Día de Muertos en los pueblos Nativo Americanos y el Zapallo como símbolo cultural

Como la mayoría de culturas del mundo estas celebraciones conmemoran el fin de una temporado o estación, que culmina con la cosecha y dan paso a la temporada de frío.

De la tierra nacemos todos, la tierra nos cria y nos amamanta, es la madre tierra, la Pachamama.

Por Ximena Hidalgo-Ayala

Llegó el otoño y Nueva York se prepara entre otras para celebrar Halloween o “Víspera de todos los Santos”, festividad de los pueblos celtas de Europa, que fue adoptada por la tradición cristiana para erradicar el paganismo en época del Papa Gregorio III y corresponde a la noche anterior del “Día de Todos los Santos” el 1º de Noviembre, previo al Día de los Difuntos el 2 de Noviembre.

Como la mayoría de culturas del mundo estas celebraciones conmemoran el fin de una temporado o estación, que culmina con la cosecha y dan paso a la temporada de frío.

Las culturas nativas de América además de la cosecha recuerdan a sus difuntos, en una práctica milenaria que permanece entre la mayoría de los pueblos, que tienen una concepción de la muerte muy diferente a la del mundo occidental. La concepción de la muerte en el mundo y cultura andina, entendida con sus caracteristicas diversas dentro de su cosmología de dualidad que integra mundos de los vivos con el de los muertos.

INICIO DE UNA NUEVA ETAPA

La idea de la muerte en las culturas americanas pre-europeas, es concebida como un evento de cambio pero no se comprende como el fin definitivo, sino como el fin de un ciclo y como la continuación de este, guardando relación armónica con la vida.

Desde que el ser humano tiene noción de la vida también tiene conciencia de la muerte. En el siglo XV los católicos enterraban a sus muertos dentro de las iglesias para protegerlos en un campo santo. En el Tahuantinsuyo Incaico, conformado por los actuales territorios de Ecuador, Perú, Bolivia, el sur de Colombia y parte del norte actual de Chile, se enterraban a los muertos en construcciones especiales llamadas chullpas.

La majestuosidad de los cementerios incaicos se pueden apreciar en las ruinas de Sillustani en Puno Perú, dan cuenta de una integración positiva de la muerte en contraposición a la tenebrosidad de las iglesias cementerio del siglo XV en España son un ejemplo de una integración negativa de la muerte, plasmada en muestras históricas y culturales visibles en nuestro tiempo. No es casual que mientras en Europa la gente se vestía de negro y lloraba sus muertos, en la región del incario los habitantes se ponían sus mejores trajes de colores y hacían una ceremonia y fiesta para los muertos. Está relación con la muerte sobrevive en las culturas de la región andina que se contraponen con la lógica de dolor de la cultura occidental.

TRADICION CULTURAL Y ESPIRITUAL

Reunir a los muertos y los vivos para celebrar, comparitr y realizar las costumbres, es una fiesta tradicional bien arraigada. En los campos agricolas de los andes la siembra inicia en noviembre por lo que se pide a los espiritus ayuda.

Una actividad muy común en esas fechas es la tradicional visita al cementerio, donde la gente se da cita para recibir las almas de sus muertos entre ofrendas, oraciones y música. Uno de los objetos que utilizan los nativos para beber la chicha, o la “colada morada” son las cortezas de la calabaza, zapallo o auyama, que están profundamente arraigadas a las culturas americanas pre-europeas y son parte de la historia y tradición de las culturas nativo americanas.

LOS ZAPALLOS Y SU HISTORIA

Uno de los principales símbolos durante el otoño en los Estados Unidos y particularmente en Halloween son las calabazas, que en las diferentes regiones de nuestro continente tienen diferentes nombres.

En México se consumen sus flores anaranjadas y la salsa elaborada con sus pepas se conoce como Pipián, que desde tiempos pre coloniales han sido utilizadas para limpiar los intestinos de los parásitos. Otros nombres para los zapallos son: purú, sapuyo, vitoriera, anco y andaí. Entre sus familiares se encuentran los ayotes (del Náhuatl aayotli), que son calabacines más pequeños.

La evidencia arqueológica confirma que los zapallos comenzaron a cultivarse por primera vez, de manera sistemática, en México hace 8.000 a 10.000 años, particularmente en los estados de Puebla, Oxaca y el Estado de Mexico.Del quinto milenio a.c. se encuentran restos arqueológicos en Perú y Bolivia donde cultivaban calabazas y utilizaban sus derivados.

Los tupí-guaraní (región comprendida actualmente por Brasil, Paraguay y Argentina) cultivaban calabazas y las utilizaban para beber la insfusión conocida como mate, en una variedad que una vez cortada y secada su corteza adquiere una característica de madera fina y suave, que además puede ser pulida o tallada. Las calabacitas para el mate actualmente se usan en Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina. En Argentina, Uruguay y Chile, eran almacenadas y utilizadas como alimento para celebraciones, o simplemente para soportar las rigurosidades climáticas, como la sudestada. De hecho el plato mas típico de la cocina de Argentina, llamado "locro" lleva como ingrediente principal calabaza.

La carimba es un instrumento musical de Nicaragua y Costa Rica cuya caja de  resonacia está formada por una calabaza. Junto con el maíz y los frijos, que también son productos de temporada, forman parte del conjunto base de la alimentación de los pueblos nativo americanos. En Europa fueron inicialmente empleadas para alimentar a los animales, al igual que lo fue, hasta hace poco tiempo el maíz en los Estados Unidos.

Los Nativos de América del Norte utilizaban tiras secas de calabaza para sus tejidos, llamados esteras. Posteriormente su cultivo se dispersó por todo el continente y en el siglo XVI, a Europa, Asia y Afica.

Existe una extensa variedad de zapallos de diferente tamaño forma y color, incluso el zucchini o zapallito es una de las dos variedades oriunda de América y los más grandes llegan a pesar hasta 36 kg. En el 2002 en un concurso en Manchester, Estados Unidos, se registró la calabaza mas grande que pesó 606 kilogramos.

PROPIEDADES DEL ZAPALLO

Es un fruto muy rico en fibra, minerales, potasio, magnesio, Vitamina C, B, caroteno, calcio, hierro y zinc. Su nivel de betacarotenos ayudan a prevenir el daño de los radicales libres. La vitamina A disminuye la agudeza visual, tiene efecto diurético por su muy bajo contenido en sodio. Es beneficiosa en problemas de retención de líquidos, trastornos renales, cardiovasculares e hipertensión arterial.

La pulpa de la calabaza contiene mucílagos, emoliente naturales que protejen la mucosa estomacal contra la acidez, mala digestión, pirosis, gastritis o úlcera en fase aguda. El uso en cocina de los zapallos es ilimitado, desde sopas hasta postres y en la gastronomía latinoamericana hay una extensa variedad de recetas.

 

 

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