La lucha por el voto latino

DEMÓCRATAS Y REPUBLICANOS:

LA LUCHA POR EL VOTO LATINO

 

Impacto Latin News

 

HAY UNA BATALLA abierta entre Demócratas y Republicanos por conseguir el voto latino, decisivo en la pasada contienda electoral.

Los republicanos podrían estar jugando su futuro hoy, si no sintonizan adecuadamente con los intereses más sentidos de la comunidad latina, que en años pasados fue vapuleada por un sector importante de sus líderes algunos de los cuales pidieron a los indocumentados que se ‘auto-deporten’. Pero los demócratas igualmente podrían perder clamorosamente en otra contienda, si no llevan adelante con rigurosidad sus promesas de una reforma de inmigración, que hasta hoy –al cierre de esta edición martes 12 de marzo- parecen confusas.

CLAVES

“Un punto clave es quien dé apoyo a la reforma de Inmigración ampliamente comprensiva o no, quien dé paso a la ciudadanía de quienes lo soliciten o no”.

A más de cuatro meses de la elección del presidente Barack Obama que obtuvo entonces el 71 por ciento del voto latino, hay una batalla abierta por conseguir su respaldo protagonizado por los partidos Demócrata y Republicano. Los latinos fueron uno de los ingredientes decisivos en la pasada contienda electoral y los expertos señalan que su poder de voto se acrecentará en cada elección por los próximos 40 años.

Un punto clave es quien dé apoyo a la reforma de Inmigración ampliamente comprensiva o no, quien dé paso a la ciudadanía de quienes lo soliciten o no, quien permita los beneficios por desempleo o no –después que se haya obtenido la visa de residencia temporal- son algunos tópicos que los dos principales fuerzas políticas del país, el Partido Demócrata y el Partido Republicano tendrán que absolver.

Lo interesante de estas diferencias y necesidades políticas es que haya puesto en primer plano a un líder conservador en el seno del Partido Republicano de nombre Marco Rubio, quien llevó al interior de su organización la discusión del otrora tema ‘tabú’ para ellos: la Reforma de Inmigración.

El senador Robert Menéndez estaba supuesto a encabezar esta crucial temática en el terreno multipartidario, pero el político de Nueva Jersey está enredado de escándalo en escándalo y Rubio –sin telarañas en su camino- saltó a la palestra. Rubio llegó a donde está aupado por el ala más extremista de los conservadores, el llamado ‘Tea Party’, cuyas políticas se entronizaron en el Partido Republicano en años pasados y la llevaron a la debacle de noviembre. Pero hoy sin Rubio la posible Reforma de Inmigración tal vez se hubiese entorpecido mucho más.

CUIDADO DE LA SALUD

CUIDADO DE LA SALUD

Parte fundamental del segundo gobierno de Barack Obama es el llamado Cuidado de la Salud u ‘Obama-Care’. Los demócratas consideran que nadie debe irse a la quiebra porque se enferma. Asimismo, los demócratas sostienen la necesidad de preservar el Medicare; no privatizarlo  o ‘voucherizarlo’. Por tal razón los mayores se han ganado su Medicare y el Seguro Social a través de una vida de trabajo dura y la responsabilidad personal.

Los demócratas consideran que casi 50 millones de estadounidenses mayores y los estadounidenses con discapacidades dependen de Medicare cada año, y la nueva ley de salud hace más fuerte el medicare al añadir nuevas prestaciones, la lucha contra el fraude y mejorar la atención a los pacientes. “Y, por más de 10 años, la ley salvará el beneficiario promedio de Medicare $ 4.200”, sostienen.

Los republicanos, por su parte, consideran que debe derogarse el ObamaCare, porque a su juicio es un ataque contra nuestra Constitución.  Sus líderes más característicos –a excepción de Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey- consideran que el Obamacare “nunca fue realmente acerca de la salud, aunque su impacto en la salud del país es desastrosa”. A su juicio, el Obamacare ha sido abatido en el tribunal de la opinión pública. Los republicanos insisten que la reforma de la salud ampliará enormemente el Medicaid sin una reforma significativa, dejando a los Estados a asumir las cargas financieras insostenibles.

Por otro lado, el congresista Paul Ryan insiste en tomar una posición ‘dura’ sobre el Medicare, que podría ser clave como argumento de propaganda para la próxima campaña.

"En cuanto a la acusación de los republicanos de estar muy fuera de sintonía con los votantes, Medicare es de hech0 fundamental para eso", dijo el encuestador Geoff Garin en una llamada de lunes organizado por el Comité de Campaña Demócrata del Senado. "El enfoque del congresista Ryan sobre Medicare no está sincronizado con el electorado".

SEGURIDAD SOCIAL

SEGURIDAD SOCIAL

Los dos partidos tendrán que afilar bien sus baterías si quieren conquistar el voto latino no solo en la próxima elección presidencial, sino en las sucesivas contiendas a todo nivel.

Los demócratas de ideología liberal y los republicanos de ideología conservadora, difieren en razonamientos claves de la realidad social, política y económica y su impacto en los sectores minoritarios se verá en sus propuestas concretas de estos días.

Así, en materia de seguridad social los demócratas creen que bajo ningún concepto se deba privatizar, sino preservarlo. Los demócratas parten del concepto que “todos los estadounidenses merecen una jubilación segura, saludable y digna”. Consideran que durante sus años de trabajo, los estadounidenses contribuyen a la Seguridad Social a cambio de una promesa de que van a recibir un ingreso durante su jubilación. Los demócratas rechazan los enfoques que insisten en que la reducción de los beneficios es la única respuesta.  Los demócratas creen que el Seguro Social y Medicare deben mantenerse sólidos para las personas mayores, personas con discapacidad y las generaciones futuras. Los demócratas están en contra que en el paquete fiscal que entra en vigor a fin de mes, por ejemplo, las personas que reciben Desempleo de Emergencia-Beneficios de Compensación no vean sus beneficios cortado en casi un 11 por ciento.

Los republicanos creen que en el rubro de seguridad social se debe dar a los trabajadores el control sobre sus inversiones de jubilación, y que el Estado no debe ser paternalista. Los republicanos siguen adelante con que los trabajadores más jóvenes tengan opción de crear sus propias cuentas personales de inversión como complemento del sistema.

“Los jóvenes estadounidenses han perdido la fe en el sistema de la Seguridad Social, lo cual es comprensible cuando leen los informes del actuario no partidista acerca de su estado de financiamiento futuro”, señalan los republicanos en ambas cámaras.. Para restaurar la confianza pública en el sistema, los republicanos se han comprometido a establecer sobre una base fiscal sólida que le dará el control sobre los trabajadores, y un retorno de calidad en sus inversiones. “Cuanto antes actuemos, más pronto las personas cercanas a la jubilación pueden estar seguros de sus beneficios y los trabajadores más jóvenes pueden asumir la responsabilidad de la planificación de sus décadas de jubilación propias”, puntualizan

ÓPTICAS EN EDUCACIÓN

ÓPTICAS EN EDUCACIÓN

En cada ámbito que controlan, los republicanos plantean cambiar a los colegios comunitarios  (colleges) e instituciones técnicas. Han señalado reiterativamente, que más del 50% de los graduados universitarios recientes están desempleados o subempleados, trabajando en empleos para los cuales su educación cara no les dio entrenamiento. “Es hora de volver a lo básico y para programas de educación superior directamente relacionados con las oportunidades de empleo”, sostienen. El discurso que esbozó en la campaña presidencial pasada el candidato a la vice presidencia Paul Ryan, permanece en pie: no a los préstamos estudiantiles federales; sólo asegurar los préstamos privados. ¿Cambiará próximamente por su enorme repercusión negativa para su partido entre los jóvenes de todos los grupos sociales?

Los republicanos en el congreso han señalado que los costos de la universidad están en una trayectoria insostenible, en aumento año tras año muy por encima de la inflación general. A nivel nacional, la deuda de préstamos estudiantiles supera la deuda de tarjetas de crédito, aproximadamente 23.300 dólares para cada uno de los 35 mil deudores.

 Los demócratas mayormente ligados a los sindicatos de maestros insisten en mantener con suma inversión las escuelas públicas, y los ‘magnets‘ y charters’ solo en casos que estén dirigidos por el maestro y academias profesionales.

“El Partido Demócrata entiende la importancia de duplicar la inversión en becas Pell y para ayudar a mantener la universidad al alcance de todos los estudiantes, los demócratas llevaron a los bancos a reformar nuestro programa de préstamos estudiantiles, ahorrando más de $ 60 mil millones para la eliminación de los bancos que actúan como intermediarios para que podamos mejor y más directamente invertir en los estudiantes’, manifiestan los demócratas. Asimismo,  “para que la universidad sea asequible para los estudiantes de todos los orígenes y afrontar la carga del préstamo hombro nuestros estudiantes, hemos duplicado nuestra inversión en becas Pell Grant y creó el Crédito Tributario de la Oportunidad Americana valor de hasta $ 10.000 en cuatro años de universidad, y estamos creando vías para a los estudiantes a gestionar sus préstamos estudiantiles federales para que sus pagos pueden ser sólo el 10% de lo que ganan cada mes”.

SOBRE LA MESA

Diferencias más tangibles entre demócratas y republicanos que pueden afectar el bolsillo de los grupos sociales menos sólidos, como los hispanos, tienen que ver con la ejecución del llamado embargo fiscal o ‘secuester’ de estos días

 Los demócratas, con la Casa Blanca a la cabeza, entre la espada y la pared por la obligatoriedad de los republicanos en que se haga un recorte de 85 mil millones de dólares, que mayormente empezará a concretarse desde fin de mes, plantean que el Pentágono asuma estos recortes, que serían por  $ 46000 millones en recortes de gastos obligatorios.  La Casa Blanca y demócratas no quieren mayormente que los recortes recaigan sobre otros sectores, como escuelas, comedores de ancianos, etc., y se están jugando una movida estratégica que podría sr sustancial para las próximas elecciones de cambio en el congreso.

Algunos republicaos consideran que el presidente Obama esta usado el embargo fiscal para argumentar a favor de mayores recortes en los programas militares “que  hace tiempo quería reducir”.

 En días recientes el presidente Barack Obama, almorzó, tomo desayuno con diferentes legisladores republicanos tratando de cambiar el blanco de la reducción del déficit.

En la lista de deseos del presidente, según The New York Times, están cierres de bases, reducir más armas nucleares desplegadas, una reestructuración del programa de seguro médico militar, y una reducción progresiva de la próxima generación de armas programadas, incluyendo el avión de combate F-35. Los republicanos cuestionan los recortes se hagan sobre estos rubros y que no se quieran tocar los programas anti pobreza.

El problema para el presidente y el Pentágono, sin embargo, es que algunas de las áreas en las cortes más profundos obtendrían los mayores beneficios, económicos más inmediatos, como la reducción del tamaño de las fuerzas en servicio activo.

Uno de los republicanos ‘amigos’ del presidente Obama es el senador Tom Coburn (R-Okla.), quien después de reunirse varias veces con él dijo que el Congreso debería dar la flexibilidad de administración para administrar $ 85 mil millones en recortes de gastos automáticos programados para el año fiscal 2013.

Coburn sostuvo que él salió esperanzado de la  reunión de la semana pasada que Obama comience a hablar al público sobre la necesidad de reformar los programas sociales, los mayores impulsores del déficit federal.

Coburn afirma que Obama le dijo que un acuerdo tendría que llegar antes del inicio de la campaña electoral de 2014 y manifestó su voluntad de reducir el déficit aumentando los ingresos a través de una nueva reforma fiscal a cambio de la reforma en las prestaciones.

“Tenemos que dar el presidente y su administración cierta flexibilidad con el ‘secuester’", dijo Coburn.

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