblea Legislativa formar una Asamblea Constituyente para la creación de la Constitución de Puerto Rico, sujeta a posterior aprobación por parte del Presidente de los Estados Unidos y el Congreso. Esta ley deja intacta la Ley Jones y la bautiza como Ley de Relaciones Federales, eliminando sólo las disposiciones que serían incluidas en el momento en que la Constitución de Puerto Rico entrase en vigor.
El 30 de octubre de 1950 tuvo lugar la Insurrección Nacionalista, en respuesta al proyecto del «Estado Libre Asociado». Blanca Canales proclamó la República de Puerto Rico en el Grito de Jayuya y se dieron combates en diferentes puntos del país. El pueblo de Jayuya fue bombardeado desde el aire, hubo matanzas en Utuado y La Fortaleza, residencia del Gobernador, fue atacada a tiros.
En 1954, para dejar claro que la insurrección independentista no era un problema interno de los puertorriqueños, como decía el gobierno estadounidense, los nacionalistas Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero protestaron en el Congreso estadounidense, Lolita dando tiros al aire a la Casa Blair. Todos los atacantes fueron arrestados, incluyendo a Pedro Albizu Campos y cumplieron largas condenas en cárceles federales por no disculparse por haber realizado dicho acto.
Hoy, la Estadidad que convertiría a Puerto Rico en Estado 51 de la Unión Americana es la opción que más abrazan los puertorriqueños y sólo espera que el Congreso y el Presidente de Estados Unidos den su palabra y rúbricas.


























