
La Fiscalía de Manhattan ha retirado los cargos de "denuncias falsas" contra Amy Cooper, una mujer blanca que el pasado mayo hizo una llamada a la policía asegurando falsamente que estaba siendo amenazada por una persona negra, en una escena grabada en video y que se volvió viral.
Los fiscales solicitaron al juez la retirada de la acusación alegando que Cooper se había sometido a varias sesiones de terapia en las que se abordaron los prejuicios raciales.
Según un ayudante del fiscal, las cinco sesiones a las que asistió la procesada se centraron en la forma en que las identidades raciales dan forma a la vida de las personas.
"Fue enviada al Centro de Terapia Crítica (...) que ofrece educación psicológica y servicios terapéuticos, que se centró en la forma en que Cooper podría apreciar la manera en la que las identidades raciales dan forma a nuestras vidas, pero que no podemos usarlas para hacernos daño o hacer daño a los demás", dijo el ayudante del fiscal Joan Illuzzi-Orbon, citado por el New York Post.
La Fiscalía indicó al juez que la psicóloga de Cooper resaltó que había sido una "experiencia conmovedora" y que la acusada había "aprendido mucho".
El pasado mayo, Cooper llamó a la policía asegurando que un hombre afroamericano la estaba amenazando en Central Park cuando este sólo le había reclamado que le pusiera la correa a su perro, según un video del incidente que se volvió viral y causó indignación por su componente racista.
La mujer recibió tal lluvia de críticas que fue despedida de su puesto en una importante empresa financiera y tuvo que entregar a su perro a la asociación que facilitó su adopción, acusada de crueldad animal, aunque después pudo recuperarlo.
Tras lo sucedido, Cooper pidió "disculpas públicas a todo el mundo" en los medios y aseguró que no es racista ni "pretendía dañar a aquel hombre de ninguna manera", y agregó que "tenía miedo" porque estaba sola. EFE News
Una denuncia racista de una mujer en Central Park se vuelve viral



























