En diferentes partes de la ciudad de Nueva York se realizaron celebraciones por el solsticio de verano, Fiesta del Sol o Inti Raymi, festejo de los pueblos aborígenes de la región Andina.

Esta no es una celebración exclusiva de los andinoamericanos, ni de ningún país en particular. Como es ampliamente conocido, en culturas antiguas de otras partes del planeta, el sol ha tenido un lugar protagónico, que se puede apreciar en la mitología, en el caso de la cultura griega el dios Helio o Helios e incluso en la cultura egipcia con su dios principal Ra, el más importante y conocido como padre de todos los dioses.

Ecuatorianos celebran a la Pachamama en NY.
Ecuatorianos celebran a la Pachamama en NY.

Celebrar al sol es una tradición en lugares tan diversos como los Pirineos, las montañas que separan a la península ibérica del resto de Europa, donde durante el solsticio de verano se realiza el festival del fuego, que simboliza la luz y el calor.

La celebración del solsticio es reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural de toda la humanidad, con tradiciones de siglos de antigüedad y según esta, “debe servir para fortalecer los lazos de hermandad de los pueblos, sobre la base del respeto mutuo y los ideales de paz y buena vecindad”, por ello Naciones Unidas reconoce el 21 de junio como Día Internacional de la Celebración del Solsticio.

 

SOLSTICIOS Y EQUINOCCIOS

La celebración del solsticio ocurre, -al igual que el equinoccio-, dos veces al año y marca el inicio de las estaciones, el 21 de junio del verano, el día más largo del año y el 21 de diciembre, que es el solsticio de invierno y primer día de esta estación, cuando el sol se encuentra más al norte o al sur de la línea ecuatorial.

Las celebraciones del solsticio son patrimonio cultural universal y junto con los equinoccios, estos fenómenos naturales de la posición del planeta Tierra con relación al sol, marcan las estaciones y simbolizan los ciclos de fertilidad de la tierra, los sistemas de producción agrícola y alimentaria. Los solsticios y equinoccios son parte del patrimonio ancestral de los pueblos del mundo y particularmente de las culturas que florecieron en y a los costados de la línea ecuatorial.

 

ECUADOR CUNA DEL SOL

En la línea ecuatorial, único lugar del planeta donde los rayos del astro rey caen en línea recta, el solsticio de verano es una celebración andina de tradición milenaria que, como toda la estructura productiva y cultural, se transformó con la invasión y conquista, primero de los Incas y después de los españoles.

Las fiestas del sol en Ecuador son el festival indígena más importante y con diferentes tradiciones en cada comunidad, que incluyen danzas, rituales, música festiva de bandas populares, también incluyen platos tradicionales y bebidas locales, desfiles, fiestas callejeras, el uso de vestimentas especiales con gran simbolismo cultural y diversidad.

En esta celebración en honor a Tayta Inti (Padre Sol), se agradece por el calor y la energía que permite que las plantas crezcan y se da la bienvenida a un nuevo ciclo para la Pachamama (Madre Tierra).

Con la conquista española, esta celebración fue considerada pagana y fue fusionada con la celebración cristiana de San Juan Bautista, dando origen a uno de los ritmos musicales propios y tradicionales de Ecuador, que es el sanjuanito, el cual se baila durante los festejos.

Uno de los puntos centrales de las fiestas del sol son las tolas de Cochasquí, sitio arqueológico preincaico, localizado entre Quito y Otavalo, construidos por el pueblo Karanki, que era utilizado como observatorio astronómico y en donde piedras colocadas cuidadosamente, proyectan sombras en las fechas del solsticio, indicando los mejores momentos para plantar y cosechar.

Todas estas fechas importantes basadas en los movimientos del sol fueron reconocidas por los incas y otros grupos del continente, que las adoptaron y añadieron elementos propios de sus culturas.

 

CONQUISTANDO LA TIERRA DEL SOL

La principal divinidad de los Incas era Viracocha, dios de la creación pero el dios sol, era una divinidad principal que, según la mitología inca, envió a dos de sus hijos, Manco Cápac y Mama Ocllo, pareja que emergió del Lago Titicaca en la actual Bolivia y se encaminó hacia el norte y que son los fundadores míticos de la cultura inca.

Ecuatorianos celebran al sol en Nueva York.
Ecuatorianos celebran al sol en Nueva York.

El dios sol era responsable de un aspecto fundamental de la vida de los incas peruanos, la alimentación y determinante en los ciclos agrícolas, por ello el incario, como potencia militar prehispánica, estuvo obligado a incorporar a su imperio el norte del Cuzco, llamado Chinchasuyu, que es el actual Ecuador, en donde el Inti o dios sol llega directamente con su luz.

El sol era tan importante para los incas, que su autoridad principal, -el inca-, era considerado hijo directo del dios sol y por lo tanto estaba investido de divinidad. El último inca reinante, antes de la invasión europea fue Atahualpa, nacido en el actual territorio de Ecuador.

 

CELEBRACIONES PANANDINAS

Hay celebraciones por los fenómenos solares en toda Andinoamérica, así por ejemplo en Bolivia celebran el Willkakuti, retorno del sol o Año Nuevo Andino, con rituales ancestrales que realizan los sacerdotes indígenas la madrugada del 21 de diciembre. También los fenómenos solares se celebran en Colombia y Argentina.

Desde mediados del siglo XX en la ciudad de Cusco, antigua capital del imperio inca, se reforzaron los festejos del Inti, como una reivindicación de la cultura indígena y que ayudan a promover el turismo.

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